NO SERA CAMPEON de Fórmula 1 como deseaba, pero acaba de ganar la carrera más importante de su vida, derrotando a un terrible rival…

Dean Stoneman tenía 20 años cuando conquistó el título europeo de Fórmula 2 en 2010. Sus compatriotas Lewis Hamilton y Jenson Button habían ganado en sucesión el Mundial de Fórmula 1 en 2008 y 2009, y los ingleses se preguntaron si no sería el relevo de tanta gloria. Su padre Colin ya había armado un equipo para llevarlo a la F-1, con manager, jefe de prensa y entrenador personal incluido. Un ensayo con un Williams, el 16 de noviembre de ese año, en Abu Dhabi, pareció el primer peldaño de esa escalera a la fama.

Pero para la Navidad de 2010, después de haber corrido todo el año a 220 km/h y vencido a nombres como Jolyon Palmer (hoy en GP2), Stoneman se sentía cansado todo el día, dormía mucho, tenía hemorragias. El doctor de la familia decretó que eran síntomas de la gripe que afectaba a todo el grupo familiar. “Empecé a sentir dolor en mis brazos –contó el piloto de Southampton- y a quedarme sin aire, lo que me dificultaba el entrenamiento físico. En enero de 2011, comenzó a atormentarme un dolor muy agudo en el testículo derecho, que me punzaba el estómago”. Era más que gripe. Una tomografía computada y exámenes de ultrasonido revelaron lo peor. Era cáncer.

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En general, el cáncer de testículos es curable en un 95 por ciento si se detecta en estado precoz. Este no era el caso… El dolor en el estómago y la dureza que sentía en la zona eran metástasis. El tumor se había extendido al hígado y a los pulmones, la razón por la cual se quedaba sin aire en el entrenamiento. “Empezaron con la quimioterapia ese mismo día, de lo contrario hubiera muerto en menos de una semana”.

De pelear para encontrar una butaca en la Fórmula Renault 3.5 o la GP2, a pelear por la propia vida, ¡qué lucha tan dispar! Quimio diaria, 14 horas por día, cinco días a la semana. “Me sentía completamente pesado, como si hubiera comido mucho, y tenía sueño todo el día. Pero nunca pensé que no iba a lograrlo. El primer día de la quimio una enfermera me dijo ‘no te rindas, porque los que lo hacen, no lo logran’.

Recién en agosto de 2011 las células cancerosas desaparecieron del hígado y los pulmones, y Stoneman fue sometido a una operación de seis horas para removerle el tumor en el estómago y su testículo derecho. “No había alternativa. Si quería vivir, no había alternativa. No me preocupaba perder un huevo, todavía tengo otro. A mi novia no le preocupa y la cosa más o menos funciona”.

Hasta mediados de 2012, se sometió a pruebas periódicas para monitorear la posible reaparición de los tumores. Ello no sucedió. De manera que Stoneman comenzó a pensar en la vuelta al automovilismo. “La quimio me dejó con menos sensibilidad en manos y pies, porque dañó algunos nervios, además de problemas con mi memoria y un deficit de testosterona”

Stoneman en 2010, recibiendo de Damon Hill su trofeo de campeón de Fórmula 2.

El año pasado, volvió a correr, pero en lanchas, para tomarle de vuelta, de a poco, la mano a la velocidad y a las reacciones… y fue campeón inglés en su especialidad. Testeó un F-Renault 3.5 y, con 22 años, acaba de cerrar trato para correrla Copa Porsche británica, bajo la dirección de Tim Harvey (campeón del BTCC en 1992 y que corriera contra José Luis Di Palma en aquellos años). “Quiero salir campeón este año y correr la Porsche Supercup en el futuro”, explica. Así, compartiría algunos fines de semana con la Fórmula 1. “Sé que ahora mi chance de subirme a un F-1 es de una en un millón» 

Pero la carrera más trascendental, ya la ganó.

Por el equipo de VA

Fotos: deanstoneman.co.uk

 

 

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