DEFINICIÓN ANTCIPADA.

Casi nadie lo tenía a Joan Mir como monarca 2020 de Moto GP. Ni siquiera luego del grave accidente que en la fecha inicial de Jerez de la Frontera sacó de la conversación al multicampeón Marc Márquez y abrió una temporada competitiva como pocas con 9 ganadores diferentes, entre ellos 5 primerizos en el festejo mayor.

Tampoco este mallorquín de 23 años, esperaba convertirse en el cuarto español campeón en la más alta cilindrada del motociclismo mundial siguiendo los pasos de Alex Criville, Jorge Lorenzo y Marc Márquez y prologando el monopolio de compatriotas en la clase reina iniciado en 2012 por Lorenzo tras la conquista del australiano Casey Stoner en 2011.

Con el 1 de campeón, Mir disfruta de la vuelta de festejo. En un año especial para Suzuki (100° aniversario de su fundación y 60° de su ingreso a la competencia), el español quebró 20 temporadas sin títulos de la marca luego del obtenido por Kenny Roberts Jr. en 2000.

«Ni yo me esperaba ser campeón. Ganar y lograr el título con Suzuki es increíble, es algo más de lo normal, pero era un objetivo a largo plazo. Por eso fui valiente al firmar con ellos», reconoció un exultante Joan, quien antes de su paso por las categorías escalas promocionales del motociclismo español y mundial (fue campeón de Moto 3 en 2017), mostraba más interés por las competencias de patinetas.

Ese escepticismo propio y del ambiente sobre sus chances de ser campeón comenzó a variar a medida que avanzó la temporada y el piloto de la Suzuki número 36 fue frecuentando podios ( 3 segundos puestos y otros tantos terceros) hasta instalarse tras la segunda carrera en Aragón el tope de las posiciones. Por entonces Mir sumaba y sumaba pero no ganaba, algo que no es necesario para coronarse pero que Mir sentía como una necesidad de su orgullo.

Mir en el festejo con Davide Brivio, el director deportivo de Suzuki y uo de sus impulsores. «No considero que mi titulo tenga menso méritos porque no haya estado Márquez» aseguró el piloto español.

“Quiero ganar” dijo en la previa de la primera carrera en Valencia cuando ya muchos empezaban a compararlo con su compatriota Emilio Alzamora, campeón 1999 en la clase 125 sin ningún triunfo. No hubo más tiempo para esas comparaciones porque Joan no sólo venció en ese Gran Premio de Europa sino que logró una ventaja de 37 puntos con 50 en juego. Supo regularla en la nueva cita en circuito Ricardo Tormo de Valencia con su estilo de ir de menor a mayor para escalar desde su 12° lugar en la largada a un 7° puesto que le alcanzó para pegar el grito de campeón que como suele ocurrir en estas definiciones sonó más fuerte que el festejo del italiano Franco Morbidelli (Yamaha) por su victoria en la carrera

Fue el tercer triunfo de Morbidelli, que así igualó la cantidad de victoria del francés Fabio Quartararo, su compañero en el Petronas SRT, el equipo satélite de Yamaha. Ambos triplicaron en éxitos a Mir, pero no tuvieron su confiablidad, esa misma que resultó la llave  del éxito en un campeonato ce locos. Un campeonato de locos que paradójicamente ganó el más cuerdo y confiable.

 

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