NO SE SENTÍA COMPLETO.

La primera victoria siempre es especial para cualquier piloto. Pero para Alfonso Domenech, la conseguida en Viedma en una ríspida final de la Clase 3 del Turismo Nacional significó, también, saldar una vieja deuda que le pesaba y eliminar este molesto asterisco a la hora de enumerar su carrera.

El de Pergamino había sido campeón de la Clase 2 en 2016 pero con una particularidad: no había logrado ninguna victoria en la temporada, por lo que el título le llegó gracias a la regularidad mostrada durante todo el año. Además, el reglamento del TN no exigía, como sí lo hace ahora, sumar al menos un triunfo para quedar habilitado a campeonar. Y más allá de que su consagración fue inobjetable, el no haber ganado no pasó inadvertido.

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Pero Domenech tuvo su carrera en Pergamino: tras arrancar el año y disputar las primeras seis fechas con un Ford Focus del Martos, tuvo que hacer un parate por las benditas cuestiones presupuestarias y, en la carrera anterior, en Termas, hizo su debut con un Toyota Corolla del equipo de Tito Bessone. Pero nada salió dentro de lo esperado, porque un problema en la caja le impidió largar la final. Más espinas en un camino, de por sí, espinoso.

Pero Alfonso no bajó los brazos y, en Viedma, esquivó los muchísimos roces, toques y golpes de una convulsionada carrera, esperó su momento y, sobre el final, le arrebato el liderazgo y la victoria nada más ni nada menos que a Manu Urcera, líder de campeonato con el Civic del Larrauri Racing y, además, piloto local.

Domenech deja atrás a Urcera y rumbea hacia su primer triunfo,

«Es una emoción bárbara esta primera victoria. Veníamos con mucha mala suerte, con roturas, así que estoy contento de haber logrado la victoria con este equipo», dijo un feliz Domenech, quien espera que este sea el espaldarazo que necesita para no seguir penando con el tema monetario: “Ojalá que salga algo en cuanto a sponsors, venimos carrera a carrera con el presupuesto con lo justo. Estoy agradecido al equipo de Tito que nos dan una gran mano para poder estar ahí».

Sobre la carrera, Alfonso remarcó que «la maniobra fue al límite en la última curva. Antes habíamos protagonizado un intento con Urcera, pero me fui al pasto, perdí un puesto y volví a recuperar hasta superarlo«. Y dio su punto de vista sobre los excesos que se vieron en pista: «La carrera estuvo áspera, atrás se dieron con todo, no perdonaron nada. Yo no haría una maniobra a propósito, eso sería de mala leche. Creo que tenemos que correr un poco más tranquilos».

Fuera del ganador y a pesar de que quería lucirse ante su gente, Urcera estiró su ventaja al terminar segundo y ser el mejor de los que están peleando el campeonato. El rionegrino lideró gran parte de la carrera pero sobre el final se quedó sin resto y fue presa fácil para Domenech. Y también sumó fuerte Facundo Chapur, con otro Focus, cuyo tercer puesto lo dejó metido de lleno en la disputa por la corona.

Pernía estuvo metido en varias refriegas y llegó 11°, Lo positivo: descarga kilos.

Los otros involucrados tuvieron suerte dispar. Leonel Pernía no sólo terminó con el Vento muy golpeado sino que, tal como lo hizo también Emanuel Moriatis con el Focus del Martos, levantaron sobre el final para arribar 11° y 10°, respectivamente, y así descargar lastre. Juan Pipkin, por su parte, tuvo que abandonar luego de un encontronazo con el Tanito.

Con 207 unidades, Urcera es el líder del campeonato, Moriatis tiene 185, mientras que los cinco primeros los completan Pernia (182), Chapur (181) y Pipkin (167).

BESTANI, OTRO «DEBUTANTE»

Parece que Viedma le trajo recompensa a los que supieron esperar porque, en la Clase 2, también hubo un ganador primerizo y ese fue el tucumano Maximiliano Bestani, que con el Nissan March, le ganó sobre el final la pulseada al Toyota Etios de Gastón Grasso para subirse por primera vez a lo más alto del podio.

Casi se le escapa el triunfo a Bestani, quien aprovechó un exceso de Grasso para superarlo a poco para el banderazo y sacarse la espina tras 10 años en la categoría. Gabriel Scordia, con un Ford Fiesta, llegó tercero y consiguió su primer podio, mientras que Agustín Herrera arribó quinto con el Renault Clio y se mantiene en la cima del campeonato con 240 puntos.

EL desahogo de Bestani en el podio de Viedma. Al fin, lo que tanto buscó, llegó.

Ever Franetovich, octavo con el Fiat Palio, es su escolta con 229 puntos, seguido por Nicolás Posco, que abandonó, con 202, y por Sebastián Pérez, cuarto con el Chevrolet Onix, con 188.

La próxima fecha, que será la 10°, se disputará el 20 de octubre en San Jorge.

 

Fotos: prensa APAT.

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