ES UN TEMA DE RIGUROSA ACTUALIDAD

Lo vemos en la Argentina en los días que transcurren, a partir del reclamo del Colectivo Actrices Argentinas. Las mujeres reclaman el lugar que les corresponde en la sociedad.

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¿Y qué sucede con el automovilismo? Allí pasan cosas curiosas. Un día después de la apertura de la nueva temporada de la Fórmula E, se organizó una jornada de ensayos en Ad-Diriyah (Arabia Saudita), escenario de la carrera, de la que participaron nueve mujeres. Esto sucede en paralelo con el anuncio de la flamante W Series, un campeonato exclusivamente reservado para chicas, de que hay 55 postulantes peleando por los 18 asientos disponibles. 

En el fondo, todo forma parte del gran debate que está habiendo de forma tácita en este deporte, influenciado por lo que sucede en otras disciplinas.

Una de las pilotos más experimentadas que estuvo en la prueba de los autos eléctricos fue la británica Pippa Mann, veterana de las 500 Millas de Indianápolis, que condujo el auto del GEOX Dragon que había corrido Pechito López. Mann lamentó haber podido dar pocos giros, pero ella fue quien, en su momento, cargó contra la W Series, por entender que la creación de una categoría exclusiva para mujeres, no es el mejor argumento para la defensa de los derechos femeninos.

La suiza Simona de Silvestro, también con antecedentes en Indycar y en la Fórmula E, reveló que las pruebas se llevaron a cabo con potencia acotada: “Desafortunadamente no hubo modo clasificación para pero los tiempos fueron buenos en 200 Kw”, tuiteó.

Inclusive, algunas chicas solo pudieron dar un par de vueltas de instalación, las necesarias para que luego los pilotos titulares se subieran a sus autos: eso ocurrió con Mann y López. No dejó de ser llamativo, tampoco, que la prueba tuviera lugar en un país en el que, un año atrás, las mujeres tenían prohibido conducir. Algunos observadores vieron en todo esto una intención de tono político.

De Silvestro fue la más veloz, pero en ese marco de disparidad los tiempos no fueron muy representativos. Pero la colombiana Tatiana Calderón, una de las que más pudo girar y que quedó cerca de la suiza, subrayó “el paso que dieron para inspirar a más mujeres a entrar al automovilismo es una gran iniciativa. Espero que conduzca a más oportunidades”.

Tatiana Calderón y el titular de la FIA, Jean Todt, en Ad Diriyah

Además de las tres citadas, condujeron Katherine Legge (exIndycar), la española Carmen Jorda, la alemana Beitske Visser, la inglesa Jamie Chadwick, la alemana Carrie Schreiner y la emiratí Amna Al Qubaisi. Salvo Legge, las cinco restantes forman parte del grupo de 55 aspirantes a tomar parte de la W Series.

¿Segregadas o en abierta competencia con los hombres? Las más experimentadas defienden la segunda vertiente, con más lógica en un mundo en el que la mujer reclama derechos que le han sido negados durante tanto tiempo. Para ellas, casos como los de Michele Mouton (subcampeona mundial de rally en 1982), o Danica Patrick (ganadora en Indycar) son más que excepciones que prueban la regla.

Mouton, presidente de la Comisión de la Mujer de la FIA, estuvo en Ad Diriyah. “Para poder ver el potencial de las mejores mujeres pilotos en el mundo, ellas necesitan tener la chance de conducir para los mejores equipos, que es exactamente lo que sucedió en estas pruebas”.

Pero, ¿se puede llegar a la Fórmula 1 por ese camino? Esa es la pregunta más difícil de responder. Calderón, que está bajo contrato con Sauber para hacer pruebas, es quien más cerca se encuentra de poder brindar esa respuesta.

Quién estuvo recientemente más próxima a esa chance, la escocesa Susie Stoddart –la mujer de Toto Wolff, el director deportivo de Mercedes- se retiró del automovilismo en 2015 con estas palabras:

“Dí lo mejor de mí. Las mujeres pueden competir en Fórmula 1. El cronómetro no distingue sexo. No hay impedimento físico. Pero eso no ocurrirá en un futuro cercano”.

El debate está, todavía, muy lejos de concluir. 

Fotos: Fórmula E; gentileza Motorsport.com

 

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