HOY Y SIEMPRE. 24 DE FEBRERO, DÍA DEL MECÁNICO.
Me acuerdo de mi viejo con el mameluco con manchas de grasa y metiendo mano a motores calientes y a cuanta pieza rota se le pusiera adelante.
Llevó en el alma los fierros cualquiera sin fijarse de que se tratara, aunque se desvivió por los autos. Y lo bien lo que hizo; además me dejó clavada la espina que ha persistido en mi vida.
Mecánico sin remedio!, desde aquel casi desarmado Nash´42 comprado a principios de los ´60 con lo que tenía en el bolsillo, con sus propias manos después hecho a nuevo. Motor, chapa y pintura, para disfrutar en familia, los tres junto a mi madre el primer coche, y viajar a la por entonces, lejana y desconocida Mar del Plata!
Saludos y mi reconocimiento a todos los mecánicos. A los que el corazón no les dejó ni deja de latir fuerte, cada vez que enfretan un auto en un taller, o en los circuitos uno de carrera o lo que sea con cuatro ruedas que los necesita como el pan.
Ellos saben de que hablo.
24-2-26
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