ESPERA UNA RESPUESTA.

Sergio Polze es otro integrante del automovilismo argentino con muchas cosas por decir del especial momento que transita como consecuencia de la pandemia de corona virus. Por eso sin más vueltas le damos la palabra al director del éxitoso Sportteam.

“Estoy transitando esta etapa con cansancio y fastidio. Si bien a nivel salud la cuarentena es valedera, en otros aspectos resulta muy dura porque es como dos o tres cuarentenas. Es una situación inédita, no sólo para nosotros sino también para el mundo, porque estamos frente a un enemigo invisible.”

“El automovilismo tiene muchas particularidades que ante una alternativa como ésta, quedan en evidencia. Hay diferentes categorías, organizadores. Es difícil la comparación con el fútbol. Además el fútbol ocupa un estamento social extra. Por eso a la hora de elegir algo que entretenga a la gente, está primero el fútbol y después el resto”.

«El sistema económico del automovilismo argentino siempre tuvo debilidades. La diferencia es que antes había utilidades que te permitían sobrellevarlas» destaca Polze sobre las complicaciones del momento actual.

“El gobierno no considera al automovilismo como lo que es realmente, una actividad que mueve mucha agente y a diferencia del fútbol tiene muchas más complejidades. También las tiene el fútbol, ya que su capital más grande son los jugadores. Por eso ante la eventualidad de un contagio están exponiendo a su capital más grande. Si por un momento soñaramos en el automovilismo que nos vamos a unir y vamos a respetar la viabilidad asumiendo que hay ciertos riesgos, la posibilidad de volver antes es más concreta que en el fútbol”

“Ya empecé a perder dinero con el equipo porque en forma abrupta se rompió la cadena de pagos y los ingresos son pequeños. Hay costos fijos y en mi caso el alquiler de tres lugares que forman el complejo Sportteam. Todo eso sigue andando con sus lógicos gastos. También está el sueldo de la gente que en el primer mes pude pagarlo al 100% pero ahora me acoplé a lo que SMATA (sindicato de mecánicos) arregló con las terminales y le estoy pagando un 75%. Todo esto sale de un bolsillo virtual. En mi caso no tuve ayuda del gobierno, porque cuando presenté los papeles siempre te pedían algo más. Los bancos siempre le van a prestar plata al que tiene plata”.

“Para mí lo más importante es el capital humano. Trataré de defenderlo hasta donde pueda pero no sé hasta cuándo podré hacerlo. Lo que da miedo e incertidumbre es no tener al menos una fecha tentativa de parte del gobierno para un posible regreso a la actividad. Esto nos daría la posibilidad de conformar una serie de trabajos. Tienen que entender que no existirá el protocolo perfecto y que habrá distintos protocolos de acuerdo a cada categoría. Si tuviésemos algo tentativo se podría comenzar a mover lo que está totalmente parado como el andamiaje de los patrocinantes”.

«Si miro la foto de la cantidad de autos que hay en el TC, TC Pista y TC Mouras digo que no hay crisis, pero hay otra foto…» advierte el director del Sportteam.

“Con la continuidad de esta situación, uno comienza a entrar, no tanto en pánico, sino en frustración. Mi opinión no tiene tendencia ni nada que ver con lo político pero hace seis años Argentina viene en decadencia económica. Lo dicen la inflación, las tasas de interés, las devaluaciones. Y estoy hablando del gobierno anterior a Macri. Quienes damos trabajo venimos perdiendo y resignando utilidades, y entonces cuando pasan cosas como estas no tenés adónde recurrir para buscar lo que ahorraste en tiempos de utilidades”.

“Me siento en situación de altísima responsabilidad porque tengo gente a cargo y con todo esto también me doy cuenta que tener todos los huevitos en la misma canasta no es recomendable. Este es un país donde si tenés la suerte de tomar una decisión que coincide con la del gobierno de turno capaz que vas para adelante. De lo contrario te vas a la mierda, porque Argentina está gobernada de esta forma con la permanente improvisación de ver lo que hacemos…”

“El regreso del automovilismo será distinto y mucho de los que estaban corriendo no van a poder seguir. Se dará una situación similar a la de un embudo y no todos lo podrán pasar. La realidad es que el automovilismo que tuvimos hasta antes de la pandemia no existirá más. En mi caso, seguramente tendré menos autos y no sólo por los pilotos sino porque cuanto te pasa algo como esto, te preguntas si estas en condiciones de mantener semejante estructura y la respuesta es un No”.

«En el fútbol, un equipo tiene que empezar desde las categorias menores. en el automovilismo hay más libertades y por eso creció más de lo que se podía permitir» asegura Polze

“Las cifras se tendrán que replantear desde las dos partes. Si un piloto conserva el 70/80% del aporte de dinero que tenía, podrá correr en condiciones lógicas. En cambio, si sólo tiene entre el 20 y el 40% ese piloto tendrá que imaginar que no puede correr. Para saber en qué situación está, cada piloto o equipo tienen que tener al menos una fecha tentativa de retorno de parte del gobierno A partir de conocerla habrá que pensar en el cómo y dónde. Hablo con mis pilotos y a veces me dicen que van a encontrarle la vuelta para seguir pero otro días reconocen que están preocupados”.      

“No creo que la poca unión del automovilismo tenga que ver en la falta de respuestas concretas. Si así fuere, el Gobierno tendría que haber mandado una señal, pero hasta ahora sólo hubo respuestas de que vamos analizar la situación apenas podamos. Respuestas que son la nada misma y que dejan claro que no formamos parte de la prioridad del Gobierno. Obviamente la prioridad es la salud y el deporte no está en esa prioridad. El fútbol es testigo de esa posición ya que están viendo cuándo vuelve a las prácticas, no cuando vuelven a jugar y eso que el futbol ocupa un porcentaje altísimo para la atracción de la gente. No digo que el automovilismo no lo sea, pero si el fútbol no está para empezar, el automovilismo está lejos de volver. Y esto es muy triste”.   

-publicidad-

DEJÁ UN COMENTARIO

Por favor escribí tu comentario
Por favor ingresá tu nombre