«No entiendo como ningún equipo tiene a Gabriel como piloto titular, es veloz y uno de los que mejor sabe correr carreras y  disputar campeonatos…»

Entre los muchos elogios que movió la actuación de Gabriel Ponce de León, tras el triunfo sobre el Toyota que compartió con Matías Rossi en los 200 Km del Súper TC 2000, sobresalió éste que el colega de la radio cordobesa Cadena 3Marcelo Camissa  le deslizó a Visión. Tuvo su plus ese comentario porque provino de quien desde su lugar de encargado de prensa compartió con Gabriel sus épocas felices de triunfos y tres títulos en el equipo de Oreste Berta del por entonces TC 2000.

«Movistes las estadísticas…» le tiro Visión a Gabriel recordándole que su segundo triunfo en los 200 Km., que lo convirtió en el primer piloto que gana esta carrera como titular (2004) e invitado (2015),  le permitió abandonar el casillero de 23 victorias al que parecía «condenado» para elevarlo uno más e instalarlo detrás de Juan María Traverso (68), Ernesto Bessone (28) y del propio Rossi, que tras su éxito pampeano suma 25, entre los más ganadores de la categoría. Un pergamino que junto a su demostrada vigencia, renueva el cuestionamiento de su ausencia en el plantel permanente del Súper TC 2000, que incluso es mayor que en los casos de otros campeones faltantes en la categoría, como Omar Martínez, Juan Manuel Silva y Guilermo Ortelli, por la mayor motivación competitiva y el feeling que Gabriel sigue manteniendo con este tipo de autos.

«Y por supuesto que me gustaria estar y para eso trabajé y sigo trabajando desde que me quedé afuera luego de la época con Honda hace un par de años.  Está bravo  porque en la misma condición que yo hay varios colegas. El problema pasa porque hay muchos más pretendientes que butacas disponibles y también porque termina influyendo el aspecto económico. Por ese lado mis chances se complican porque me cuesta juntar el presupuesto y lo que consigo es para mantener mi equipo en TC. Igual no pierdo las esperanzas de volver en algún momento..» explicó con  cierta nostalgia pero sin ninguna bronca

«No me siento olvidado por el Súper TC 2000  y la prueba es que un equipo de punta como Toyota me llamó dos años seguidos para acompañar a un campeón del nivel de Matías Rossi. Eso ya es un gran halago y me hace sentir bien. Además me dio la posibilidad de manejar un gran auto, que disfruté mucho, y encima  gané… je…» agregó Gabriel con el remate de esa sonrisa, clásica de sus momentos felices. Esos que volvieron en Toay aunque sea por un día. Poco pero suficiente para demostrar que merece muchos más

Por M.S.

Fotos: Mónica Paz

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