A MIRAR EL VASO MEDIO LLENO.

Era la vuelta a las pistas luego de dos carreras y de ese tremendo accidente que había protagonizado el brasileño Víctor Franzoni en Canadá, cuyas consecuencias fueron la hospitalización del piloto (por precaución nada más) y daños muy grandes en el Cadillac N° 50, que obligaron al Juncos Racing a barajar y dar de nuevo penando en el cierre de la temporada de la IMSA.

Esta vez, Ricardo Juncos apeló para disputar las 10 horas de la Motul Petit Le Mans en el Road Atlanta, además de a los habituales René Binder y Will Owen, a un producto fatto in casa, campeón con el equipo del argentino tanto en la ProMazda como en la Indy Lights: Spencer Pigot, hoy en la IndyCar de la mano del equipo de Ed Carpenter. Y parecía que la cosa iba viento en popa.

El Cadillac N° 50 hizo una gran carrera a pesar del problema que lo retrasó.
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Tras clasificar noveno con Pigot al volante, el de Pasadena manejó el Cadillac los dos primeros períodos, seguido por Binder y Owen. Cada piloto ganó varias posiciones durante las primeras tres horas, pasando al top 3. Pero la carrera exitosa se detuvo abruptamente durante el período de Owen mientras avanzaba en tercer lugar después de que un problema con la dirección asistida lo obligara a detenerse.

El equipo trabajó duro en boxes para mandar el auto otra vez a pista una hora después. Y, a pesar de ir 44 vueltas hacia abajo, cada piloto avanzó, registrando vueltas sólidas durante lo que restaba de la carrera para terminar en el décimo puesto entre la clase DPi y 22° en la general. Un acto de justicia el haber podido, al menos, terminar la competencia.

“Hemos crecido y aprendido mucho durante nuestro primer año con IMSA. Enfrentamos muchos desafíos y curvas de aprendizaje como lo hacen los equipos cuando entran en una nueva categoría, sin embargo, mostramos muchas veces durante la temporada lo fuertes que podemos estar en el camino. Estoy muy orgulloso de lo que pudimos lograr», contó Juncos a modo de balance.

Ricardo Juncos hizo un balance positivo de su primer año en la IMSA.

Además, y a pesar del inconveniente mecánico en la Petit Le Mans, Ricardo la catalogó como la mejor del año: «Después de nuestro devastador incidente en julio, nos reagrupamos y avanzamos para volver a la pista a tiempo para el evento final. Ahora tuvimos nuestra carrera más exitosa del año, ya que cada piloto pudo tomar posiciones, pasando a pilotos muy talentosos para entrar en el top 3. Sin embargo, experimentamos el lado desafortunado de las carreras, cuando un problema con la dirección asistida nos quitó la oportunidad de un sólido resultado. Ahora que la temporada ha terminado, tenemos mucho que aprender y de lo que podemos estar orgullosos».

El que anduvo de parabienes y de festejo fue el colombiano Juan Pablo Montoya que, a los 44 años y con Dane Cameron como compañero (para esta fecha se sumó a la triplación el francés Simon Pagenaud), es el nuevo campeón de la clase DPi con el Acura al finalizar en el quinto lugar, sumando a los largo del año tres victorias (Mid-Ohio, Belle Isle y Laguna Seca).

«Creo que es genial y divertido. Cuando te unes al Team Penske y vienes a este programa con Acura, ellos esperan esto. Es genial que lo hayamos ganado, pero si no lo hubiéramos hecho, estarían decepcionados. Todos han trabajado muy fuerte en el programa y los autos estuvieron bien preparados, todo estuvo bien y es genial. Estoy muy orgulloso de los muchachos. Están muy emocionados«, señaló el colombiano, que agrega un título más a su riquísimo historial.

Montoya fue campeón de la Fórmula 3000 (1998) y de Cart (1999), además de imponerse en las 500 Millas de Indianápolis (2000 y 2015), las 24 Horas de Daytona (2007, 2008 y 2013), y a sus triunfos en Fórmula 1 (Italia 2001, Mónaco 2003 y Alemania 2003; Brasil 2004, Gran Bretaña 2005, Italia 2005 y Brasil 2005), y en Nascar (Sonoma y Watkins Glen).

Montoya volvió a los ganar un título luego de 20 años. La vigencia de un grande.

La victoria y el subcampeonato se lo llevó el trío formado por los brasileños Felipe Nasr y Pipo Derani, más el estadounidense Eric Curran a bordo de un Cadillac, mientras que el Porsche N° 912 se quedó con la corona de la categoría GTLM al finalizar quinto con los pilotos Earl Bamber y Laurenths Vandoor. El triunfo, para el Ferrari N° 62 de Risi Competizione al mando de James Calado, Alessandro Pier Guidi y Daniel Serra.

 

Especial desde Road Atlanta, Estados Unidos.

Fotos: prensa IMSA y Juncos Racing.

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