SE TRATÓ EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS, APROBADA, PASABA A SENADORES.

Y al toque nomás, los senadores se disponían a consideral la ley y a aprobarla, a modo de pasar el finde tranqui…
La controversial norma, en caso de aprobarse como todo indicaba que iba a ocurrir, ha de derivar que el 43% de los modelos que se venden en el país queden afectados por impuestos internos. Subirán entre 25% y 54% su precio, ¿que va a pasar con las ventas que anduvieron por el piso en 2019 producto de la crisis recurrente?, seguirían barranca abajo.
Acá reproducimos la pormenorizada nota publicada en el diario Ambito Financiero por el periodista Horacio Alonso.
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, recibió a a los fabricantes de autos que, en estado de shock, no podían digerir el impuestazo a la compra de 0 km que está incluido en el megapaquete de ley que era tratada en la Cámara de Diputados y que luego pasaba a la de Senadores.«Las autoridades de ADEFA trataron de flexibilizar, en algo, el proyecto de Impuestos Internos. Así, este funcionario y los empresarios se verán las caras por segunda vez, en menos de 48 horas, aunque no será con el semblante festivo que tuvieron en el lanzamiento del Plan Automotriz en SMATA sino todo lo contrario» publicó el matutino.

A titulo ilustrativo, mirá el cuadro de abajo:

 

SpeedAgro

 

«Esto -prosiguió la nota en Ambito-, según estiman en el mercado, provocará una fuerte caída de las ventas. Lamentablemente este proyecto es como echar nafta para apagar un incendio. Espero que las autoridades puedan reflexionar y aceptar modificaciones en las bases y/o alícuotas”, señaló Ernesto Cavichiolli, vicepresidente de Hyundai Argentina, quien realizó el estudio sobre la cantidad de modelos que estarán afectados. En un relevamiento realizado por Ámbito Financiero por las empresas del sector había un estado de desolación. Primero, por no entender la estrategia del Gobierno de alentar un acto de fuerte impacto político, el martes por la mañana en la sede del SMATA, para darle casi “cuestión de Estado” al plan que elaboró la industria automotriz en su conjunto, prometerle apoyo. Y no más de una hora después, recibir el “impuestazo” sin ninguna señal o aviso. Segundo, por el impacto que la medida tendrá en el sector.empresas del sector había un estado de desolación. Primero, por no entender la estrategia del Gobierno de alentar un acto de fuerte impacto político, el martes por la mañana en la sede del SMATA, para darle casi “cuestión de Estado” al plan que elaboró la industria automotriz en su conjunto, prometerle apoyo y, no más de una hora después, recibir el “impuestazo” sin ninguna señal o aviso. Segundo, por el impacto que la medida tendrá en el sector. Los vehículos de más de 3,5 millones de pesos, directamente, desaparecerán del mercado. Es cierto que es un volumen pequeño y apunta a un público ABC1, pero hay muchos puestos de trabajo en juego en toda la cadena comercial. Los modelos afectados por la primera escala, desde $1.700.000 aproximadamente para adelante, tendrán una caída de ventas importante que todavía no se puede estimar».

«Hay otro problema que es la cantidad de vehículos que están llegando al país que fueron comprados con un escenario impositivo pero que deberán pagar una carga tributaria inesperada. Habrá pérdidas importantes para los importadores y reclamos judiciales. Es por eso, como adelantó Ámbito Financiero días atrás, que esta semana se apuraron a nacionalizar todas las unidades posibles para escapar al nuevo impuesto. Desde las concesionarias trataban ayer de comprar de los distribuidores la mayor cantidad posible de autos ya que serán los últimos que conseguirán a precios accesibles. “Es una locura. Tenemos que hacernos de la mayor cantidad de autos porque con esto tenemos que vivir el mayor tiempo posible. Después no sé qué vamos a hacer” se confesó el dueño de una concesionaria. Desde un distribuidor de una marca de lujo, directamente, pintaron un panorama dramático: “Venderemos lo que tenemos y después trataremos de mantener la mínima estructura para atender la post venta. Por más plata que tenga un sector de la sociedad, nadie va a pagar por un auto el doble de lo que vale en otro país. No son estúpidos”.

El proyecto establece el desdoblamiento de la alícuota de Impuestos Internos que estaba vigente hasta ahora. A partir de $1.300.000 de precio mayorista (alrededor de $1.700.000 al público) pagará un tributo del 20% que representará una suba del precio del 25% por la forma en que se calcula este gravamen. En tanto, habrá una segunda escala a partir de $2.400.000 de salida de fábrica (alrededor de $3.700.000 al público) que tributará un gravamen del 35%, lo que hará que el precio salte un 54%. En los últimos cuatro años se había operado con una alícuota única, después de que el expresidente Mauricio Macri decidiera eliminar la segunda banda que existía hasta fin de 2015. Dos años antes, cuando asumió Axel Kicilloff en el Ministerio de Economía, se decidió aumentar este tributo para frenar la salida de dólares. Se dispusieron dos bandas de 25% y 50% de impuestos. Eso provocó que el mercado se derrumbara de las 950.000 unidades de 2013 hasta menos de 700.000 en 2014. Ahora esperan una caída importante. El problema es que se parte de un nivel muy bajo de 450.000 vehículos. Es por eso que el argumento de mejorar la recaudación queda sin sentido ya que, por la baja de las ventas, los ingresos más que subir van a bajar».

Nota publicada en el diario Ambito Financiero.

2 COMENTARIOS

  1. Hay gente que realmente no tiene para comer.
    Que paguen unos mangos más por un auto de un palo 700 está bien.

    • Si las ventas bajan y la recaudación fiscal por ventas de autos es la misma o cae, no ayuda a los que no tienen para comer porque el estado sigue recaudando lo mismo que antes. Y además complica al empleado de la concesionaria, que se queda sin comisiones por ventas o directamente sin trabajo.

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