NO QUEDA OTRA, ¿NO?

Que volver a enfocarnos en el complejo momento que atraviesa el automovilismo nacional. Y las permanentes suposiciones, versiones que invaden el ambiente. A la prioridad por cuidar la salud de todos como corresponde, se agrega la crisis económica agravada en el país a partir del coronavirus.

En el mundillo de las carreras persiste la gran incógnita: ¿cuándo van a volver las carreras?, «¡y cómo y cuántos podrán estar!», enfatiza el chasista y dueño de equipo Rodolfo Di Meglio. En efecto a la pregunta central acerca de la fecha del retorno, hay que agregar otra no menos importante, o quizá más: ¿Quienes, cuántos estarán en condiciones de volver a correr?, habida cuenta de las limitaciones presupuestarias que descartan, aparecerán ante la disminución de patrocinantes. Y sabés, que el automovilismo va de la mano con el dinero. Y fijate, este punto preocupa y ocupa muy de cerca a la ACTC, tanto que desde la calle Bogotá han salido emails y llamados telefónicos a los pilotos de todas las divisiones, para escucharlos acerca de «como vienen de bolsillo para volver a correr…».

Así que, la rueda del automovilismo argentino gira y gira, más allá que los motores permanezcan apagados y la actividad en los talleres de equipos, sea muy acotada con el agravamente de las obligaciones a cumplir sin ingresos a la vista, como el pago mensual de salarios.

Tanto en el ámbito del Turismo Carretera como el Súper TC2000, Turismo Nacional, Top Race, entre las principales categorías de pista, son constantes los movimientos. APAT ha sido la primera entidad en dar a conocer un plan concreto a aplicar con protocolo sanitario incluído, al momento que se reciba la autorización para volver. De todas formas, está claro que nadie puede asegurar cuando será. Por ahí se ha escuchado que no sería hasta que vuelva el fútbol de primera división. Acerca de los protocolos sanitarios conocidos (ACTC, Asociación Argentina de Volantes, APAT, entre otros), cuando vuelvan las competencias, los protocolos los resolverán las autoridades nacionales en el área de salud pública.

«Como dije, para mí hay que pensar más que nada en «cómo» volver a correr y «cuántos» pilotos, equipos, van a estar en condiones, para mí más allá del momento del reinicio, la gran cuestión es saber cuántos podrán correr, porque si no hay respaldo publicitario no hay carreras», reafirma Di Meglio.

Si retomamos al «cuándo» volverá a escucharse el sonido de los motores, es casi un hecho que se han de modificar los calendarios. Y en ese sentido, se especula en que haya carreras que se trasladen a circuitos más cercanos a Buenos Aires. ¿Razones?: las complicaciones sanitarias mayores para traslados extensos, los costos más elevados, logística, mayores dificultades para cumplir con los esenciales protocolos y, clave también, las dificultades atravesadas por gobernaciones debido al coronavirus, que suelen contratar carreras de categorías mediante acuerdos millonarios. Y si de dinero se trata, descartado casi que pueda aparecer un subsidio del gobierno; en cambio podrían implementarse algunos beneficios no monetarios.

Y si de autódromos más cercanos te hablamos, ponele unas fichas al Autódromo Roberto Mouras de La Plata y al Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires. El Gálvez juega también ya que se podrían atenuar los tan elevados costos que hacen muy complicado que haya carreras. Del mismo modo se consideran a los autódromos de San Nicolás, de Entre Ríos, Rosario acaso Olavarría y Nueve de Julio, escenario del que han circulado fotos como para graficar que: «estamos listos».

El Coliseo porteño, donde siempre se complican por altos costos, las carreras nacionales. No lo descartes para cuando vuelvan las carreras (Foto gentileza motorsports.com)

 

Larga ausencia. El Autódromo de Nueve de Julio hoy. Uno de los que se postula (foto autódromo).

La sucesión de circuitos, no haría que dejaran de contemplarse fechas por ejemplo en Termas de Río Hondo, como parece se pueden ver en algunos borradores en la ACTC. Desde ya, todas las categorías que vuelvan, sin presencia de público. Posibilidad que en las categorías no ven con buenos ojos pero, a la vez, entienden que deben conceder en este item y quizá extendiendose hasta el año próximo.

Y ya que te mencionamos algunos circuitos, se sabe que en el Mouras desde hace poco, un viajero proveniente de Mar del Plata, entre ansioso y nostálgico, entró con su auto al autódromo platense, y vio como se llevaban a cabo trabajos para adecuarlo y dejarlo listo a eventuales carreras próximas… Mantenimiento edilicio con mejoras, tareas de pintura en la pista (pianitos, límites) y otros sectores. Justamente el Mouras no figuraba en el calendario de TC, sin embargo, ante el nuevo escenario, planteado por el coronavirus, el de La Plata ocupará una silla y quizá, sea la primera sede donde pudiese arrancar más de una categoría.

Se ilusionan unos en que a fines de junio o mediados de julio, haya autos que consigan saltar a las pistas… Las conversaciones, reuniones no paran; por el lado de la ACTC, del Súper TC2000 e incluso como debía darse, de parte de la CDA del Automóvil Club, ente fiscalizador de cabecera del automovilismo argentino, cuyos representantes podían reunirse también con el ministro de turismo y deportes, Matías Lammens.

«Todos necesitamos en nuestro automovilismo, volver a «laburar»; desde ya, deberemos todos sin dudas, tomar consciencia de lo que padecemos y por lo tanto, tomar las medidas sanitarias para protegernos y proteger y cumplir con lo que fijen los protocolos. Hay que concientizarse por otro lado, y es fundamental, que el virus llegó y estará entre nosotros vaya a saber por cuanto tiempò, al menos hasta que se descubra la vacuna. Habrá que afrontar una realidad como en la vida misma, muy diferente a lo que estabamos acostumbrados en tantos años, por ejemplo en los circuitos, usar barbijos, llevar cuatro o cinco mecánicos por auto, respetar la distancia social, utilizar alcohol en gel, practicarse controles. Nos tendremos que habituar», sostiene Di Meglio.

Acerca del número de personas autorizadas para trabajar en boxes,, se propende reducir la cantidad. Por eso por cada auto concurrirían cuatro o cinco mecánicos, a lo sumo unos 80 entre TC y TC Pista, es decir un total de 400. A los que se sumarían 100 personas de la ACTC afectadas distintas funciones, incluído el personal de seguridad, sanidad y el encargado de las transmisiones televisivas.

«Y por otro lado en cuanto a donde se debe encaminar la cosa -apunta el chasista- hay que conseguir al menos en el ámbito de la ACTC que es donde en mi caso participo, un nivel de acuerdos, de coincidencias entre todas las partes involucradas, dirigentes, pilotos, equipos, motoristas, chasistas, proveedores, para lograr adecuar los costos, reduciéndolos, a la nueva realidad que se nos viene».

Así es, el automovilismo debe prepararse para afrontar una situación inédita por el coronavirus, sobre la que no hay que descartar, sus consecuencias y cuidados se prolongue acaso uno o dos años más.

 

Foto portada: gentileza diario El Litoral.

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