Aquellos prototipos Ford con destino trágico

Miércoles 17 de mayo de 2017
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MUCHOS SEGUIDORES DEL AUTOMOVILISMO argentino que peinan canas, no pueden dejar olvidar a aquellos prototipos Ford de finales de los 60.

El destino de los prototipos fue trágico, y conmocionaron no sólo al automovilismo, también a la opinión pública argentina atenta a lo que sucedía en las carreras de autos en el país, práctica que perdió terreno en forma marcada con el transcurrir de los años.

Vision descubrió en la red social Facebook, el relato de un contemporáneo de la época, José Luis Faletty, quien reveló lo sucedido en el accidente mortal de Oscar Cabalén en 1967, cuando probaba el prototipo para la carrera de TC que se venía en el circuito rutero de la Siderurgica en San Nicolás.

 

El gran Oscar Cabalén posa junto al prototipo Ford con el que perdió la vida así como su acompañante en San Nicolás (Foto FB Alfredo Vázquez)

 

Cóntó Faletty, “los prototipos Ford, autos de Turismo de  Carretera, se construyeron en el taller de Baudena sobre el diseño de Competición SCA. La responsabilidad era de Rodolfo Fraga, socio minoritario y responsable de la parte técnica (Horacio Steven de la deportiva y administrativa). El diseño de Pedro Campo, responsable de la Oficina Técnica y la participación de Jorge Arcuri estilista que luego trabajara en Pininfarina, y terminara con estudio propio en Italia”.

“Al decir de la parte mecánica, nos referimos a la responsabilidad del motor, éste lo entregaba Ford. Ambos prototipos (el de Atilio Viale del Carril, incenciado poco antes en una carrera en el autódromo porteño que derivó en la muerte del acompañante y serias quemaduras para Viale del Carril), existieron simultáneamente ya que el día del accidente de Viale, en el que muere su acompañante José Giménez, sale a correr la siguiente serie Cabalén con el otro prototipo, “pincha” un pistón en la vuelta previa y al retirar el vehículo empujado por los mecánicos, se anuncia por los altavoces del autódromo que Ford retiraba el auto en señal de duelo”.

“En el accidente de Cabalén en San Nicolás, al poco tiempo, el auto no vuelca al despistarse; choca contra una alcantarilla y ambos mueren y luego el prototipo se incendia. Se llegó hasta el auto antes que el incendio se propagara en un intento de hacer algo, pero estando ambos muertos y ante el peligro de la explosión de los tanques, no se hace nada”.

Apuntó Faletty, “el equipo había llegado a San Nicolás después de terminados los entrenamientos y abierta le ruta al público. Cabalén pide autorización para dar unas vueltas para familiarizarse con el auto, y ocurre el accidente. Sobre el mismo se habló y teorizó hasta el infinito, pero siempre me llamó la atención que no se hiciera hincapié en la tremenda irresponsabilidad de Cabalén de andar a esa velocidad en una ruta abierta al público”.

Luego de semejantes tragedias, los prototipos Ford no corrieron más. Al tiempo, reformulados volvieron a competir. Así lo contó también en Facebook un testigo de esos años, a finales de la década del ´60.

Roberto Ceballo posteó en facebook acerca de lo que vino más tarde, “Pairetti muy astuto (y con la experiencia de los accidentes), apostó al auto pero colocando el tanque en donde los TC lo llevaban siempre (atrás de las butacas), y colocando un importante spoiler fijo en la cola (los protos accidentados mostraban inestabilidad atrás). Y encima tuvo el beneficio de que el motor Chivo 6 cilindros era más chico y pesaba menos (los prototipos Ford, eran empujados por los F-100 V8) lo que equilibró la distribucion de pesos. De esa forma pasó a tener un auto que lo llevó al campeonato de TC 1968…, lógicamente no olvidar……con el apoyo oficial de General Motors Argentina”.

 

Por el equipo de VA
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2 comentarios

18.05.17

Muy buen artículo.
Los autos bellisimos y con chances ciertas de ganar.
En mi opinión, y muchos años después, Pedro Campo es un gran diseñador y proyectó un gran auto.
Pero, también en mi opinión, Pedro, con el fin de lograr el menor valor de lo que se llama e Momento de Inercia Polar,esto es que el coche responda mejor al llamado del volante de dirección, y para compensar el peso del F 100, colocó los tanques de combustible en los laterales.
Había antecedentes de muy buenos autos con ese concepto,el Porsche 908 fue prácticamente contemporáneo.
No se disponía,para los tanques, de elementos sellantes internos como en la actualidad.
La cercanía de los escapes, era un problema adicional,que no sufría el 908,por su motor trasero-central.
Una pena que el proyecto de Ford terminara así, y como bien dice el artículo, Carlos Pairetti, astuto, rápido y sagaz, supo ver el enorme potencial del auto,mandó los tanques al sector posterior, le hizo colocar una “cola de pato” y logró en el año siguiente (1968) el coche de carreras y el campeonato por el cual mas se lo recuerda y uno de los mejores que manejó en su vida deportiva.
Al ” Fierro Ford” ,como se lo llamaba, le faltaba un adecuado período de pruebas, que en la premura de aquellos tiempos, no fué posible.
El accidente de Atilio Viale,en la serie, hoy no pasaría de ser un simple despiste en el curvón del del 9( o del 1,que era el mismo). Pero,en esa época, existían unos cordoncitos de cemento, que ayudaron a que el auto se calzara en ellos y volcara.
Los tanques laterales de aluminio, la cercanía de los escapes,y alguna chispa inevitable, provocaron el fuego.
Lo de Oscar Cabalén, un grande de verdad, ganador con las mas diversas marcas y categorías-el único que con una Giulietta Alfa Romeo, les ganó una etapa al equipo Mecedes en un Gran Premio- se produjo unas dos o tres semanas posteriores, probando en San Nicolás,tal como dice el artículo, en su afán de demostrar un auto ganador a las Liebres de Berta y Pronello.
Las causas del fuego? Para mí, idénticas a las del otro auto.
Una época brillante del automovilismo argentino, con tribunas llenas,llenas de verdad, sin promociones periodísticas, ni publicitarias con modelos pulposas y” show cars”.No hacían falta.
Otra, que no debería decirlo, pero lo digo; muchachos, este no era el Huayra de Pronello, ese vino un par de años después.

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20.05.17

El 25 de agosto de 1967, Cabalen llega a San Nicolás a las 9.30hs al hotel colonial, para eso ya estaban en san Nicolás esperándolo, Horacio Steven, Horacio Pedernera y Francisco Arnaiz,
Horacio Pedernera era el acompañante y Francisco Arnaiz era un integrante del equipo de Horacio Steven.
Pedernera y Arnaiz llevan el prototipo sobre un trailer hacia la ruta, Steven y Cabalen recorren el circuito en el auto particular de Cabalen, el TC se presentaría una semana después el 10 de septiembre, gano Rodríguez Larreta_Torino.

Antes de subirse al prototipo Cabalen le pide a su acompañante Pedernera, si puede llevar su campera al auto, cuando regresa ya estaba sentado Arnaiz en el prototipo, calzado con un casco de de F1 que le había comprado a una piloto Inglesa llamada Natali Gowin.
Arnaiz le había pedido varias veces que lo llevara a dar una vuelta y Cabalen se lo había prometido.
Hacen una salida, una tiradita y regresan para volver a salir sin regresar jamás, nunca se sabrá realmente que paso, pero con los pocos testigos de aquel día y archivos se juntaron estos datos.
Marchaban a 230kh, anduvo un tramo por la banquina, delante suyo circulaba un camión de Vialidad Nacional, chapa patente 7013, conducido por Juan Carlos Allamburo junto a RemoBotini, Oscar Heringandry y Jacinto Cabrera, todos viajaban en el camión.

El prototipo abandona la banquina, vuelve al pavimento, hace medio trompo recorriendo unos 70mts aproximadamente hacia la banquina derecha.
El auto pasa por detrás del camión cruzado por espacio de 50 mts, hasta pegar de cola sobre un montículo de tierra, se le desprende la rueda trasera izquierda, el prototiposalta y cae 23mts mas adelante, siempre sobre la banquina.
Para eso ya se había desprendido la trompa y la cola sigue rebotando varias veces hasta quedar detenido sobre el cruce con el camino a Ramallo, el auto ya estaba prendido fuego.
Cerca del lugar del accidente, hay una fábrica de ladrillos refractarios, era la hora de uno de los turnos de trabajo que tenían que concurrir al comedor, uno de los obreros de la planta
Marcelo Neif, escucha el ruido del auto y se queda sobre el alambrado para verlo pasar;

“ vi. a Cabalen pasar muy fuerte, puso la cuarta 500mts antes de la fabrica, yo calculo que paso a 230km enfrente mió, el prototipo se desplaza hacia la banquina izquierda, mucha polvareda, vi. Encenderse las luces de stop y se cruzo sobre el lado opuesto, vi algo azul que se levanto 10mts de altura, fue la trompa, cuando el prototipo se detuvo vi el fuego, avise, salimos todos enloquecidos con matafuegos pero llegamos casi cinco minutos después, ya era tarde “
Cuando se le pregunto por el camión de Vialidad dijo; “el camión se fue, desapareció “
Cabalen y es casi seguro no muere en el incendio, es seguro que murió en el impacto contra el montículo de tierra, el volante se le incrusto en su estomago.
Francisco Arnaiz, no hay evidencia si muere por el impacto o por el fuego.
¿Que fue realmente lo que paso? Nunca se sabrá,
¿Fuego dentro del auto?
¿Alguna rotura?
¿Las juntas del asfalto desacomodaron el auto?
Se sabe que cuando salieron a probar el auto no frenaba bien, y era la preocupación de Steven, se dice que pedernera se enojo mucho con Steven por no avisarle.

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