CONSECUENCIAS.

Las que también se hacen sentir frente a la gravedad de la situación producto de la expansión del coronavirus. Si bien, es obvio, la preocupación esencial es la salud de los argentinos, sin dejar de lado claro, la consideración y preocupación por los habitantes de tantos países también afectados, las consecuencias económicas generales, suman más preocupaciones aún.

La industria automotriz por ejemplo, podrá reflejarlas. Por de pronto en nuestro país, empresas como Ford y Volkswagen anunciaron el cierre temporal de sus plantas fabriles, debido al coronavirus y por ende las suspensiones en la fabricación de vehículos, antes de lo resuelto por el gobierno respecto a la cuarentena total.

Y otro dato para que tengas en cuenta; los Registros de la Propiedad Automotor en la Argentina, han cerrado hasta el 31 de marzo.

Mediante comunicados de prensa, así dieron a conocer las medidas ambas empresas; VW desde el 20 de marzo y Ford a partir del 25 de marzo, extendida a Brasil.

Volkswagen Argentina:

«Volkswagen Group Argentina, en cumplimiento de la normativa dictada por el Poder Ejecutivo Nacional, anuncia la suspensión de sus actividades de producción para sus Centros Industriales en Pacheco y Córdoba desde el 20 hasta el 31 de marzo de 2020. Dicha medida tiene como objetivo preservar la salud de sus empleados y familiares debido al avance de COVID-19.COVID.

El personal administrativo continuará con sus tareas mediante la modalidad de trabajo remoto.

Desde Volkswagen Group Argentina se seguirá el avance de la situación de cerca para continuar tomando las medidas necesarias con foco en la salud y la seguridad de nuestros colaboradores, sus familias y la comunidad».

Ford Argentina:

«Ford suspenderá temporalmente la producción en sus plantas en Brasil —Camaçari (BA), Taubaté (SP) y Troller en Horizonte (Ceará)— y en la planta de Pacheco en Argentina, en respuesta al creciente impacto del coronavirus en Sudamérica. Esta acción, la cual será efectiva a partir del 23 de marzo en Brasil y del 25 de marzo en Argentina, tiene como objetivo especial mantener a los empleados seguros y ayudar a limitar la propagación del virus, así como también a ajustar los volúmenes de producción a la menor demanda de los consumidores debido a esta situación sin precedentes.

Desde el comienzo del brote, Ford ha tomado todas las medidas posibles para minimizar el impacto del coronavirus, incluyendo solicitar a todos los empleados que trabajen de forma remota, salvo aquellos que estén realizando un trabajo crítico para el negocio y que requieran estar en el lugar de trabajo, limitando los visitantes a las plantas y aumentando la frecuencia de limpieza en las instalaciones de la empresa, entre otras medidas.

“La máxima prioridad de Ford es siempre la seguridad y el bienestar de nuestros empleados y socios. Esta acción ayudará, también, a reducir el riesgo de propagación del coronavirus maximizando al mismo tiempo la salud de nuestro negocio durante este momento difícil para toda la economía”, dijo Lyle Watters, presidente de Ford Sudamérica.

En Brasil, la suspensión temporal en las plantas de Camaçari (BA), Taubaté (SP) y Troller en Horizonte (CE) entrará en vigor a partir del 23 de marzo, teniendo planificado reiniciar la actividad en las plantas el 13 de abril. En Argentina, la producción en la planta de Pacheco se suspenderá a partir del 25 de marzo y las operaciones se planean reiniciar el 6 de abril.

“En estos tiempos sin precedentes, es más importante que nunca poner a nuestra gente primero”, agregó Watters, y resaltó: “Continuaremos trabajando junto con el sindicato y otros socios locales para explorar protocolos y procedimientos adicionales para ayudar a prevenir la diseminación del virus y definir nuevas prácticas de trabajo para nuestro plan de reanudación de la producción basado en lo que hemos aprendido”.

EL PANORAMA GENERAL
A las medidas de VW y Ford, se había sumado la virtual paralización del conjunto de la industria automotriz en el país, a partir del aislamiento social obligatorio, decretado por el gobierno hasta el 31 de marzo, medida que con el transcurrir de los días, podrá mostrar su impacto económico.

«Estamos cumpliendo con todas las medidas anunciadas por el Gobierno, al igual que en la industria en general, con las excepciones conocidas para salud y alimentos», señalaron a la agencia Télam desde la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa).

En cuanto a los daños económicos que generaría la situación indicaron desde Adefa que «aún no han sido evaluados» y, respecto al escenario laboral para el sector, señalaron que se «esperan algunas definiciones técnicas de los ministerios de Trabajo, Desarrollo Productivo, como así también desde la Afip y la Aduana».

«Los directivos continúan manteniendo reuniones (a través de canales digitales) para analizar en detalle el cuadro de situación, en el marco del protocolo activado oportunamente, siguiendo los lineamientos del Gobierno y la Organización Mundial de la Salud», sostuvieron también desde Adefa. Por otro lado, se supo que en las conversaciones entre directivos de automotrices y funcionarios nacionales y provinciales «no se habló ni se pidió» ningún auxilio financiero.

En las 12 terminales que fabrican vehículos en el país, trabajan más de 650.000 personas, de los cuales 200.000 son empleos directos y los restantes 450.000, indirectos.

Otra terminal que tomó medidas fue General Motors y el sindicato de mecánicos (Smata)acodaron desde el 17 de marzo «adelantar suspensiones productivas» previstas para el año en curso, y que ya se venían registrando en los últimos meses.

Un directivo de Adefa supo admitir que «se analizaba con seriedad el parate de plantas pero que, ante todo se está haciendo el esfuerzo de mantener lo que más se pueda la actividad ante los obstáculos» surgidos en las operatorias de las distintas compañías.

Algunos proveedores locales, también informó Télam, por su parte ya anticiparon a las automotrices que «podrían llegar a tener inconvenientes por los mismos orígenes para la fabricación de sus piezas», situación que explicaron se trasladaba hasta comienzos de abril, cuando se espera culmine el aislamiento.

También se venían identificando algunos casos gremiales o sindicales, que no aceptaron o no permitieron el ingreso de camiones desde Brasil a las plantas, y hubo casos de camiones con insumos varados en la Aduana.

Ante el decreto de aislamiento en vigencia «queda seguir hablando con los gremios para definir cómo recuperar esos días en los meses futuros cuando la producción se pueda normalizar», apuntó el directivo.

Fotos: gentileza Univisión (portada) e iProfesional.

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