¡POR FIN!

Merecía Kevin Benavidez cumplir ese sueño que era ganar el Dakar y convertirse en el primer argentino en vencer en la competitiva categoría de la tradicional carrera. Es que en su camino desde su relevante participación inicial (4°) en 2016 había dejado mucho trabajo, esfuerzo, frustraciones, golpes, huesos rotos. Obstáculos que no le apartaron del gran objetivo a este salteño de 32 años cumplidos el pasado 9 de enero en plena competencia.

Kevin Benavides junto a sus escoltas Ricky Brabec (Honda) y Sam Sunderland (KTM). El 2° lugar del argentino en la etapa final detrás de su compañero Brabec, le aseguró la ansiada victoria final.

“Me cuesta hablar pero estoy muy feliz, realmente era mi sueño y ahora pude lograrlo. Hace muchos años que vengo buscándolo y pocas personas saben por lo que uno tiene que pasar y entrenar, sacrificarse, dejar cosas para lograr esto” fueron las primeras palabras de un emocionado Benavides tras llegar a Jeddah, destino final de la 12da y ý última etapa, que como las anteriores no fue sencilla para Kevin.

“Fue muy difícil y me tuve que poner a abrir pista. Incluso pensé que se podría llegar a complicar. Por eso me enfoqué mucho en hacerlo bien y al final no quería pensar en nada hasta cruzar la meta. En el kilómetro 14 ni bien arrancamos tuve un problema con un waypoint y creí que había perdido uno o dos minutos. Después, en el km 50, los de adelante cometieron un error en un waypoint, y engancharon un valle antes ya que había que ir a otro valle posterior. En ese momento fue muy difícil decidir el seguir o no seguir la huella de los demás. Me dije a mí mismo está mal, enganché un valle más adelante y ahí empecé a abrir yo. En ese momento di el 110%” contó Benavides quien en la clasificación general aventajó por 4m56s al estadounidense Ricky Brabec, que así completó el 1-2 de Honda. La amenaza de Sam Sunderland con la KTM oficial quedó finalmente en el tercer lugar a 15m 57s del argentino.

Las lagrimas de la emoción y alegría surcan el rostro de Benavides que también muestra en su nariz las huellas de la dura caída sufrida al promediar la carrera.

“Fue una carrera que tuvo muchos altos y bajos. Hubo días que íbamos adelante, otros que íbamos más atrás. Cometí errores como todos, creo que es imposible hacer un Dakar perfecto porque siempre puede pasar algo” resumió Kevin en el análisis de su quinta participación en el Dakar que en esta edición 2021 lo vio ganador de dos etapas (tercera y novena) y terminar entre los tres primeros en otras cinco, para convertirse no sólo en el primer argentino ganador en motos de esta carrera sino también en el primer sudamericano.

“Quería hacer historia y dejar mi nombre. Ganar el Dakar era mi sueño y lo cumplí”, cerró el argentino entre felicitaciones.

Mirá acá, una de las razones muy importantes para conseguir semejante triunfo:

 

Listo, tranqui Kevin. Cumpliste y el destino cumplió con vos. Te merecías llegar a  ese «cielo deportivo» que para todo motociclista significa ganar el Dakar.

 

fotos: dakar.com

-publicidad-

DEJÁ UN COMENTARIO

Por favor escribí tu comentario
Por favor ingresá tu nombre