EXISTE UN HECHO que ha marcado a la historia de las 24 Horas de Le Mans.

Fue el espeluznante accidente producido en la edición de 1955, cuando el coche descontrolado del infortunado Pierre Levegh salió disparado hacia la tribuna y en su mortal carrera mató a 82 espectadores. El episodio dejó una huella, siendo el mayor en la historia del automovilismo mundial.

Fuentes a las que ha consultado VA para precisar datos, reflejaron que a tres horas de iniciada la carreraa, el Mercedes 300 SLR de nuestro Juan Manuel Fangio compartido con Stirling Moss, peleaba la punta con Mike Hawthorn-Ivor Bueb en un Jaguar. Hawthorn en la porfía con el Chueco pasó al Austin Healey del británico Lance Macklin a la entrada de la recta principal por el lado derecho, pero en forma repentina frenó y se mandó a los boxes.

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Tamaña sorpresa se llevó Macklin quien maniobró de una a la izquierda sin percatarse que venían a todo gas, los Mercedes del francés Pierre Levegh con una vuelta menos y pegado el del Chueco. Fue el comienzo de un accidente dantesco en apenas segundos. Levegh levantó la mano para advertir a Fangio del peligro y enseguida chocó contra el Austin de Macklin cuando iba a mas de 200 km/h. Suficiente para que el Mercedes levantara vuelo y explotara en el aire para caer como una bomba sobre las tribunas completas que, vaya, Visión las tiene justo enfrente y uno no puede dejar de estremecerse pese a los años transcurridos, al pensar aquella tragedia impresionnate.

 

Imagenes de un accidente que dejó su marca en la historia

 

El Mercedes de Levegh se desintegró por completo en su tránsito descontroldo, motor y otras piezas del auto dieron de lleno contra los indefensos aficionados, provocando una escena dantesca y de horror que aún perdura en la memoria de muchos con el cuerpo de Levegh (49 años) tendido en el pavimento, sin vida. Luego de la explosión de su auto, cuentan fuentes, acentu eran de magnesio que no hizo más que potenciar las consecuencias y dificultar que los bomberos apagaran el fuego.

Pese a lo alucinante de lo sucedido, las autoridades de las 24 Horas resolvieron no detener la carrrera, ¿te suena a algo?, episodios que se sucedieron con los años incluso hasta la actualidad en el automovilismo del mundo y de la Argentina, acumulan con el accidente de Levegh un antecedente premonitorio…

El sonido de las sirenas de las ambulancias, sobrepasaron al ruido de los autos, supo decirse que no hubo interrupción para evitar que el movimiento de gente impidiera en tránsito de las ambulancias. Horas más tarde el equipo Mercedes que lideraba las 24 Horas, resolvió retirarse de la carrera a la que no retornó hasta el ´69.

Bajo la lluvia, y con la congoja imprescriptible y la conmoción y dolor a flor de piel, al día siguiente la bandera a cuadros cayó sobre los ganadores Hawthorn y Bue en el Jaguar. Los ecos de semejante tragedia derivaron que las autoridades de Francia resolvieron prohibir las carreras de autos, decisión adoptada luego también por Alemania, España y Suiza.

Tan apabullante accidente fue porqué no, el primero que llevó a cambiar el enfoque de las carreras y de a seguridad en la que se acentuó la preocupación y mejoras para esa época, ya fuera para corredores como público, ¿te suena una vez más?. Un dato, hasta antes de la tragedia en Le Mans, no existían los cinturones de seguridad, tampoco los buzos a la usanza de esos años ni los cascos que a partir de este episodio marcado por la historia comemzaron a utilizarse los que cubrieran la totalidad de la cabeza.

Hubo otros accidentes mortales más adelante en Le Mans, pero acá desde mi privilegiada posición en la sala de prensa en el primer piso sobre los boxes, justo frente a las tribunas adonde el auto de Levegh voló, explotó, perdió la vida y tronchó otras de tantos espectadores; miro, pienso  y no puedo dejar de estremecerme aunque hayan pasado 62 años…

 

Por Carlos Saavedra (especial desde Le Mans, Francia)
Fotos: universe-mercedes.forumactif.com

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