UN RECORD QUE TIENE CHANCES  de quedar en la historia.

Nada puede darse por seguro en la Fórmula 1, pero el récord de precocidad  ganadora que Max Verstappen  impuso en el Campeonato Mundial de Fórmula 1 al vencer con apenas  18 años, 7 meses y 15 días en el Gran Premio de España, dificilmente pueda ser batido. Es que a partir de la decisión de la FIA de imponer los 18 años de edad mínima para debutar se tendrán que dar muchísimas circunstancias favorables para que otro piloto pueda festejar a una edad más temprana. Max pudo hacerlo, porque además de su talento, tuvo la posibilidad de debutar en la temporada anterior, cuando sólo tenía 17 años y no existía la limitación de edad para subir a un Fórmula 1.

Max no tardó en devolver la confianza que le tuvo Helmut Marko. Ganó en su priemra carrera con Red Bully le dio al equipo el triunfo que no lograba desde Bélgica 2014.

 

Siendo tan joven ya dio mucho que hablar este pibe Max Verstappen. El año pasado concitó muchos comentarios por su irrupción en la Fórmula 1 siendo una  adolescente y poco días atrás por esa movida que encabezó Helmut Marko, director del Programa de Pilotos Jóvenes de Red Bull y que lo proyectó desde Toro Rosso a la butaca de Red Bull que ocupaba  Daniil Kyyat, el ruso que debió retornar a Toro Rosso. Una maniobra que no fue nueva en los oscuros manejos de la Fórmula 1 y cuyo éxito en vista de los sucedido en Montmeló, no le quita la crítica por el cruel manejo de personas, en este caso jóvenes, como simples piezas de cambio y recambio en función de in intereses deportivos y extradeportivos.  ¿Qué habrá pensado Kvyat al ver ganador a Verstappen sobre el auto que dos semanas atras era suyo?  Vaya  saberse. Tal vez el ruso buscó un tenue consuelo en el récord de vuelta que marcó por primera vez.

“Desde jóvenes los futuros campeones deben mostrar que tienen condiciones para serlo…” fue la explicación de Marko, para sostener este gran apoyo y acelerada promoción de Verstappen, en la que también tuvo que ver la idea de Red Bull de asegurarlo para el futuro ante ofertas de Ferrari. De su parte, Max respondió a esa confianza y en su debut en el equipo demostró esa pasta de campeón por la forma en que tomó el comando de la carrera y soportó el asedio de un campeón y veterano de la Fórmula 1 como Kimi Raiikkonen. Decir que Max ganó con autoridad la carrera y no simplemente que llegó primero, es el mejor elogio para esta victoria en un Gran Premio entretenido como pocos de lso 25 que se disputaron en Montmeló. Mucho tuvo que ver el increible toque entre los Mercedes Benz que en los primeros metros dejó afuera a Nico Rosberg y Lewis Hamilton, los grandes favoritos. «La responsablidad es de Lewis y resulta ianceptable en un piloto de su nivel» disparó sin filtro Niki Lauda, asesor deportivo del equipo alemán. «Más político resultò el comentario de Totto Wolf. «Fue un toque de carrera» se limitó a decir el director deportivo de Mercedes. Coincidieron las autoridades.

El choque entre los pilotos de Mercedes Benz abrió el camino a una carrera interesante y al triunfo del jóven Verstappen.

 

“No siento nada en especial, porque los récords están para ser batidos. Fue el dia de Max y hay que felicitarlo” reconoció un sonriente Sebastian Vettel, el piloto que cedió ante el jóven Verstapenn los récords de precocidad ganadora y de presencia en el podio, que ostentaba desde  septiembre del 2008 cuando sobre un Toro Rosso venció en Italia.”Empecé corriendo con el padre y ahora lo estoy haciendo con el hijo, se ve que el tiempo pasa…” comento Kimi Raikkonen, el otro piloto de Ferrari que acompañó a Verstappen en el podio, en el único momento en que abandonó su decepción “por haber estado tan cerca del triunfo y no poder lograrlo…”. Recordó asi sus primeras incursiones en la Maxima a principios de siglo cuando coincidió en las pistas con Jos Verstappen, el papá de Max, que por entonces transitaba sus últimos pasos

Alejado de la Fórmula 1, Jos Verstapenn fue un fuerte impulsor de la campaña de su hijo Max, nacido dos días después (el 30 de septiembre de 1997) que su padre abandonase con su Tyrrell en el Gran Premio de Luxemburgo corrido en Nurburgring. Tal vez  con su actitud, a veces arrebatadora, Jos buscó concretar en su hijo lo que él no pudo en los 107 Grandes Premios que corrió entre 1994 y 2003, con dos terceros puestos como mejores actuaciones. En su Gran Premio número 24, Max le dio el gusto y por primera vez hizo izar la bandera holandésa en lo más alto del podio en 67 ediciones del Mundial de Fórmula 1. El tema de la verdadera  nacionalidad de Max fue un motivo de discusión, aunque no el más importante, de la conflictiva relación que Jos mantuvo con Sophie Kumpen, la madre de Max y su esposa hasta el 2008.  La mujer le recordó que lo había dado a luz en Hasselt, Bélgica, y sostuvo que ese era su verdadero origen mientras que Jos apeló al argumento de la nacionalidad holandesa que le hizo adoptar poco después de su nacimiento y que tomó para la competicion. Una nacionalidad que el propio Max confirmó al cumplir los 18 años.

Detalles al margen, lo cierto es que como campeón del futuro, Max Verstappen parece haber nacidó este fin de semana en Barcelona.

 

Por el equipo de VA

Fotos: f1aldia.com

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