EL TRÍO MÁS MENTADO.

Habrá sido casualidad, coincidencia o simplemente el anticipo de lo que sus principales protagonistas mostrarían en los años siguientes, aquel resultado final que entregó el Gran Premio de Argentino de Turismo Carretera de 1949.

No fue una carrera más ese gran premio. Con sus 11.035 Km, divididos en 12 etapas que recorrieron el 85% del país, fue la carrera más extensa de la historia del automovilismo argentino. Superó claramente a la legendaria Buenos Aires-Caracas (9.575 Km) del año anterior, a los promocionados Dakar modernos en Sudamérica, y a los anteriores y posteriores grandes premios de TC. Solamente la etapa inicial que unió Buenos Aires con Comodoro Rivadavia demandó 1.853 Km…

Juan Manuel Fangio y Oscar Galvez protagonizaron una breve pero trascendente rivalidad deportiva, que tuvo uno de sus puntos más altos en la Buenos Aires-Caracas.

Una carrera especial e histórica merecía un podio especial e histórico. Y vaya si lo tuvo al consagrar como ganador a Juan Gálvez y flanquearle dos escoltas de lujo como Juan Manuel Fangio y Oscar Alfredo Gálvez. Un podio único, irrepetible e imaginario (en eso tiempos no existía el podio físico en el TC con sus tres protagonistas) que reunió a Juancito, el Chueco y el Aguilucho y por si fuese poco mezcló a Ford y Chevrolet, las marcas que mayoritariamente se reparten las preferencias del aficionado argentino.

Nunca más los tres volvieron a juntarse no sólo en un podio sino en una carrera. Por entonces, Fangio ya tenía la vista puesta en su campaña europea luego de su exitoso desembarco a principios de aquel 1949 y que con los años lo convertirían en quíntuple campeón mundial de Fórmula 1. Los Gálvez, en cambio, estaban en plena consolidación en el camino de ser absolutos referentes en el TC, algo que harían realidad con un dominio que les permitió conquistar 14 títulos (9 de Juan y 5 de Oscar) sobre 15 campeonatos disputados entre 1947 y 1961. Sólo Rodolfo de Alzaga quebró la racha en 1959.

«Si los Gálvez hubiesen corrido en la Fórmula 1, seguramente yo hubiese tenido algún titulo mundial menos…», decía Fangio como elogio a los hermanos porteños. Oscar sólo corrió en Argentina 53 y llegó 5°. En 1949 fue el primer argentino en vencer a los europeos en la recordada competencia de Palermo.

Sobresalir en la Formula 1 y en el TC, las dos categorías más cercanas al gusto de los argentinos, les dieron a los tres el pasaporte eterno al reconocimiento popular más allá que los años posteriores fueron mostrando otros nombres que se ganaron su alto lugar en la consideración de la gente.  Por citar los más relevantes Froilán González y Carlos Alberto Reutemann, mirando por sobre nuestras fronteras. Luis Di Palma, Juan María Traverso y Roberto Mouras recorriendo la actividad nacional.

Puede existir alguno más. Sin embargo ninguno consiguió tanto en lo que se dedicó como lo hicieron el Chueco y los Gálvez en una época donde el factor humano se cotizaba alto y los riesgos formaban partes de las carreras, y como tal lo aceptaban sus participantes sobreponiendo la pasión a cualquier otra condición. Una pasión que los empujó a hazañas que hoy escasean ante tanta preminencia de la tecnología.

Amigo de visiónauto, ¿coincidis es colocar, cualquiera sea el orden, a Fangio y los hermanos Juan y Oscar Gálvez en un imaginario podio histórico del automovilismo argentino?  Fíjate que reúne a nuestro mejor representante en la Fórmula 1 (Fangio), el máximo campeón de la categoría más importante de Argentina (Juan) y el gran ídolo del automovilismo nacional (Oscar). Son los mismos que se juntaron hace 70 años en aquel inolvidable gran premio que anticipadamente pareció dar el veredicto.

1 COMENTARIO

  1. coincido plenamente!!!
    despues de ver el documental-pelicula de Fangio pregunta: no hay algun documental de los hnos Galvez?

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