TODO INDICA QUE Lewis Hamilton y el equipo Mercedes se potenciaron para cometer uno de los errores más llamativos de los últimos tiempos en la Fórmula 1.


La noticia ya es conocida. Dueño de la pole position y dominador del Grand Prix de Mónaco, el campeón del mundo entregó la vanguardia de la carrera a 12 vueltas del final para cambiar sus neumáticos blandos por otros semiblandos en la equivocada convicción de que su compañero Nico Rosberg y el piloto de Ferrari Sebastian Vettel ya lo habían hecho; el equipo, tomado por sorpresa, no confió en la intuición y reaccionó dándole curso a la parada. Una cadena de errores que se anudaron para darle a Rosberg su tercera victoria consecutiva en el Principado en el que vive desde pequeño.

Las declaraciones de Hamilton son elocuentes: “Uno confía en el equipo y yo ví en una pantalla gigante que el equipo estaba fuera (de los boxes esperando una detención). Pensé que los chicos detrás de mí estaban parando así que cuando el equipo me dijo ‘quedate ahí’ les respondí que las gomas podían perder temperatura y que me preocupaba que ellos estuvieran en blandas, así que con ese pensamiento entré con la firme convicción de que los otros (Rosberg y Vettel) habían hecho lo mismo”.

Toto Wolff, el director deportivo de Mercedes, también dio su versión sobre el momento de confusión: “Nos equivocamos con las cuentas. Pensamos que podíamos bancarnos una parada para protegernos contra Vettel poniendo gomas superblandas. Cuando Lewis estaba en la Rascasse, (Rosberg y Vettel) ni siquiera habían llegado a Tabac. Pero fue un error de cálculo que nos dio una diferencia más grande que la que teníamos: nos equivocamos por 3s5”.

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Todo parece indicar que, en medio de su gran dominio de la carrera, Hamilton entró en pánico con el auto de seguridad disparado por la colisión de Max Verstappen. En condiciones normales, cualquier equipo de F-1 aprovecha un safety-car para cambiar cubiertas, y en Mónaco funcionaron esos reflejos, solo que la particularidad de esta pista no lo hacía necesario. Hamilton explica que la primera decisión del equipo fue mantenerlo en la pista, pero su insistencia ayudó a volcar la situación… en su contra.

El momento decisivo: Hamilton se detiene a cambiar neumáticos cuando faltan 12 vueltas para el final del Grand Prix.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La que parece ilógica es la decisión de Mercedes de cubrirse de una eventual parada de Vettel poniendo en riesgo la carrera del líder; lo lógica indicaba que era Rosberg, que marchaba segundo, quien debía cubrir esa alternativa. Sin olvidar que, aún en situación desesperada (Vettel con superblandos, los Mercedes con blandos) pasar a un rival en Mónaco es una tarea más que dificultosa. Los más memoriosos recuerdan aquella carrera de 1992, en la que aún con gomas flamantes, Nigel Mansell no pudo superar a Ayrton Senna en los últimos giros… ¿La vio Wolff alguna vez?

“Teníamos que seguir la data –dijo el austríaco en su descargo- Así es como funciona este deporte”. La data estaba incompleta: los equipos no dispusieron en Mónaco del habitual sistema de GPS que permite seguir al instante la posición en la pista de cada competidor.

Mercedes no quiso develar quién tomó la decisión (“somos un equipos, ganamos todos juntos y perdemos todos juntos” insistió Hamilton, que en algunas de sus declaraciones dejó entrever cierta responsabilidad por lo sucedido), pero algunos indicios apuntan a Paddy Lowe, director de operaciones en carrera de Mercedes, como quien disparó la autorización. Para colmo, la parada no fue óptima: tardaron 4s1 en cambiarle los cuatro neumáticos, un segundo plus más que lo habitual. “Ganamos el GP de Mónaco y a la vez perdimos el GP de Mónaco» señaló el equipo en un comunicado.

“Es un momento muy difícil, pero soy un campeón del mundo y necesito comportarme como tal” señaló Hamilton que, con la equivocación, perdió 17 puntos respecto de Rosberg. A tener en cuenta esa cifra si el título se define entre ambos por esa diferencia o menos…

En 1995, veinte años atrás, Damon Hill perdió el Grand Prix de Mónaco después de confiar excesivamente en estrategias. Así que sabe de qué habla. “Se invierte tanto en computadoras, y se pone tanta fe en las simulaciones –dijo el ex campeón mundial tras la dolorosa derrota de su compatriota Hamilton- que los equipos a veces se olvidan de que no se precisa una computadora para entender lo que está pasando enfrente tuyo”.

Por P.V.

 

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1 COMENTARIO

  1. Bueno esto es lo que pasa cuando se equivocan los ingenieros. en esta F1 taaan logicamenbtematematica.. los ing tambien se equivocan no solo los pilotos..

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