UN LARGO CAMINO.

“Es muy lindo ver a Berni en la categoría y en un alto nivel competitivo. Es un rival difícil, durísimo, y que en los últimos años me dio muchos dolores de cabeza, pero que merecía estar en el TC 2000. Por eso y aunque tengamos que volver a luchar en la pista, me alegró por él y por el TC 2000 que necesita esa clase pilotos”.

No son frecuentes loe elogios, pero sonó sincero el que el campeón Leonel Pernía le dirigió a Bernardo Llaver en la conferencia de prensa posterior a la primera clasificación del TC 2000, que por ser autor del mejor tiempo tuvo al mendocino como principal protagonista. El mismo Llaver que hace tres meses se iba del Gálvez, envuelto en la incertidumbre de su destino deportivo ante el decidido retiro del equipo ´Chevrolet, en esta calurosa tarde de febrero se retiraba rodeado de felicitaciones y buenos deseos de continuidad de este auspicioso presente. Las vueltas del automovilismo, las vueltas de la vida.

Facundo Marques larga segunda en la carrera inicial y cuarto en la segunda. La buena tarea del campeón del TC 2000 Series compensó al Axion Energy Team de las roturas de los motores de Pernía y Montenegero.

“Algo va a salir” le había dicho entonces Llaver a visionauto. Desde ese momento sonó muchas veces el celular de Berni. Incluso hubo un llamado de la ACTC con una propuesta y una promesa. Prefirió esperar y esa actitud tuvo sus réditos, cuando Darío Ramonda, director deportivo de Toyota, lo convocó para ocupar en el proyecto de la marca en el TCR South América, el lugar que Jorge Barrio desechó por el portazo que dio con su ida al TC Mouras tentado por el JP Carrera y promesas varias.

“Pensé en Llaver porque conocía sus valores personales y deportivos, y me parecía injusto que se quedase sin correr” explica Ramonda quien también fue clave para el segundo paso de esta reivindicación deportiva de Llaver como lo fue el llamado de Honda, otra mara nipona y competidora de Toyota. “Como el equipo Toyota en TCR South America no es oficial no hubo problemas” explica Ramonda quien por ese motivo no puso trabas ante el pedido de Roberto Valle, su colega de Honda.

Como buenos amigos, momentos antes de clasificar Santero y Llaver compartieron el VIP. Luego en la pista salieron a fondo. Berni hizo la pole, Julián quedó 5°.

Así luego de varios años, Llaver puede disponer de una agenda anual completa de dos categorías, algo casi imprescindible en estos tiempos para los pilotos del primer nivel. Un buen presente que le permite dejar atrás al amargo recuerdo de los últimos tiempos con el equipo Chevrolet que sin embargo no le hacen olvidar las cicatrices económicas (”Me deben la última carrera“) y deportivas

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Este buen presente que sobre el Honda ha mostrado Llaver con sus mejores tiempos en las pruebas y en clasificación puede continuar en carrera. Claro que eso asoma más claro para la segunda carrera, que se larga por el orden clasificatorio, ya que en la primera se estrena para armar la grilla el recargo de un tiempo determinado por posición en el campeonato, en este caso del año pasado. Un cambio bien recibido por los pilotos que ya no soportaban los lastres.

«Pensar que hasta hace unas semanas, los Chevrolet estaban desarmados» destacó Vivian quien también elogió el nuevo sistema de penalizaciones. «Por fin eliminamos el cáncer de los lastres» sentenció.

Por terminar cuarto el año pasado, Llaver debió agregar 500/1000 a su tiempo de 1m 21s 929 y esto lo baja al tercer lugar en la grilla que encabeza Franco Vivian, otro que parecía destinado a verla desde afuera y gracias a la rápida reconversión del equipo Chevrolet, empujada por los hermanos Alejandro y Diego Levy (responsables de la categoría) enfrenta la posibilidad de inaugurar la temporada con triunfo. Tendrá que vérselas con el campeón Leonel Pernía, quien a su su vez se dará la satisfacción de correr junto a su hijo Tiago, poleman del TC 2000 Series entre apenas media docena de participantes.

“No quiero que mi papá me saque una vuelta” pidió Tiago. “Olvídate, si puedo le sacó una vuelta a Tiago y le hago una rayita al auto, je…” contratacó Leo, otro piloto, que como Llaver y Vivian, el TC 000 no podía darse el lujo de perder.

 

Fotos: Prensa TC 2000.

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