¿COMO VOLVER A CREER?

Por Carlos Saavedra

De la euforia de aquel sofocante 25 de enero, al serio y lánguido encuentro en el Automóvil Club Argentino. José María López, Felipe McGough, Víctor Rosso y López padre, dieron la cara; los rostros, el tono de las palabras, la desazón de López señor, reflejaron el duro revés sufrido. Pechito no corre en Fórmula 1, como se anunció en la misma Casa de Gobierno. A través de VisionAuto, vos te enteraste de la historia del verano que, por ser real y cruda, no acabó con una de las tantas de ficción con un final feliz.
No causó sorpresa la ausencia de Peter Windsor, personaje clave que desparramó optimismo a fines de enero cuando pasó por Buenos Aires, mientras en Charlotte, EE.UU, en la base del USF1, 10 días antes según lo declarado a la revista inglesa Autosport, ya no había trabajo alguno……
Nada nuevo bajo el sol, pudo verse detrás de las palabras de McGough y del voluntarismo de Víctor Rosso, al encarar para el lado de lo sentimental y afectivo al tocar su turno de explicar el golpazo. Pechito, en cambio, avanzó mas, y hasta respondió inquietudes que iban a venir en forma de preguntas. ¿Qué hubiera preferido, estar en Bahrein con un auto a 9 segundos de la punta o, verla desde afuera? Admitió, difícil la respuesta, porque aunque a años luz de los F-1 de verdad, por lo menos habría estado adentro. Claro, se preguntó enseguida, “¿qué hubiera dicho la prensa y la opinión pública que siguió con atención los avatares de esta saga, si lo veía andar por el fondo, a 9s del puntero y después de gastar una millonada que, vaya, no había salido de las reservas del país de las que se habla hasta el cansancio por estos días, por suerte…
Aún tocado, otra vez; López se ocupó de alertar, “no voy a bajar los brazos, sería una pena tirar por la borda todo el esfuerzo hecho, después que llegamos adonde llegamos”. En el mismo tono, hablaron McGough y Rosso, no así López señor, tal vez quien mas acusó el revés debido a su forma de ser, y de la pila y dinero que puso en pos de cumplir el sueño de su hijo, y el suyo propio. Aún sentido, Pecho grande, dio rienda suelta a una de sus arremetidas verbales no siempre afortunadas. Vaya a saber en que casillero se ubicará lo que dijo, cuando luego que McGough negó que al grupo le hayan puesto piedras en el camino, el hombre disparó contra el Lincoln Sport Group al decir que le enviaron una carta documento reclamándole 650.000 dólares por asesoramiento deportivo y comercial brindado a su hijo. “Estas no son piedras, son garrotazos, estas son cosas que le hacen mal a La Argentina”. “No sé, yo lo veía al señor Hugo Cuervo en los circuitos y me decía, “tenés que llevarte al pibe a correr afuera”, ¿Gutiérrez? (socio de Cuervo) no lo veo hace como 8 años”. VA sabía de la existencia de un vínculo comercial entre el LSG, que hizo correr a Pechito en Europa en un monoplaza en sus primeros pasos, por el cual en caso de arribar el chico a la F-1, al LSG le correspondía un porcentaje. Cuervo se desatendió del embate de López y derivó la cuestión a Gutiérrez, de quien dice se desvinculó en lo que hace al TC, para que el empresario se dedicase a la actividad internacional del LSG.

“Tomaremos envión de nuevo, y trataremos de llegar a la F-1”, confió el cordobés, coincidieron McGough y Rosso, mas allá de aclarar que tomarán mas recaudos. Perdura la chance de oficiar de tester en el Hispania Racing de paupérrima labor en Bahrein, aunque vale la pena preguntarse si habrá cohesión entre los auspiciantes para invertir en ese equipo del fondo del pelotón. Por ahí se desliza que, podría abrirse una puerta en un equipo de los potables y allí ponerse la pilcha de tester, ¿tal vez en Sauber?
De todas formas, como admitió McGough, el equipo deberá rearmarse, trazar un proyecto nuevo e ir a la búsqueda de una alternativa que sea consistente y, deje de lado cualquier tipo de dudas.

AL TOQUE

Prestá atención otras frases, deslizadas en el ACA por López, McGough y Rosso:
* “Nos inclinamos por uno de los equipos nuevos (US F1), porque con el presupuesto que teníamos no se podía aspirar a mas». (McGough)
* “Tal vez el mayor error que cometimos fue la confianza que pusimos en el US F1, que sin dudas no hizo a propósito para que pasara lo que ocurrió”. (Rosso).
* “Si el USF1 sabía el 15 de enero que no llegábamos, entonces nos mintió», (Pechito)
* «Ya no es lo mismo de antes, cada cosa que hacemos, la hacemos con temor, no queriendo lastimarnos de nuevo. Queremos tomar más recaudos, seguiremos intentándolo y dormiré tranquilo». (Pechito)
* “Somos responsable pero no culpables” (Rosso).
* “Nadie tuvo un interés económico (en el proyecto), lo hicimos de onda, por amistad, para que Pecho llegara a F-1” (Rosso)
* “Resulta difícil pensar en lo que hicimos mal, pensando un poco, nos confiamos demsiado” (López)
* “El USF1 no era una caja vacía, tenía los autos, las cajas transversales, los motores…” (McGough)
* “A Ken Anderson (principal responsable del US F1) el saco le quedó grande” (McGough).
* “Si resuelvo correr de nuevo en Argentina, lo haré para pelear los tres campeonatos (TC 2000, TC, Top Race)” (Pechito)
* “Yo quiero correr que es lo que sé hacer, lo peor que me puede pasar es estar el lunes en mi casa y alejado de las carreras”. (Pechito).
* “Cuando firmamos el contrato final y seguimos con dudas, creíamos que el problema era no correr en Bahrein, pero no que no correríamos en todo el año; cuando nos dimos cuenta, el problema fue mayor”. (McGough)

Quizá en eso de recuperar la tranquilidad, le cae al dedillo a Pechito correr en el TC2000 en Punta del Este. ¿Y después? Buena pregunta ahora que vuelve a hacer lo que mas le gusta, manejar un auto de carrera.

16/03/2010

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