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DISTENDIDO, TRANQUILO, EMPUJADO POR LA ENERGÍA DE SUS SEGUIDORES

Así se lo vio a Franco Colapinto en la toma de contacto habitual con el periodismo, los jueves antes de cada Gran Premio. En el jardincito de la oficina de Alpine en este caluroso paddock del GP de Miami -con chomba azul, pantalones de golf y una gorra muy florida en colores pastel- se lo notaba contento por el momento que está viviendo. No se le escapó ningún «boludo» porque, desde ya, el intercambio fue en idioma inglés y no había influencers cerca…

Los ecos del Road Show llegaron al Viejo Continente y los periodistas europeos, acaso asombrados por el nivel de repercusión que tuvo la exhibición en Buenos Aires, se tiraron de cabeza para preguntarle sus sensaciones, las que nosotros ya conocimos de primera mano el domingo en Palermo.

«Nunca me imaginé que pudiera haber tanta gente», arrancó como síntesis. «Llevar un coche de Fórmula 1 a Buenos Aires me puso muy contento porque yo sé lo que significa para la gente que no puede viajar a ver una carrera o tiene que hacer un sacrificio enorme para verme. Por eso estoy feliz, porque también muchos familiares, gente cercana, que me quiere y los quiero y que no pueden venir a seguirme de cerca a las carreras, estuvieron ahí y me vieron vestido de corredor». El chico de Pilar destacó en particular el caso de su abuela Rosa, asistida por el SAME para que pudiera estar al borde del circuito.

-¿No fue un poco ruidoso para ella?-quisieron saber

-No, porque ya está un poco sordo. Le dije ‘espero que no hayas quedado más sorda después de esto’- fue su respuesta.

Luego se le preguntó por el último incidente con Oliver Bearman, en Japón y Colapinto reveló que el inglés no le contesta los mensajes. «Lo más importante es que él está bien. No quiero comentar mucho este tema, pero lo cierto es que después de la carrera le envié un mensaje de inmediato y nunca me respondió».

Ante la insistencia, continuó. «Lo bueno es que no pasó nada grave. Fue un daño importante para su equipo, pero es parte de las carreras. Tenemos que entender mejor cómo hacer que las carreras sean más seguras, sin asumir estos riesgos».

Los periodistas ingleses buscaban alguna declaración incriminatoria respecto al incidente, pero Colapinto los esquivó como a Liam Lawson en la largada de Australia. «Ambos tenemos responsabilidad en el incidente. En ningún momento me moví de manera agresiva en esa curva como para provocar el incidente o hacer que él se despistara. Por supuesto, no estoy contento con sus comentarios, pero ojalá podamos conversarlo pronto»

Con respecto a las nuevas medidas reglamentarias, Colapinto dijo que cree que «van en una buena dirección. Habrá que ver qué ocurre, cómo se interpretan y aplican, pero son positivas». También aclaró que en el filming day en Silverstone no pudo probar el nuevo esquema de carga y descarga de energía, lo que quedará para la única prueba libre del fin de semana, el viernes desde las 12 (las 13 en Argentina). ¿Probó un nuevo chasis en ese ensayo? «El chasis es igual, solo que fabricado un poco después. Algo va a ayudar, son cosas chiquitas que cambian. Alguna smejoras tengo, otras no…»

«Con las diferencias de velocidad de cierre que hay hoy -ejemplificó el argentino- mirás el espejo un segundo y el auto que viene atrás te recortó 20 metros. Vas mucho más a ciegas que quien viene persiguiendo, porque él tiene toda la información sobre la velocidad a la que circula, el boost que está usando y sabe lo que quiere hacer, cosa que el perseguido no sabe».

Los periodistas de los canales de TV que se acercaron a Miami para llevar las alternativas del Gran Premio tuvieron notas aparte y no se hicieron presentes en este scrum. En el mano a mano sin extranjeros, los argentos preguntaron por el encuentro con Lionel Messi. «Me gustó que se diera así de manera natural, sin cámaras, sin marketing, un encuentro solo entre nosotros. Admiro a Leo, es el ídolo al que todos los argentinos queremos conocer».

El discreto encuentro, muy correcto y cordial, se termina. Viene la recorrida a pie por la pista y reuniones con ingenieros. Todo muy pautado, difícil salirse del esquema. Quedó la sensación de un Colapinto muy energizado por su contacto con sus seguidores («debe ser el piloto de la Fórmula 1 actual con mayor cantidad de fanáticos», deslizó al pasar un asombrado Pierre Gasly) y que aplicará esos kilowatt emocionales con las manos en el volante y los pies en los pedales. Todo para poder largar el Sprint y el GP entre los diez primeros…

Especial desde Miami (Estados Unidos)

30-4-2026

 

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