EL SABADO, Fernando Alonso cumple 31. Y el domingo, en una de esas, también. Si gana el GP de Hungría habrá conseguido su triunfo número 31 en la Fórmula 1.

No fue una victoria más la de Fernando Alonso en el Grand Prix de Alemania. Dos años después del affaire “Fernando is faster than you”, en el que Felipe Massa fue empujado a cederle el triunfo en el mismo escenario de Hockenheim, esta vez el español se lo ganó a base de velocidad. “Nuestro auto no es el más veloz” dice, pero ya no se lo cree nadie. Ni siquiera Ferrari, que asegura que el español está corriendo como nunca.

“La carrera fue como ver una enorme tanda de clasificación de 67 vueltas” reconoció el director deportivo de Ferrari, Stefano Domenicali. A la F2012 no la alcanzaron ni el RB8 ni el MP4/27. Alonso quiere hacerle creer a sus rivales que él pesa más en la ecuación de lo que realmente pesa, como para intimidar. Pero lo cierto es que éste, su tercer triunfo del 2012, no solo tiró por la borda la lógica imperante en el arranque del año (tantos ganadores distintos como carreras) sino que lo sitúa como auténtico favorito a conquistar el título. Con 34 puntos de ventaja ya amasados, parece que ahora el Mundial 2012 es más de Alonso para perderlo que de Vettel y Cía para ganarlo.

La victoria en Alemania fue la tercera de Alonso en ese territorio y, de paso, la número 30, la que lo sitúa un solo escalón por debajo de Nigel Mansell en el terreno de la mayor cantidad de triunfos en la historia del Mundial de Fórmula 1. Con su triunfo en Malasia se había despegado de los 27 de Jackie Stewart, ahora con los de Valencia y Hockenheim se acerca al cuarto hombre de la lista:

  1. Michael Schumacher: 91
  2. Alain Prost: 51
  3. Ayrton Senna: 41
  4. Nigel Mansell: 31
  5. Fernando Alonso: 30

 

 

 

 

No resulta para nada curioso comprobar que cuatro de los cinco integrantes de esta lista compitieron alguna vez (o como en el caso del primero, mayoritariamente) para Ferrari. En el caso de Alonso, 17 de sus triunfos fueron con Renault, cuatro con McLaren y los nueve restantes con la casa italiana. Si el domingo gana en Hungría, emparejará la marca del británico, con muchas chances de superarlo en el transcurso de este mismo año. Y con apenas 31 años, y semejante nivel, ¿cómo no pensar en seguir trepando en la tabla?

Al lograr su primer triunfo en el GP de Hungría de 2003, Alonso se convirtió, con 22 años y 26 días, en el más joven de todos los tiempos en ganar una carrera de F1, un record que luego le arrebató Seb Vettel. Después de un 2004 sin ganar, Alonso logró siete victorias en 2005, el año de su primer título, y repitió igual número de victorias al año siguiente, en 2006, el escenario de un nuevo título. En el 2007 logró las cuatro victorias con McLaren, en el 2008 logró las últimas dos con Renault (incluido el tongo de Singapur) y en 2009 no logró un solo halago.

Desde que comenzó a correr con Ferrari, alcanzó cinco triunfos en el 2010, cuando perdiera el campeonato en la noche dramática de Abu Dhabi, y uno solito en el 2011, en Silverstone. Ahora lleva tres en el 2012, una cifra que parecía impensada en el comienzo de la temporada, cuando las victorias se repartían con criterio rigurosamente salomónico. Alonso mandó a paseo semejante voluntarismo.

Y mientras tanto,  ¿qué dice Alonso?

«En Valencia todo estuvo OK, pero Red Bull era más rápido que el resto y pude ganar porque Vettel tuvo una avería mecánica. En Silverstone también fuimos bien en mojado, pero algo más lentos en seco y nos ganó Mark (Webber) de forma merecida, porque fue el más rápido. En Hockenheim hice la pole en mojado, que parece que es la condición que mejor nos va. Pero en seco aún no somos los más rápidos. Hoy Vettel y Button, incluso Lewis Hamilton, que al final tuvo problemas, iban más rápidos que nosotros. Estamos a mitad de temporada y ha sido un buena recuperación desde los ensayos de (pretemporada de) Jerez, donde estábamos a dos segundos, o desde (la primera carrera del Mundial, en) Australia, donde estábamos a 1,6 segundos enla Q2»

«Estoy contento con esta primera mitad de la temporada, pero no es nada. Quedan diez carreras en las que aún tenemos que mejorar el coche. Tenemos que ser constantes e intentar acabar todas las carreras»

“No fue fácil, porque puede que no fuéramos los más rápidos en seco. Pero fuimos bastante competitivos, lo suficiente para mantener el liderato. El equipo también tomó unas cuantas decisiones buenas en cuanto a la estrategia en la primera parada. Y también en la segunda, obviamente. Cuando paró Jenson tuvimos que reaccionar, tanto Sebastian, como yo. A partir de ahí, sabía que iba a ser una carrera larga, 27 vueltas con Jenson metiendo mucha presión».

«Pero el coche reaccionaba bien, me sentía bien con la tracción y la velocidad máxima, lo que bastaba para mantener el primer puesto hasta la curva seis (donde acababa la zona de DRS). Después de eso, no es posible adelantar en el último sector, por lo que intentas controlar los neumáticos y, un poco, la carrera».

«Los neumáticos eran un interrogante, creo que para todo el mundo, porque el viernes no pudimos probar lo suficiente para entenderlos. Las predicciones, más o menos, fueron correctas. Pensábamos hacer dos paradas y al final las hicimos. En qué vuelta es algo más flexible. Depende de cuándo paran los otros, sobre todo si estás liderando la carrera, porque lo único que necesitas es cubrirlos»

“En Hungría tenemos que volver a hacer una preparación perfecta de nuevo, una clasificación perfecta, porque puedes salir doce o trece si cometes un pequeño error. Por eso tenemos que afrontar la carrera de la misma manera que hicimos durante las últimas carreras, intentando optimizar lo que tenemos en Hungría. Y, de ser posible, llevar nuevas partes que nos ayuden en ese circuito»

Y de ser posible, que lo ayuden a ser 31 por segunda ocasión en el fin de semana…

Por el equipo de VA

Foto Pirelli

 

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