RECUERDO ETERNO.

Mucho se dijo, habló y especuló sobre lo sucedido hace 26 años en aquel fin de semana en Imola en que la tragedia no hizo diferencias y se cobró tanto la vida del novato Roland Ratzenberger como la del tricampeón mundial Ayrton Senna. Por esto último genera más trascendencia en la evocación la muerte del brasileño cuyas circunstancias recordamos en este nuevo aniversario de uno de los golpes más duros sufridos por la Fórmula 1.

Según el informe, publicado un par de día después del trágico fin de semana de Imola, Ayrton Senna tuvo una muerte cerebral instantánea tras el despiste con su Williams en la 7ma. vuelta del Gran Premio de San Marino. Esta conclusión estuvo avalada por los forenses que realizaron la autopsia del cuerpo del piloto brasileño.

Esta es la trágica imagen que recorrió el mundo para mostrar el fin de ese gran campeón que fue Ayrton Senna. Un despiste provocadp por la rotura de la columna de dirección del Williams.
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De acuerdo al informe el golpe del Williams contra el muro se produjo a las 14:12 hora italiana y causó múltiples fracturas en la base del cráneo, insuficiencia respiratoria severa, hundimiento frontal, ruptura de la arteria temporal y hemorragia en las vías respiratorias. Como consecuencias de las heridas, cuando Senna fue extraído de su Williams ya no tenía más latidos y estaba interrumpida su circulación sanguínea. Presentaba muerte cerebral. Las autoridades del gran premio se enteraron de todo media hora después del accidente, a pocos minutos de reiniciar la competencia que terminó con la victoria de Michael Schuamcher con un Benetton.

Legalmente, Ayrton no salió muerto del circuito porque no fue posible evaluar si hubo muerte cerebral en el lugar del accidente. Para la justicia italiana, una persona sólo está legalmente muerta, cuando hay muerte cerebra, corroborada por un electroencefalograma plano.

Vanos fueron los esfuerzos de los médicos en la atención inicial a Ayrton Senna. El fuerte impacto  de su Williams contra el muro y el desprendimiento de parte de la suspensión delantera causaron heridas mortales al brasileño,

Según el doctor Giovanni Gordini, de la unidad de reanimación del Hospital Maggiore en Bolonia, Senna llegó a las 14,44 hs con el corazón latiendo gracias a la ayuda de un equipo. El facultativo fijó a las 18,42 como la hora de la “muerte legal” de Senna, aunque con la aclaración que tras el impacto inicial en el circuito no existía ningún tipo de posibilidad de supervivencia.

Volviendo a lo sucedido en el circuito, una vez enterado de la situación y mientras Senna era llevado al hospital de Bolonia, Syd Watkins, el jefe médico de la Federación Internacional del Automóvil le avisó por radio a Bernie Ecclestone que Senna había muerto. “Senna murió en el hospital”, fue la terminante respuesta, con tono de orden del entonces mandamás de la Formula 1, mientras se preparaba para recibir a Leonardo Senna, hermano de Ayrton, Celso Lemos, director de las compañías de Senna en Brasil, y Beatris Assumpção, su oficial de prensa. Apenas llegados, Bernie los llevó al camión de FOCA (Asociación de Constructores). «Está muerto. Pero no vamos a anunciar esto hasta que llegue al hospital», les dijo. Inmediatamente Leonardo se largó a llorar.

Roland Ratzenberger buscaba largar su 2° Gran Premio pero en clasificación sufrió un despiste fatal con su Simtek. Tenía 33 años.

No extrañó en un duro como Ecclestone esa actitud, que tuvo una explicación financiera-legal. Es que si oficialmente se reconocía la muerte de Senna en el circuito, la carrera no hubiese podido reiniciarse, ya que la ley italiana exige el cierre inmediato de los lugares donde se producen muertes por accidentes, y la prohibición de los espectáculos programados. La cancelación del gran premio en Imola, hubiese significado una pérdida para los patrocinadores y las cadenas de televisión que transmitieron el GP, y en consecuencia un serio disgusto económico para Ecclestone. Por eso fue contundente su «Senna murió en el hospital…».

Una situación similar se había planteado un día antes con Roland Ratzenberger, el piloto austríaco muerto en la clasificación. Su autopsia reveló que había fallecido instantáneamente luego que su Simtek, descontrolado a casi 300 Km/h, golpeó contra el muro en la curva de Villeneuve. Sin embargo su muerte recién fue oficializada ocho minutos después de llegar al hospital. Si se hubiese informado que realmente ocurrió en la pista, el Tribunal italiano podría haber impedido la realización del Gran Premio y la tragedia hubiese sido menor…

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2 COMENTARIOS

  1. Si en La Plata ´94, se hubiera puesto bandera roja, después del accidente de Lalo Ramos, el Pato Morresi, quizás hoy, estaría vivo
    En fin…

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