El contundente triunfo a Juan Martín Trucco y la consagración de Jonatan Castellano como ganador de la Etapa Regular sobre sendos Dodge enfriaron las polémicas sobre la posibilidad de otro retoque reglamentario en favor de dicha marca.
Por imprevisible y hasta contradictorio, el Turismo Carretera suele a veces enredarse en situaciones que crea. Los cambios reglamentarios son una especialidad de la casa y junto con los pilotos y sus apresuradas quejas. Ni dos modificaciones del reglamento en apenas nueve carreras, como ha ocurrido esta temporada, alcanzaron para un total conformismo en sus variadas huestes
Hasta el fin de semana de Paraná, los usuarios de Dodge eran los últimos anotados en el libro de quejas.Por intermedio de varios de sus referentes no ahorraron críticas al nuevo reglamento.

“El Dodge es un auto pesado de nacimiento, con una estructura y carrocería pesadas y menos aerodinámica.Ya hemos agotado todos los medios pero no hay manera de bajarle más kilos” advirtió Oscar Castellano como respuesta al último cambio que como única alternativa fijó una rebaja de 10 Kg. en el peso de los Dodge. Habló como padre de Jonatan, pero fundamentalmente como voz de gran experiencia en el TC desde sus distintos roles de piloto y preparador.
Más duro fue el concepto de Juan Martín Trucco al sentenciar que “con este reglamento, os Dodge no pueden ganar ninguna carrera”. Menor fuerte y consecuente con su menor experiencia, sonó la opinión de Marco Dianda al estimar que “estamos bien pero no para ganar”. Del lado de la Fiscalia del reglamento partió el siguiente argumento: “Entendemos las quejas, pero hay un Dodge al frente de la Etapa Regular”.

Dicen que mientras los hombres gastan palabras en polémicas, el destino se encargas de diagramar sus historias. Si es así, para el TC tiene libretos tan crueles es como irónicos. De que otra forma considerar el escenario que preparó para esta fecha en el Autódromo de Paraná, cita final de la Etapa Regular considerada clave para instrumentar o no un nuevo retoque reglamentario.
Veamos qué pasó. Por un lado, el mismo Trucco que aseguraba que los Dodge no podiín ganar, lo hizo en Paraná con una contundencia que le quitó todo atractivo a la lucha por la punta, en ese lineal terceto que conformó con el Mustang de Nicolás Bonelli y el otro Dodge del relevante Marco Dianda. Así el pilloto de Tres Algarronos, sumó su segundo éxito en 235 carreras en el TC y el primero con el equipo DGB, al que llegó hace pocos meses tras cortar una larga relación deportiva con Rodolfo Di Meglio. “Es un sueño…” dijo un emocionado Damián Gallo, dueño del equipo sobre el que Trucco depositó su confianza
La otra reivindicación de lso Dodge llegó por el lado de Jonatan Castellano. El largirucho hijo de Oscar selló su triunfo en la Etapa Regular con menos complicaciones y angustias de las que podían imaginarse para alguien que largó 41° mientras que rivales del nivel de Canapino y Fritzler, partieron quinto y cuarto y llegaron en las mismas posiciones.

Sin tener un Dodge Challenger competitivo, Pinchito supo administrar la ventajade 47 puntos ante rivales que salvo un breve duelo entre ellos parecieron no tener la motivación de pelearlo como habían declarado en la clasificación sabatina. Nunca se acercaron al par de lugares de punta que necesitaban para desaloiar a Jonatan,quien con su 26° puesto final estableció una clara ventaja sobre Fritzler en las posiciones definitivas de la Etapa Regular.
¿Y ahora qué? Es la pregunta que surge sobre el rumbo reglamentario que tomará la categoría a partir de lo sucedido en Paraná y de cara al inicio de la Copa de Oro, anunciada para dentro de tres semanas (13 de septiembre) en San Luis. No hubo muchos comentarios sobre el tema en el circuito entrerriano,ni tampoco explicaciones de quienes hasta hace poco se quejaban y ante el sorprendente cambio de los resultados pasaron sin vueltas a festejar. El silencio es una forma de respuesta ante la contundencia de los hechos.
Fotos: Prensa ACTC
23-08-2026



