EL MENDOCINO SE TOMO REVANCHA DE LA EXCLUSIÓN EN CALAFATE Y LE DIO A BMW SU PRIMER TRIUFO EN EL TC. FUE EN UNA CARRERA CON VARIAS ENTRADAA DEL AUTO DE SEGUIDAD, QUE CONFIRMÓ LO DESACERTADO DE PERMITIR LA PARTICIPACION DE LOS 58 AUTOS INSCRIPTOS.
”Ahora, sí…”
La sonrisa invadió el rostro de Julián Santero y la tranquilidad se apoderó de su animo al conocer que por fin su BMW había superado la revisión técnica tras la carrera final en Viedma. Era el importante detalle que faltaba, y que faltó tres semanas atrás en Calafate y le quitó el triunfo logrado en la pista por no respetar la compresión reglamentaria.
Esta vez todo estuvo en orden y el mendocino concretó su anhelada revancha a la mencionada frustración. Estadisticamente festejó su décima victoria en 117 carrreras en la categoría en una serie que incluye cuatro marcas (Ford Chevrolet, Torino y BMW), distintas y también un trío de exitos en el trazad rionegrino,
«Hay ciertas cuestiones que me fastidin un poco pero siguen estando.No tengo mucho más por decir…» (José Manuel Urcera tras terminar quinto en la serie inicial que ganó el BMW de Julián Santero. ¿Habra sido éste el destino de su misil verbal?
Por el lado de BMW, esta victoria marca su debut triunfal con apenas un par de carreras en el Turismo Carretera. Una situación que ante la contundencia del triunfo de Julián y el fresco recuerdo de su exclusión en Calafate movilizó no sólo la preocupación de sus rivales sino hasta algunas suspicacias lanzadas por quienes trataron de ganarle en pista.

“Mi auto anduvo muy bien, pero está lejos del potencial del BMW de Santero, especialmente en aceleración. No sé si es el auto o el piloto,,,” señaló con alguna ironía Mauricio Lambiris, escolta de Julián en la serie y la final. El uruguayo con su Mustang y el relevante Elio Craparo, con otro Ford, completaron el podio y fueron quienes más cerca estuvieron de desplazar a Santero en distintos relanzamientos, La mayor experiencia y la mejor aceleración del BMW desalentaron esos intentos y convirtieron las 25 vueltas de la carrera final en un monólogo de Julián en la punta.
Por encima del dato histórico de la primera victoria de BMW en el TC, otro hecho prioriza el recuerdo de esta segunda fecha. Es su caótico desarrollo detrás del grupo puntero. Alli donde hubo choques múltiples y despistes para todos los gustos que motivaron cuatro entradas del auto de seguridad y un desarrollo entrecortado que sólo recuperó el interés competitivo en los relanzamientos ante la posibilidad que alguien lograse desbordar al contundente Santero. Nadie pudo.
POR AHORA GANAR NO ES NEGOCIO
La confiabilidad siempre de buenos dividendos en el Turismo Carretera, especialmente en la parte inicial de la temporada. Asi lo reflejan las posiciones del campeonato que muestran en sus priemrops siete lugares a pilotos que todavía no ganaron. Por el contrario, los vencedores como Nicolás Moscardini (triunfo y 30°) y Julián Santero (exclusión y victoria) que alternaron una buena con otra mala, están relegados al 8° y 11° puestosi en una tabla que enbeza Jonathan Castellano con los puntos sumados por el tercer puesto en Calafate y el octavo en Viedma
Estas son las principale posiciones:
1°) Jonathan Castellano (Challenger) 70.
2°) Mauricio Lambiria (Mustang) 64,50
3°) Joaito Di Palma (Toyota) 63,50.
4°) Manuel Urcera (Toyota) 58.
5°) Marcos Quijada (Camaro) 57.
6°) Matías Rossi (Toyota) 53,50.
7°) Facundo Chapur (Torino) 53,50.
8°) Nicolás Moscardini (Mustang) 52.
9°) Elio Craparo (Mustang) 50
10°) Marcos Landa (Torino) 49
11° Julián Santero (Mustang) 47
No resulto casualidad este caótico trámite de la competencia final. Si, la consecuencia de permitir la participación de la totalidad de inscriptos (58) en un circuito de poco más de 4.000 metros (4.118 exactamente). Una postura que equivocadamente reitera la ACTC, quizás en el afán de mostrar el poderío de su parque automotor frente a la debilidad de otras categorías. No tiene necesidad y lo único que consigue es que asistamos a espectáculos caóticos como los que se vieron en Viedma. y que se convirtieron en el eje de la jornada. Por suerte hasta ahora sólo hubo autos rotos pero no hay que jugar con la ayuda de la suerte.
Extrañamente no hubo una mayoritaria reacción de los pilotos ante semejante panorama. Juan Cuz Benvenuti fue una de las excepciones. “Estos choques son situaciones que no puedo manejar y con los daños que se producen me hacen gastar más plata. No tengo más ganas de venir…” avisó Benvenuti quien sólo pudo dar una vuelta.

No hubo mucho eco para otros cuestionamientos. Atemorizaos por el látigo deportivo de la CAF de la ACTC, que azota con suspensiones, costosas multas y recargos a quienes se atreven a contrariar su autoridad, los pilotos prefieran pasarle la pelota a la CAF sobre los temas calientes. Una postura que no excluye ni los múltiples campeones ni a los nombres famosos. Por ejemplo, Agustin Canapino, referente central del TC ante la actual bajo nivel competitivo de Matías Rossi, considera que la limitación de la cantidad de participantes “es un tema que debe decidir la ACTC” Si alguien con los pergaminos y la “espalda” de Agustin se limita a patear la pelota, no extraña que alguien habitualmente expresivo como German Todino lance un resignado “Somos muchos y hay que adaptarse…”
Muchachos, por ahí no está el camino. Ustedes son quienes conforman los espectáculos y arriesgan sus vidas. Sabemos que tienen sus intereses y condicionamientos, pero eso no tiene que impedir que con argumentos lógicos, respeto y las formas debidas hagan conocer sus opiniones al tiempo que las autoridades deben escucharlos. Esta superpoblación de participantes es un tema que se repetirá en varios circuitos. A no dormirse con las acciones antes que los lamentos sean tan tardíos como inútiles.
Fotos: Prensa ACTC
08-03-2026















