LA ESPECIALIDAD DE MARIANO

“A veces el deporte es un poco esquivo con los resultados”.

A su manera, Mariano Werner reflexionaba el sábado tras ganar la carrera clasificatoria en San Nicolás, sobre esos 11 meses sin victorias en el Súper TC 2000, una sequía extendida también al equipo Peugeot. Al mismo tiempo no desconocía la gran oportunidad que enfrentaba para terminarla al largar desde la pole junto a su coequipier Néstor Girolami.

«Perder la carrera por chocarnos entre nosotros no lo aceptaría ningún integrante del equipo», había anticipado Werner sobre el acuerdo de respeto con Girolami para encarar la curva inicial

“No, no fue un paseo…”. dijo Werner  a visionauto con esa sonrisa picara que es un clásico en su personalidad, sobre ese triunfo de punta a  punta con el que aprovechó la oportunidad, cortó la sequia de triunfos personal y de la marca abierta el 5 de noviembre del año pasado en El Zonda, selló su 8ª victoria en la categoría y fundamentalmente entró en la historia como el primer ganador del Súper TC 2000 en el Autódromo de San Nicolás.

El agradecimiento de Werner al noble andar de su Peugeot 408. «Tenia muchas ganas de triunfar para salir del mal momento», dijo el entrerriano quien como Lewis Hamlton en la F 1 en Japòn llevó al número 44 a la victoria.

Esta victoria de Werner se unirá a otras que hicieron historia y que lo tuvieron al entrerriano como el protagonista del principal festejo. Recordar que hace dos años, venció con su Ford en la primera Carrera del Millón que disputó el Turismo Carretera en Rafaela. Un poco más atrás en el tiempo, en el 2012, esta vez  también en el SúperTC 2000 pero sobre un Toyota,  Mariano triunfó en esa carrera irrepetible, que nadie nunca antes, ni nadie después, ganó: aquella que recorrió el centro de Buenos Aires y que tuvo como recta principal esa Avenida Nueve de Julio, actualmente transitada por el Metrobus.  

Mariano ¿Cuál será la proxima?

-publicidad-

 

Fotos: AIF.

-publicidad-


DEJÁ UN COMENTARIO

Por favor escribí tu comentario
Por favor ingresá tu nombre