LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ argentina se encuentra, según se escuchó decir en varias oportunidades en la apertura del Salón Internacional de Buenos Aires, “en el mejor momento de su historia”.

Este año se prevé la fabricación de 850 mil unidades, para algunos empresarios la cifra se acerca al millón de unidades producidas en un año, lo que según estimaciones oficiales podría producirse en 2013; el 62,5 por ciento de lo producido en 2010 se exportó a 66 países. La Asociación de Fabricas de Automotores (ADEFA) divulgó unas cifras  que indican el formidable estado de salud de la actividad:

Participación en el PBI industrial

6,5 por ciento

Participación en la exportaciones

37,5 por ciento

Participación en el empleo industrial

7,5 por ciento

Facturación 2010

83.800 millones de pesos

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Exportaciones 2010

10.025 millones de dólares

 

Inclusive se anunciaron inversiones formidables: Volkswagen, el principal productor de autos de la Argentina, anunció una inversión de 350 millones de dólares y la creación de una carrera de ingeniería automotriz, a la que les destinará otros 3 millones. Evidentemente, no les va tan mal, ¿no?

Sin embargo, en lo que ya parece una costumbre de los capitanes de la industria, se escucharon reclamos, esta vez por aumentos de costos, tanto de insumos como de salarios.

“Hay aumentos de costos laborales por encima de la inflación y aumentos de los materiales, en un contexto con monedas que en general son fuertes. La industria en América latina está perdiendo competitividad y puede llegar a perderla aún más rápidamente” afirmó el colombiano Jaime Ardila, presidente de General Motors para Sudamérica.

Les contestó con justeza la ministra de Industria, Débora Giorgi. «No creamos que sin salarios, sin industria, sin nuevas incorporaciones al mercado de trabajo vamos a poder vender autos, motos o cualquier otro bien» afirmó, antes de reclamar:  “los empresarios tienen que estar involucrados para sumar, porque por primera vez podemos convocar a quienes entiendan que es importante una macroeconomía sin volatilidades, la defensa del mercado interno, la protección de la competencia desleal y que defienda la soberanía del empresariado nacional».

Para la ministra, “los cinco primeros meses de este año respecto del 2010 la tasa de crecimiento de patentamientos fue del 28 por ciento. Y el 65 por ciento de autos patentados fueron de baja gama, es decir, el que se compra por primera vez», explicó. «Esto es un reflejo del mejoramiento de la distribución de la riqueza más justa, honrando los derechos de los que menos tienen».

Foto: Toyota

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