DE ESOS ABRAZOS QUE SALEN DEL ALMA.

En los que se estrechó Agustín Canapino con los mecánicos sin poder evitar las lágrimas en todos. Había mucha angustia y desazón contenida en la carpa que cobijaba al Chevrolet 86 de la Squadra Canapino. Emprendimiento al cual Alberto y Agustín avalaron, con el afán de centralizarse en los autos de carrera.

Sacó fuerzas de donde no creía, en cinco días la vida le dio un golpe brutal ante la muerte de Alberto, y como su hermano Matías quien debutó en TC Pista, el amigo de la vida y mano derecha, Guillermo Cruzzetti, los leales mecánicos, bajaron la vicera del casco, se ataron los cinturones y arremetieron, el homenaje para Alberto.

El «1» de la pole; el auto y el homenaje, «Por siempre Pa». Una foto que habla.

Voló bajito en la Chevy ahora azul celeste y clavó una pole contundente para la fecha apertura del campeonato 2021 en el Mouras. Medio segundo más rápido que Julián Santero, el mendocino escolta en el  Ford del Memo Corse/Alifraco Sport, debido al recargo de tres puestos al segundo en pista Mauricio Lambiris; sancionado el uruguayo dado que su Ford impecable no dio la altura mínima en la técnica.

“Todo esto es una locura total mal, no quiero llorar más, quiero ser fuerte por el; ojalá fuera una pesadilla pero lamentablemente es verdad”, confesó Agustín, sacando fuerzas desde lo más adentro.  “La pole la hizo el (Alberto), el nos puso el mejor auto, el mejor motor”. “Después de (Oreste) Berta, en el automovilismo moderno es el mejor, un genio; siempre traté de aprender todo lo que el sabía y manejaba, no sé que pasará en adelante, era un genio”, evocó orgulloso de su padre.

Lo sabés, ¿no?; el automovilismo es un deporte/espectáculo individualista, plagado de egos e intereses. Esa marca en el Mouras no desapareció, sin embargo, pudo percibirse el clima de tonos medidos, la muerte tan fresca de Alberto Canapino atenuó las acostumbradas exteriorizaciones.

Vinimos al Mouras un montón de veces con mi viejo, nos costaban las clasificaciones, hasta que encontramos la receta con el. Y tuvimos fe con el “gordo” (rara vez se lo había escuchado llamar así a Alberto) que ibamos a andar bien. «Pa, siempre terminás teniendo razón por más que  parezca que no”, le «dijo» su padre ausente físicamente pero presente a cada momento. Y tanto funcionó la receta, que el Titán le sacó más de medio segundo a Mauricio Lambiris. Sin embargo después en la revisión técnica su Ford no dio la altura mínima y lo recargaron con tres puestos y quedó quinto. De esa forma, subió al segundo lugar Julián Santero en un Ford de los más prometedores, también escaló (tercero) otro arrecifeño, Josito Di Palma en su Ford amarillo del Maquin Parts adonde regresó, cuarto su compañero en el Torino, el Tubo Gini.

“La pole la hizo el», reiteró Agustín como un rezo al cielo. «Lo más lindo de la pole, fue el abrazo que nos dimos todos los chicos del equipo, ya formamos una verdadera familia. El se fue creo, sin saber a toda la gente que ayudó, el  era feliz estando en las carreras, especialmente en el TC, y yo quiero seguir estando acá siempre».

Voló Agustín en un circuito donde ha sufrido las clasificaciones «Acá en el Mouras nos costaba ya dije, por eso el estuvo presente más que nunca», deslizó. «Ha sido una pérdida enorme, parece mentira no verlo a Alberto caminando por los boxes; a mí me enseñó mucho», Guillermo Ortelli entre los que alcanzó grandes conquistas con Canapino, encarando una de sus últimas temporadas dentro de la escuadra del Laucha Campanera. Su Chevrolet mostró que le falta crecimiento (quedó 33).

Santero, no se descubre nada. Será uno de los grandes animadores del año.

El balcarceño Diego Ciantini, ahora en el Dodge del JP Carrera, mejor de la marca, sexto. Luego en su debut en el Ford del DTA Racing, Valentin Aguirre, a continuación Germán Todino, debutando con otro Toro, Emiliano Spataro, en el Torino del Alifraco Sport mientras finalizan la reparación del Ford y Christian Ledesma décimo, (tres puestos de recargo también al no alcanzar su Chevrolet de Las Toscas Racing, el peso mínimo en la técnica.

¿Y el campeón Mariano Werner?, junto a al auto y mecánicos habían arribado al Mouras cuando la mesa estaba servida; perdieron el entrenamiento inicial. La razón fue el accidente en la autopista Rosario-Buenos Aires, cuando una Traffic donde se trasladaban, chocó con un camión. Dos mecánicos con escoriaciones leves, estuvieron internados un par de horas. Al nuevo Ford (33º) del Gurí Martínez Competicion le faltan horas de asentamiento y  puesta a puntos, lo saben.

«Alguien se muere si se lo olvida, y el no morirá jamás por todo lo que nos dio y enseñó a todos». Le puso la firma Agustín Canapino, en días en que la vida lo ha sometido a una verdadera prueba de fuego.

 

Fotos: ACTC

 

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