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LA DESOBEDIENCIA DEL ARGENTINO, ANTE LA ORDEN DEL EQUIPO ALPINE PARA QUE MANTUVIERA POSICIONES DETRÁS DE SU COMPAÑERO PIERRE GASLY, AUMENTÓ LA INCERTIDUMBRE SOBRE SU FUTURO EN LA CATEGORÍA. DEBATE SOBRE LO ACERTADO O NO, DE LA ACTITUD DE FRANCO.

 De uso poco frecuente, la rebeldía es una actitud no bien mirada en los altos niveles institucionales y económicos, donde los distintos intereses se entrecruzan por millonarios acuerdos y negocios. Esto también va para lo deportivo y allí es donde entra en juego la Fórmula 1.

Por eso viene bien, al menos de vez en cuando, ese soplo de autenticidad que ante tantas cosas estructuradas y establecidas, rompe el molde y hace pensar que no todo está tan digitado como parece. Por eso vino bien, y alegró a la mayoría de los argentinos, esa rebeldía de Franco Colapinto en el final del Gran Premio de Estados Unidos para desafiar la orden de mantener posiciones impartida por Steve Nielsen, su director deportivo en las vueltas finales y cuando el Sauber de Gabriel Bortoleto apuntaba a dejarlos últimos

¿Seguirá la aparente buena relación entre Colapinto y Gasly luego de lo sucedido en Austin? El francés quedó molesto por el sobrepaso pero no hizo declaraciones. Y el GP de México ya entra en escena…

Rápidamente, la memoria de los argentinos relaciona esta rebeldía de Franco con aquella recordada de Carlos Alberto Reutemann, en el Gran Premio de Brasil 1981. Algo, pero no todo que ver, enlaza a ambos episodios tan distantes en el tiempo como en las circunstancias propias. Coincidente en el “hasta acá llegó mi paciencia“  de ambos (Lole había dejado pasar a Jones en la carrera anterior en Long Beach y Franco reconoció haber cedido posiciones en otras fechas), el botín a entregar era muy distinto. A Reutemann se le pedía cederle el triunfo a uno de sus rivales en el campeonato como lo era su compañero Alan Jones. Representaba un gran de pedazo de la torta. De Franco sólo se requería dejarle el 17° ó 18° lugar, antepenúltimo y penúltmo respectivamente a su coequiper Pierre Gasly. Las miguitas. Por eso cuesta entender el pedido del equipo por una posición que no cambiaba otra floja actuación de Alpine. Gracias a la rebeldia de Franco que llegó adelante de Bortoleto evitó el vergonzante 18-19 de los autos franceses en el fondo del lote. Quedaron 17° y 19°

««Cualquier instrucción dada desde el muro de boxes es definitiva. Estamos decepcionados de que esto no se haya cumplido, así que es algo que revisaremos y trataremos internamente».

Se leyó en el comunicado oficial de Alpine, que lejos de  deslizar algún comentario sobre la precisa maniobra del sobrepaso, la cuestionó y dejó el análisis del tema para un posterior debate interno. Hubiese sido bueno también escuchar o leer  el “estamos decepcionados”, definiéndo así el rendimiento del Alpine entregado a Franco desde que llegó al equipo. Esa reacción fue una consecuencia, por encima, de lo deportivo, del golpe que esa rebeldía de Franco representó al alto orgullo de los responsables de Alpine. Cómo iban a aceptar que un piloto, y más de la lejana Sudamérica, cuestionara sus órdenes.

El sobrepaso de Colapinto a Gasly dio origen a la polémica. No cayó bien en el equipo Alpine, que anunció su tratameinto en reuniones internas.

Colapinto se atrevió. Hizo lo que tenía que hacer. ¿Qué otra cosa podía decidir en segundos? ¿Aceptar la orden, no pasarlo a un Gasly que venía más lento y por eso ser superado por un incontenible Bortoleto, para quedar otra vez último pese a una carrera mejor gestionada que su compañero? No era lógico para el verdadero espíritu competitivo de un corredor, como señaló el subcampeón mundial 2001 David Coulthard, uno de los múltiples defensores de la actitud de Colapinto, dentro del ambiente de la Fórmula 1.

Colapinto puede dormir tranquilo. Hizo lo que tenia que hacer y lo mejor desde que corre en la Fórmula 1. Por la rebeldía y la maniobra. Hay que hacerla, con frialdad y precisión a más de 200 km/h teniendo adelante a su compañero, detrás a un amenazante Bortoleto y por si fuese poco, desde los boxes la presión del equipo con su inoportuna sugerencia. Hay que tener convicción para retrucarla cuando les replicó por radio, “el va más lento…!” y luego ejecutarla. Ahí mostró que tiene cosas por hacer y decir en la categoría reina.

Ardua tarea le esperara a Steve Nielsen, director deportivo de Alpine. Además de mejorar el nivel de los autos franceses, debe evitar problemas entre sus pilotos.

¿Lo dejaran después de su insubordinación a los mandos naturales producida en Austin? Es el interrogante sobre un futuro que tomó un nuevo rumbo tras la rebeldía. Ahí están los agoreros interesados que, como ocurre con varios medios franceses, han puesto a la desobediencia de Franco, como un gran punto en contra para asegurar su permanencia en Alpine. Y están también aquellos otros que no dudan, cuando aseguran que la rebeldía de Franco no fue casual. La impulsó tener ya asegurada su permanencia en 2026. Si es asi, fue otra gran maniobra.

20-10-2025

 

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2 COMENTARIOS

  1. FC43 actuo en orden al ritmo e instancia de carrera que transitaba. puestos intrascendentes, sin jugarse nada mas que la supervivencia en carrera; ademas, el damnificado, resulto el mismo, pues si lo hubiesen hablitado a pasar antes, habria terminado dentro de las vueltas de carrera, evitando perderla con verstappen, justo en la ultima.
    esta redondeando una temporada aceptable para de lo que dispone de medio mecanico, esta consumando su 2do año, sigue sumando millas a su CV y consolidando un su espacio dentro del circo.

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