NO SON HABITUALES los baños de humildad en el automovilismo. Como piloto «de sentimiento que demuestro y digo lo que siento» ,como se definió Mauro Giallombardo, lo hizo luego de esa pole provisoria en Posadas en la fría tarde clasificatoria, climática y deportiva, del TC en Posadas.

«La pole fue como una caricia al corazón y la cabeza.Por eso la valoro más que alguno de mis triunfos», reconoció  Mauro de la misma manera con la que habló de cómo padeció estos últimos tiempos de «vacas flacas» en el TC que ya van por los 25 meses y 21 carreras sin triunfos,desde que el 19 de mayo del 2013 ganó en Río Hondo aquella recordada carrera que el TC experimentó sin las cargas aerodinámicas.

Un lapso que el año pasado vio pasar sus momentos más duros por la falta de resultados, a los que encima se sumaron algunas polémicas con Omar Martínez, el dueño del equipo donde buscó refugio luego del adiós al Lincoln Sport Group, y desde donde emigró a fin de año para recalar en el Maquin Parts.

"Tengo un auto contundente" anunció Giallombardo, el abanderado del dominio de Ford en Posadas.

«No estaba preparado para el fracaso,porque mi campaña fue vertiginosa en su ascenso», señaló recordando los títulos que se sucedieron (TC Mouras en el 2008 y TC Pista en el 2010) antes de su consagración como monarca del TC en el 2012 con apenas 22 años.

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«Me acostumbré a ganar mucho en poco tiempo y por eso para mi vencer o estar entre los cinco primeros, era lo más natural. Ahora con lo sucedido en los últimos tiempos reconozco que no es fácil y por eso valoro esta pole» admitió la Rana antes de esta interesante análisis:

«Es muy difícil para un deportista exitoso mentalizar la cabeza para el fracaso.Cuando las cosas empiezan a salir mal pensás que es algo pasajero,pero cuando siguen mal,comienzan a aparecer los fantasmas.Haces más esfuerzos que cuando ganas pero no ganas. Entonces empezás a pensar que el problema pasa por vos y tomás decisiones que no son las mejores. Haces más cosas y tenés menos resultados. Doblás en una curva igual que antes pero resulta que terminás clasificando 20. En el tenis si le pegás más fuerte a la pelotita podés tener mejores resultados, en cambio en el automovilismo, podés acelerar más pero si no te acompaña el rendimiento del auto, no se dan los resultados y seguís frustrado».

La espontánea descarga de Mauro incluyó también  su versión sobre su reciente alejamiento del Top Race V6. «Todo bien con Alejandro Leguizamón (dueño del equipo), pero le propuse un desarrollo del auto que necesitaba de una mayor inversión, y un sistema de trabajo que era diferente al que ellos tenían. Por eso me fuí. Por seguir corriendo,  no quería seguir rifando mi prestigio», explicó.

Una buena lección de la vida para Mauro. Por lo que dijo, parece que la entendió. Ojalá no la olvide cuando el éxito le vuelva a sonreir.

 

Por el equipo de VA (Especial desde Posadas)

Fotos:Prensa ACTC 

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