DESTINADOS A TRABAJOS DE ALTA EXIGENCIA OPERATIVA.
Chile es uno de los principales productores mineros del mundo y su geografía impone condiciones extremas de operación basadas en grandes alturas, terrenos irregulares y exigencias técnicas que demandan vehículos robustos, confiables y preparados para trabajar sin margen de error. En ese contexto, IVECO responde con un portfolio off-road versátil, capaz de adaptarse a distintas aplicaciones y niveles de exigencia, con configuraciones 4×4, 6×6 y 8×8, pensadas para acompañar a los clientes en cada desafío operativo.

Equipados con una perforatriz italiana de alta especialización, los T-Way 6×6 se ofrecen como una solución a medida para los entornos más exigentes. Esta entrega representa un paso estratégico para IVECO en uno de los mercados más desafiantes del continente. La integración de un implemento de perforación especializado eleva aún más el nivel de complejidad del proyecto y refuerza el enfoque de IVECO como proveedor de soluciones completas, más allá del vehículo.
El IVECO T-Way fue desarrollado específicamente para aplicaciones off-road severas, combinando robustez estructural, alto desempeño y confiabilidad mecánica. En su versión 6×6, se destaca por un chasis reforzado de alta resistencia, ejes y suspensiones preparados para cargas extremas y una arquitectura diseñada para soportar trabajos continuos en condiciones de alta exigencia, como las que impone la actividad minera. La distancia entre ejes y la configuración del conjunto permiten una excelente capacidad de integración de implementos especiales, como perforadoras, grúas o carrocerías técnicas.

A nivel motriz, el T-Way incorpora motores Cursor reconocidos por su durabilidad y rendimiento, asociados a transmisiones diseñadas para maximizar la tracción y el control en terrenos difíciles. Los sistemas de tracción integral permanente, junto con bloqueos de diferenciales y soluciones electrónicas específicas para off-road, garantizan desempeño y seguridad incluso en superficies irregulares, pendientes pronunciadas o suelos de baja adherencia. Todo esto se complementa con una cabina pensada para el confort del conductor, un aspecto clave en operaciones donde las jornadas de trabajo suelen ser extensas y demandantes.














