EL JOVEN PILOTO PLATENSE SORPRENDIÓ CON LA POLE EN SU DEBUT EN EL TC. APROVECHÓ LA CONFUSIÓN CREADA POR FALLAS EN EL SISTEMA DE CRONOMETRAJE QUE COMPLICARON LA CLASIFICACIÓN Y MODIFICARON LA DURACIÓN DE LAS TANDAS.
Nicolás Moscardini no merecía todo ese confuso y papelonero entorno que rodeó su debut como poleman en Calafate justo el día de su debut en el TC con el Mustang equipo de Gurí Martínez. “Tenía fe y un gran auto para clasificar bien, pero no imaginé esta locura” dijo el platense, hincha de Gimnasia y admirador de Diego Maradona, con su habitual espontaneidad y una desbordante alegría que compartió con su padre,
Esa locura que Moscardini ni casi nadie imaginó, se desató cuando tras el despiste de Julián Santero en el sexto minuto de los ocho que comprendió la primera tanda clasificatoria,apareció la bandera roja. Pareció algo normal pero esa sensación se fue desvaneciendo a medida que pasaban los minutos y los autos seguían detenidos en la recta principal.

Finalmente se conoció el verdadero motivo de la detención de la tanda: una falla en el sistema de cronometraje de los tiempos. Una falla que no es nueva y que semanas atrás ya había complicado el TC Mouras en la apertura de su certamen. Un dato: ese sistema de cronometraje está a cargo de una nueva empresa a partir de este año luego de algunas divergencias surgidas entre la anterior empresa proveedor con la ACTC.
El parate inicial, que tras la estadía en la recta llevó a los autos de la primera serie al Parque Cerrado, duró media ahora hasta que de pronto con la arenga del “ vamos, vamos”, los pilotos de las otras tandas fueron alertados para prepararse para las tandas faltantes. Mientras tanto, los participantes de la interrumpida tanda inicial empezaban a hablar. Lamentaban el anticipado final y se quejaban que en algunos casos no habían sido tomados sus últimos y mejores tiempos. Cada uno buscaba sacarle provecho a la confusa situación.
Esa confusión general, empezó a disiparse al anunciarse la realización de las tandas pendientes sobre seis minutos en lugar de los habituales ocho. Una particular manera de hacer justicia pero que no fue totalmente justa, ya que los pilotos de las tandas faltantes conocerían de antemano la duración de la tanda mientras que los de la primera (entre los que estaban varios de los más importantes) no imaginaban al largar la quita de esos dos minutos finales, que generalmente suelen ser decisivos para lograr los mejores tiempos.
Así a los manotazos, una vez más el TC salió adelante y zafó de una situación complicada. Barajada por momentos, y lanzada por algunos pilotos, se dejó de lado la alternativa de cancelar lo actuado anteriormente, la primera tanda, y las posteriores tandas finales y ya en la jornada dominguera largar las series por el ranking. Es lo que según se dijo establece el reglamento frente a inconvenientes especiales que compliquen la clasificación, Era la más adecuada para una justicia total. No fue así.

todo esto no desmereció la pole de Moscardini, quien sobre el final aprovechó la oportunidad y las circunstancias favorables para trepar a una inimaginada cima de la clasificación. Fiel a su personalidad, en su alegría, tuvo la grandeza de reconocer que “los problemas que con los tiempos tuvieron varios los principales pilotos me beneficiaron…”
Basta como gran ejemplo de este reconocimiento decir que en el berenjenal clasificatorio el campeón Agustín Canapino quedó 37°. por delante de Aguirre (54°), Ardusso (49°), Todino (48°) y por detrás de Trucco (30°) y Chapur (31°) Un poco mejor les fue a Santero (4°), Castellano (5°) Urcera (9°), Josito (10°), Rossi (14°), Ledesma (15°), Lambiria (16°) y Werner (17°) Desde las 10 horas, con la series y luego con las finales pueden escribirse otras historias. Ojalá no sean confusas.
Fotos_ Prensa ACTC
14-02-2026














