Recargar combustible, cargar baterías, bajar las revoluciones. La Fórmula 1 está de vacaciones. Los pilotos y los equipos tienen unas tres semanas de pausa hasta el GP de Bélgica, en Spa-Francorchamps.

Durante os semanas antes de esa fecha no se puede trabajar en ninguna de las factorías. «Es importante que ahora todo el equipo se vaya a su casa y se pueda relajar, para que pueda volver con mucha energía», dijo el campeón del mundo, Sebastian Vettel.

Tras los helados y húmedos Grands Prix en Silverstone, Nürburgring y el Hungaroring, el alemán se va al calor. «Me voy a esconder un poco de la lluvia e intentar cargar algo de sol en el sur y recuperarme», reveló.

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Michael Schumacher y Nick Heidfeld, en cambio, quieren recuperar fuerzas en sus propios hogares en Suiza. «En primer lugar quiero estar con la familia», dijo Schumacher. Su compañero de equipo en Mercedes Nico Rosberg, en cambio, se va «con amigos a España».

El último ganador de la Fórmula 1, Jenson Button, quiere relajarse en la playa en Hawaii. «Por unos días. Luego me voy al casamiento de mi mejor amigo, que va a ser muy interesante», indicó el piloto de McLaren.

Pero los planes más excéntricos son los de Mark Webber y Heikki Kovalainen. El piloto de Red Bull quiere escalar una trepada del Tour de France, el de Alpe d’Huez, en bicicleta junto con el ex campeón mundial Alain Prost. «Espero poder seguirle el ritmo y divertirme un poco», dijo Webber.

También Kovalainen eligió un plan más extremo. «Me voy a jugar al golf en la nieve en Finlandia. Quiero mejorar mi handicap», explicó el corredor de Lotus.

Las vacaciones se las merecen sobre todo los ingenieros y los mecanicos, que desde principios de año trabajan al límite en la construcción de los coches, y las competencias. «Hay que poder desconectarse. Si no, uno pierde toda su creatividad», dijo Adrian Newey, el director técnico de Red Bull.

También por eso los equipos acordaron que por 14 días en las escuderías no se pueda ni desarrollar ni testear nada. Ni siquiera enviar un correo electrónico: eso se considera también trabajo…

En Red Bull y Ferrari se trabajará aún hasta el domingo. En McLaren, el personal ya partió. El receso no se controla, pero el jefe de equipo de Mercedes, Ross Brawn, espera que no haya violaciones. «Confiamos los unos en los otros y estamos seguros de que todos se atendrán a lo convenido«.

Claro que admite que no podrá frenar la ambición de su equipo. Después de todo, Mercedes está en pleno cambio tras una temporada que hasta ahora fue más bien decepcionante.

«No nos podremos olvidar lo que acaba de pasar ni podremos desconectarnos del todo. Eso está en nuestra naturaleza», comentó Brawn. «Claro que es mucho mejor reflexionar al respecto en laplaya que en la oficina».

 

 

 

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