ACERTÓ CON LA ESTRATEGIA.

Agustín Canapino la tenía clara en la vuelta final de la fecha inicial, cuando sacrificó el séptimo lugar por la opaca 11° ubicación, a modo de no sufrir recargos en la clasificación de la segunda carrera. Sabía que podía hacer la pole, y sin esos recargos partir adelante.

Así fue y eso resultó determinante para su paseo veloz (tácitamente lo reconoció al declarar “gané sin inconvenientes”), que resultó la carrera clasificatoria en el circuito 9 del Oscar y Juan Gálvez. De haber mantenido aquel séptimo puesto en la carrera inaugural una semana antes, se habría visto recargado con dos lugares y hubiese partido tercero.

El duelo entre Gagliardi, Ardusso y Santero por el tercer escalón del podio resultó lo más atractivo del sprint. Prevaleció el piloto de Las Parejas , autor de un par de buenos sobrepasos.

También la tuvo clara Agustín tras marcar la pole, escoltado por sus compañeros Bernardo Llaver y Tomas Gagliardi, al advertir que “ahora hay que ser inteligente y ganar…”. Un mensaje prioritariamente dirigido a Llaver y que Berni entendió viendo cómo se vio cuando, pese a su mejor largada, le dejó a Agustín el espacio suficiente para doblar adelante en la Curva 1. “Lo habíamos hablado”, dijeron ambos, por si para algún despistado era necesaria la aclaración.

La esperada mejoría de los Honda permitió mostrar a pleno el talento de Facundo Ardusso e impidió el 1-2-3 de Chevrolet que finalmente fue 1-2-5, porque Santero y su veloz Toyota también resultó demasiado para Gagliardi. Igual vale por haberse mantenido en la lucha en una pista complicada, que provocó varios despistes.

«Cometí un error», reconoció Nicolás Moscardini sobre el despiste que del octavo lugar lo retrasó al 15° en su debut en Toyota. Reemplazo de Matías Rossi, ausente por COVID 19. Fue el primer faltazo de Matías en el Súper.

Ultra competitivo como es, Agustín no se conformó con el triunfo en la carrera clasificatoria, irá por más. ”Quiero ganar”, largó de cara a la final en un mensaje habitual, que enseguida potenció al agregar ”hay que ganar como sea…”, sin aclarar por donde pasaba esa obsesión. Tal vez por la presencia del Push to Pass, algo que como admirador del automovilismo puro, Canapino no mira con mucha simpatía. Un Push to Pass que tras su flojo debut hace una semana, estrenaba en la segunda final algunas variantes, como el aumento de «disparos» de 9 a 12, y su duración de 25 a 40 segundos.

“Es otro condimento, pero creo que sólo se podrá usar en la recta hasta las curvas 1 y 2”, anticipó con escepticismo Agustin. No era el único que pensaba que el Push to Pass seguirá en deuda.

 

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