¿SE REEDITA UN DUELO ESPECIAL?


Desde fines de los ’90 y hasta hace poco tiempo, el Turismo Carretera estuvo surcado por el pulso de un gran, único duelo: el que protagonizaron Guillermo Ortelli y Omar Martínez, el Gurí. Pilotos jóvenes, que venían de los monopostos, encarnaron la renovación que la categoría necesitaba al completar el traumático paso de la ruta a los autódromos.

No es menester explicar lo que fue aquel duelo, subrayado por la pertenencia de uno y otro a las marcas de la lucha histórica en la máxima categoría del automovilismo argentino. La disputa entre Ford y Chevrolet acentuó la validez del enfrentamiento deportivo. Ortelli y Martínez nunca lo vivieron como una pelea enconada entre ellos (salvo, quizás, en la polémica definición del 2001), pero dividieron –en el mejor sentido- a los hinchas del TC.

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Lo curioso fue que, pese a la enorme paridad, imprescindible para alimentar el duelo, y que se refleja en los logros parciales de uno y otro, hay una diferencia notable a la hora de contabilizar los máximos éxitos. No es un secreto: Ortelli consiguió 7 títulos contra apenas 2 del Gurí (y el segundo del entrerriano, para colmo, quedó envuelto en un mar de dudas).

Ortelli, Martínez y sus crías, en 2016, ya sobre el final del duelo que duró casi 20 años.

Corrieron casi la misma cantidad de carreras: 364 el Gurí, 366 el Guille, que continúa en actividad; ganó más finales el entrerriano, 33 a 32, aunque el saltense tiene más series, 91 a 86. Están parejos en pole-positions (30 a 32), aunque Ortelli tiene más series (91 a 86) y podios (97 a 73).

Esa diferencia de títulos es lo más llamativo; el Gurí acumuló cuatro subtítulos, mientras que Guillermo fue bastante más clínico para correr los campeonatos.

Eso ya quedó en el pasado. ¿O no?

Parece que podría reeditarse de otra manera. Matías Rossi y Agustín Canapino son rivales en un sentido más crudo, un sentido que no existió en la puja entre Ortelli y el Gurí. Varios episodios de declaraciones cruzadas lo prueban: Canapa generalmente fue más filoso, El Misil cuidó más sus palabras, pero sus enfrentamientos fueron notorios.

Canapino y Rossi en el Desafío Nocturno en La Pedrera, cuando el TC pasó este año por el circuito puntano. La idea de correr de noche en 2019 en ese trazado, quedó de lado.

Rossi pasó a Ford después de años con Chevrolet, pero no se volvió ídolo del Óvalo, mientras que el flamante Olimpia de Oro es auténtico referente del Chivo. Sin embargo, entre ambos comienza a despuntar una división de resultados que podría parecerse a esa que diferenció al Guille del Gurí.

Matías lleva disputadas 245 carreras, casi 100 más que Agustín (157). Lo triplica en triunfos: 24 a 8. Lo duplica en series: 67 a 33. Lo supera ampliamente en poles (36 a 4) y records de vuelta (49 a 6). Sin embargo, el piloto de Del Viso solo consiguió un título de TC (en 2014) y perdió varias definiciones después de haber llegado como líder a la última carrera: 2012, 2015, 2016 y 2018.

En cambio, Canapino ya sumó tres títulos de TC. La proporción 3-1 es muy parecida a la 7-2 que marcamos más arriba. ¿Podrá acercarse a las cifras de Ortelli? Es difícil decirlo: los cuatro títulos en cinco años que el piloto de Salto logró en el arranque de su racha triunfal son un mérito muy complicado de lograr en la actualidad, con la vigencia de la Copa de Oro. Pero con su padre Alberto como guía, Agustín está en condiciones de seguir sumando gloria.

Imagen de culto: 1997, cuando Alberto Canapino tenía a un jovencito Guillermo Ortelli como piloto en TC y TC2000, y en la foto se colaba el pibe Agustín, de 7 años…

Habrá que ver si este nuevo panorama de disparidad entre duelistas se consolida. Las primeras señales, en todo caso, ya se han establecido.

Fotos: ACTC, twitter Guillermo Ortelli

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