Flavio Briatore ha sido otro de personajes que cohabitan el mundillo de la categoría estrella, en mostrarse sumamente crítico con la Fórmula 1 planteada para 2026. El hombre conductor de Alpine, el equipo de Franco Colapinto, entiende que Liberty Media ha elegido el camino equivocado con los nuevos monoplazas, tal lo publicado por Soy Motor.
Briatore certero como pocos, reivindicó la verdadera e histórica esencia que data desde los orígenes de la F-1. Como Flavio, la inmensa mayoría de los seguidores en el mundo de la Fórmula 1, descansan en principios que no dejan de sostener.
Un auto de una época, inicios de 1991, en la que aún los diseños y libertades técnicas, prevalecían con autos disímiles (clara diferencias con los de los últimos años. El Benetton B191 con motor Ford Cosworth V8, utilizado hasta las primeras tres carreras en 1992. Lo utilizó Michael Schumacher
de pasar de buscar autos que rayaran la excelencia, velocidades asombrosas, el volante ha venido doblando hacia priorizar la gestión (la gran palabra que no para de ganar adeptos, incluídos periodistas). Esa «gestión» centralizada en administrar la energía eléctrica adosadas a los motores en la era híbrida, que no para de avanzar en los mercados automotrices en el planeta. Gestión, otra vez, extendida al tratamientos de frenos, neumáticos y otros componentes.
Briatore, un purista en todo sentido, apuntó Soy Motor que, «no tuvo palabras especialmente bonitas sobre la nueva Fórmula 1. Aunque la normativa es la que es, en el caso del equipo Alpine, están «trabajando al máximo para llegar lo mejor preparados posible», con independencia del rumbo adoptado, ir cada vez más hacia lo eléctrico. «Esto, por ende, ha hecho que estemos ante una categoría de gestión, cuando hace 20 años nunca ocurrió algo así», afirmó Flavio.
El Red Bull RB22 para el campeonato 2026, con moto Red Bull Ford Powertrains híbrido. Los autos ahora con diseños más compactos, 30 kg menos de peso, más estrechos (10 cm) y 20cm de largo.
Se involucró en el fuerte y abierto debate, el jefe de la Fórmula 1, Stefano Domenicali. Fue directo al hablar sobre el nuevo reglamento, respaldando a la FIA, «no entiendo el pánico que hay».

Domenicali, CEO y presidente de la F1, sugirió a aficionados en el mundo a "mantener la calma" respecto a las nuevas regulaciones 2026, objeto de críticas aún antes del arranque del año (Foto gentileza motorsport.com)
Los amplios cambios reglamentarios se han focalizados en el motor eléctrico con un aumento de potencia muy importante, y los combustibles sostenibles, medidas que interesaron a participar a Ford, Audi y General Motors (Cadillac). El proyectado 50% para la energía eléctrica y el 50% del motor a combustión, provocan dolores de cabeza a equipos y pilotos que los transmitidos a la cúpula de la F-1y a la FIA.
Corredores de punta también han manifestado su descontento con las drásticas técnicas de recuperación de energía que requieren las nuevas unidades de potencia. Otras dudas que sobrevuelan, la seguridad ante velocidades alcanzadas cuando un auto se acercara a otro a una mínima distancia, y que los autos no tengan suficiente energía en las rectas para intentar sobrepasosofrecer oportunidades de adelantamiento.
La Fórmula 1 que ha venido evolucionado, no ha dejado de acentuar nítidas diferencia con las antecesoras: autos con dimensiones más pequeñas, aerodinamia, efecto suelo, aditamentos aerodinámicos, potencia en los motores, sonidos incomparables y coches máas veloces y reaprovisionamente de nafta. Más neumáticos, combustibles cada vez más sofisticados, partes en materiales indestructibles (en buena hora). Hasta que el listado, se completa hasta ahora con la energía eléctrica y los autos híbridos. Y el peor escenario que podría plantearse a futuro: La Fórmula 1 y Fórmula E emparentadas muy cercanas en las normas técnicas que pudieran gobernarlas.
La F-1 en sesión permanente. Y mientras tanto, ante la cercanía del comienzo de la temporada 2026, ¿cual será reacción del soberano a partir de Australia?
24-2-26

















