HIPERACTIVA, ES DE AZUL, ESTUDIA INGENIERÍA MECÁNICA EN UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES Y CORRE EN AUTOS.
Magdalena Cos transmite en la mirada y el brillo de sus ojos, que la pasión y el placer por correr en autos juegan fuerte en su vida, recorridos apenas 25 años. «Desde chica me sentí atraída por el automovilismo; ese olor a nafta inconfundible, el ruido de los motores cuando apretás el acelerador, fueron siempre mi cable a tierra, mi refugio. Las pistas y los autos de carrera se convirtieron en mi pasión«, le cuenta a Visionauto.
Para ella el tiempo de los sueños acunados se nota, tienen aún mucho camino por recorrer, se nota cuando habla, se la percibe con una personalidad definida, convicciones y carácter. «En que pienso cuando hablo del futuro?, y hoy sueño con desarrollarme como piloto e ingeniera en pista, y mientras tanto sigo estudiando».
–¿De que forma comenzó tu historia en el automovilismo?
–La historia como decís, tuvo su inicio cuando mi papá Fabián que desde hace años ha estado vinculado al ambiente del automovilismo y del Turismo Carretera inclusive. El me hizo un cuatriciclo cuando tenía sólo cuatro años, y después mi abuelo Oscar me regaló una moto a los seis años. Pensar que cuando nací, habían vendido un karting!, lo habían construído para que pudiera andar, manejarlo. Ocurría por entonces, que la idea de que una mujer fuera piloto no era muy bienvenida, y mi familia que siempre me ha apoyado, esa vez pensó más en resguardarme cuando fuera creciendo de un ambiente que es tradicional que lo dominen los hombres.

-Sin embargo a la vista se puede notar que los fuiste convenciendo...
–Ja!, a los 8 años le pedí a mi papá que me dejara subir a un auto de carrera, pero recién en el año 2019 me dio el gusto y pude hacer una prueba, y me gustó mucho! Después durante la pandemia, construímos nuestro primer auto de fórmula y bueno, cuando pisé la pista, no me bajé más.
Magdalena reparte sus tiempos entre los estudios universitarios y las carreras. Y a propósito en la Facultad de Ingeniería, encabezó un proyecto muy creativo para construir un monoplaza junto a sus compañeros en la facultad, al que le puso mucha pila, interesando incluso a Daniel Herrero, actual presidente y CEO de Prestige Auto, la automotriz que pasó a comandar las operaciones de Mercedes Benz en el país, y a Juan Carlos Lucio Godoy, titular de Río Uruguay Seguros, ambos con una clara filosofía para respaldar a cultores del automovilismo, que recogieron con interés el proyecto para un eventual apoyo. Sin embargo, debido a serios problemas padecidos con compañeros e incluso autoridades de la facultad, Magdalena resolvió desligarse del emprendimiento, para continuar focalizada en sus dos «carreras», la Universidad y el automovilismo.

-¿En que categoría corrés y como son los autos?
-En 2025 salí subcampeona de la categoría Fórmula Azul donde sigo corriendo, mi papá atendió el auto. La categoría está integrada por monoplazas con motores Fiat 1.4 en mi caso, si bien también se permite utilizar el 1.3 de Renault. Cuentan con frenos a disco en las cuatro ruedas, suspensiones con resortes y amortiguadores individuales. Además, los neumáticos fueron NA dado que a partir de esta temporada cambiamos por PRONEC. La categoría es una buena escuela para los chicos que salen del karting, y bueno faltarían mejoras en algunas otras cuestiones técnicas como mejorar la ubicación del motor, lo ideal sería que fuera delante del eje trasero.
Actualmente Magdalena es la única mujer compitiendo en la categoría; y dicho sea de paso ante lo notado en los últimos tiempos enmarcados por el aún irresuelto litigio entre el ACA y la ACTC, a la Fórmula Azul la fiscaliza la FRAD 3 del Centro. «El campeonato tiene diez fechas a lo largo del año. Corremos en Azul, Roque Pérez, en el histórico Circuito Sudamericano de Olavarría (AMCO), San Cayetano, entre otros«, apunta.
Su padre Fabián Cos encabeza a la familia bien fierrera. Salió campeón en la Fórmula Azul, en la Promocional 850 y más tarde corrió en TC Pista, donde hizo varios podios obteniendo buenos resultados. Hasta que su continuidad sufrió el mal que aqueja a tantos corredores en la Argentina desde hace mucho: las cuestiones presupuestarias.

La chica junto a su padre, madre, familiares y unos integrantes del equipo, en un día de festejos. Mucho esfuerzo en tiempos difíciles en el país y amor del bueno por el automovilismo.
«Entonces -recuerda Magdalena-, a partir de allí fundó el equipo Azul Sport Team al que encabezó como director y preparador. Originalmente se llamó Azul Motor Sport, y por consejo de Oreste Berta se decidió cambiar “Motor” por “Sport”. Se lograron varios campeonatos a nivel nacional, los tan conocidos y figuras, Mariano Werner, Agustín Herrera, Alan Ruggiero, Germán Todino, los campeones fueron testigos de ese trabajo.
Su infancia y adolescencia dentro de las pistas dice que, «marcaron mi rumbo y forjaron la pasión de la que hable por los autos de carrera. Acerca de mis pasos siguientes, mi objetivo es pelear por el campeonato de la Fórmula Azul en 2026 y hacer alguna prueba en la Fórmula 3 Metropolitana donde corren muchos autos y es tan competitiva. Y en paralelo avanzar en la carrera de Ingeniería Mecánica en la UBA, a mi me interesa desarrollarme como ingeniera en pista, especialmente en el área de adquisición y análisis de datos. Ojalá pueda cumplir lo que anhelo.
Fotos: prensa Magdalena Cos
21-2-26















