CORRÍAN.

Seguro. José María López entre las escasas fechas del Mundial de Resistencia (WEC) 2019/2020, más el intervalo obligado por la pandemia que llevó al corrimiento de carreras, se habrá quedado con muchas ganas de calzarse el casco y el buzo para seguir a los 37 años, con absoluta convicción, seguir haciendo casi por lo que respira: correr.  Sí, también hay que anotar las dos veces que se metió en el DTM Trophy con el Toyota Supra GT.
Ni le fue posible tampoco, hacer el toque y me voy anual, con el automovilismo nacional, los 200 Kms de Buenos Aires del Super TC 2000 y en 2020, bien pudo experimentar en el Stock Car de Brasil. El Covid-19 se interpuso.
Su agenda principal la ocupó el WEC, continuar en la representación del Toyota Gazoo Racing, por la envergadura, el potencial técnico, humano, económico, le posibilitó continuar jugando en la premier league del WEC.
Junto a sus compañeros, muy aptos, capacitados, sólidos, Mike Conway y Kamui Kobayashi, un verdadero kamikaze al volante, mascullaron mucha bronca por la pérdida de la victoria en las 24 Horas de Le Mans, que estuvo a tiro como en la edición anterior.
Era uno de los objetivos centrales, ¿acaso más anhelado que ganar el Mundial?, no era para creer que así fuera.
Y si de coronarse campeones mundiales de pilotos del WEC, se trataba, anduvieron por Bahrein las dos tripulaciones del Gazoo Racing en los TS050 Hybrid, nº 7 y nº 8 (Sebastien Buemi, Brendon Hartley y Kazuki Nakajima). No hubo en Bahrein más coches de la Clase LMP1, en la que resultó la despedida, para dar paso a los Hypercars desde 2021.

Se había asegurado desde el escritorio donde se toman las decisiones en el Toyota Gazoo Racing, Pascal Vasselon, director técnico, que había carta blanca, no iban a aparecer ordenes de equipo, «esta vez no», aseguró Vasselon, lo que al toque marcó que las hubo en ocasiones anteriores, las hubo… «lo hicimos para cubrir al equipo», admitió Pascal cuando había llegado a Bahrein. Es cierto, los TS050 Hybrid, corrieron «sólos», el campeonato era para el auto 7 o el 8.

Así que, en la medida que los autos no sufrieran inconvenientes, la pulseada era a cara de perro, y sin indicaciones desde los boxes. Cuando largaron el auto liderado por Buemi, superaba por 175 puntos a 169 del de Pecho y sus socios, los que sumaron un punto al quedarse con la pole.

Fotos: Toyota Gazoo Racing WEC

 

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