JUVENTUD DIVINO TESORO.

Hubo aciertos y fallidos en los pronósticos de Agustín Canapino sobre la 8° fecha del TC 2000 en San Nicolás. Dio en la tecla con su anticipo de una carrera lineal y poco atractiva, porque como bien remarcó “el circuito de San Nicolás no es el de Rafaela, que es único”. En cambio, pifió con su ambición personal de hacer una excelente largada desde el segundo puesto, y proyectarse a la punta y al triunfo que necesitaba tras su otro abandono en el Sprint. Tuvo que conformarse con el segundo lugar también en carrera. No era lo pretendido pero obviamente fue mejor que un nuevo abandono.

Montenegro en el Fluence del Axion Energy Sport, controló las carrera desde el principio. «Usé varios Push to Pass al comienzo porque quería poner distancia sobre Canapino» contó el chico de Chubut con la alegría de su primer triunfo .

Responsable directo de ambas situaciones es Ignacio Montenegro, “Nacho” para el ambiente. El más “pibe” de la categoría, con sus 17 años. Habrá que seguirlo cada vez con más atención más allá de ver con qué color y tipo de peinado se aparece, tras arrancar a principios de año con el negro natural, pasar al desordenado platinado y llegar a San Nicolás con un prolijo rubio.

Tantos cambios estéticos poco tienen que ver con el ascenso de una trayectoria deportiva que tras sus inicios en el karting, un breve paso por la Fórmula 4 Española y la actual Fórmula Nacional, lo vio llegar al TC 2000 y ya dio que hablar con sus actuaciones con el Toyota Young y Honda. Una llave que junto con la solvencia económica le abrió la puerta para integrar el reestructurado equipo Axion Energy Renault de Marcelo Ambrogio junto a Leonel Pernia y Matías Milla. Algunos se preguntaron ¿Quién es Montenegro?

Bernard Llaver se quejó de la falta de ritmo de su Cruze del equipo YPF Chevrolet. «Probablemente nos afectaron los 50 Kg de lastre», estimó el mendocino.

Nacido en RadaTilly, Chubut, el 24 de noviembre de 2004, Nacho Montenegro está demostrando quien es y que quiere ser en el automovilismo aunque obviamente recién con el recorrido de sus primeros pasos de un camino difícil en busca de la consagración. Típico representante de la actual adolescencia, con sus actitudes y gestos descontracturados, también como los jóvenes de la nueva generación no suele ser prisionero de frases convencionales. Por eso, sin desestimarla, no sobredimensionó la presión que sintió por tener detrás a Canapino. ”Los apellidos no pesan en esas situaciones” argumentó.

Tampoco hizo un exagerado elogio de su buena largada, decisiva para su triunfo” y a su actuación. ”Me pongo un 8, porque tuve algunos errores”, admitió Nacho quien a partir de esa precisa largada pudo marcar una diferencia que le permitió controlar la carrera, y cumplir como un experimentado la estrategia pergeñada por el equipo junto a sus jóvenes entrenadores/coaching, los expilotos Lucas Benamo y Lucas Colombo Russell. Asimismo, y lejos de ilusionarse con pelear el título (marcha quinto) declaró abiertamente, “voy a correr para que Leo Pernía (su compañero de equipo) sea campeón…”. Por el momento y tras su buen paso por San Nicolás (ganó el Sprint y quinto en la final), Leo sigue al frente del campeonato con nueve puntos de ventaja  (202 a 193) de Bernardo Llaver (terminó cuarto y se quejó de la falta de ritmo de su Chevrolet Cruze); ve un futuro complicado con los 60 Kg de lastre que seguirá cargando para la próxima fecha en el Villicum sanjuanino. “No te dan ganas de ir a correr porque sabés que con esos kilos no podes ganar la final” tiró picante.

Los jóvenes Nacho Montenegro (17 años) y Jorge Barrio (18) fueron mayoría en el podio por sobre el experimentado Agustín Canapino (32).»Me ganó bien porque tuvo un gran auto y más liviano, lo supo aprovechar» reconoció Canapino.

Montenegro confirmó lo insinuado en Rafaela, cuando le peIeó posiciones a Canapino, Ardusso, Pernía y vio escapar el triunfo por la mala distribución de los Push To Pass. Esta vez supo administrarlo para convertirse con 17 años 9 meses y 20 días en el segundo ganador más joven de la categoría.No pudo quitarle el récord al retirado (dedicado a actividades agropecuarias) Mariano Altuna, quien el 29 de agosto de 1999 y en Trelew, venció sobre un Volkswagen con 17 años, 6 meses y 20 días. A diferencia de Nacho, aquel día Mariano sólo corrió en TC 2000 mientras que antes de su triunfo en el mediodía nicoleño, Montenegro ya había corrido y llegado quinto en TC 2000 Series, ganado por su compañero Facundo Marques, ambos también del equipo Axion. Un dato que suma al mérito de Nacho.

Lejos estuvo el TC 2000 de repetir el gran espectáculo de Rafaela. Salió una carrera lineal que no mostró cambios en las cinco primeras posiciones. Sobraron los dedos de las manos para contar los sobrepasos competitivos y mayoritariamente no hubo lucha por las posiciones. Igual queda una mitad media llena para mirar del vaso de esta carrera. Es la confirmación del avance de los jóvenes talentosos como el ganador Montenegro y Jorge Barrrio, tercero. Ambos flanquearon en el podio a Agustín Canapino. Una imagen simbólica de una situación que la categoría debe saber capitalizar, conservar y si es posible aumentar en el difícil camino que recorre en busca de su recuperación.

(Especial desde San Nicolás)

Fotos: Prensa TC 2000

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