RESULTADO SORPRESIVO, lo que parece claro es que fue uno aislado y no una cuestión de renovada paridad.

La victoria de Ferrari en Malasia fue muy bien recibida en el mundo, tanto por los innumerables fanáticos de la marca como por los aficionados a la categoría, que vieron en el triunfo de Sebastian Vettel una gran derrota de los reales dominadores de la categoría, los Mercedes de Lewis Hamilton y Nico Rosberg. El incuestionable triunfo trajo vientos de competencia, y no son pocos los que se ilusionan con una pelea cerrada hasta el final del torneo, en noviembre, entre ambos equipos. Esa probabilidad está lejos de tener asidero.

Después de un inicio muy criticado, en Australia, la Fórmula 1 no puede sino festejar el primer triunfo de Ferrari en 686 días, desde el GP de España de 2013, y el número 222 desde aquel de Froilán en Silverstone ’51, porque supone un aire de desafío a la hegemonía Mercedes; lo que en Australia parecía un paseo de los coches anglo-alemanes, y un futuro ominoso para el resto del torneo, en Malasia se transformó en un grito de los oprimidos: se puede vencer a los patrones de la F-1. “Ahora creo que (el año) será una lucha contra Ferrari” declaró Rosberg.

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Sin embargo, lo que sucedió en Sepang parece destinado –por el momento- a escenarios en condiciones particularmente calurosas, lo que se repetirá solo en contadas ocasiones a lo largo del torneo. En el intenso calor malayo, Ferrari mostró que puede manejar el desgaste de los neumáticos de manera más eficaz que Mercedes, pero… ¿cuántas veces se repetirá en la temporada un escenario similar? En Singapur, sin duda, pero eso será más avanzado el año, acaso en Italia. La escuadra de Maranello precisa desarrollar más su SF15T, aunque logró reducir en parte el déficit de alrededor de 50 caballos respecto al W06 que había en las pruebas invernales. En temperaturas más frescas, en las que las unidades de potencia “respiran” mejor, el motor Mercedes puede hacer la diferencia.

 

En el calor de Malasia, Ferrari hizo durar más a sus cubiertas respecto a Mercedes.

 

“Creo que ellos (los Mercedes) probablemente han sufrido por el calor más de lo esperado, mientras que nosotros no lo pasamos tan mal como se podía prever. Ambos factores nos han permitido ganar” explicó Vettel tras su triunfo número 40 en la F-1, a solo uno del record de Ayrton Senna. “En la próxima carrera (en China) no hará tanto calor, por lo que será diferente. Los Mercedes sufren con altas temperaturas y en Shanghai volverán a ser fuertes.”

“Fueron demasiado rápidos para nosotros. Es bueno para la Fórmula 1 que haya otro vencedor, reconoció Hamilton. “No sé qué hubiera sucedido si en lugar de entrar a cambiar cubiertas tras la salida del coche de seguridad me hubiese mantenido en pista como hizo Vettel. Naturalmente, tras la primera parada, la ventaja que sacó Vettel era muy grande, así que era imposible alcanzarlo”.

La frustración de Hamilton fue evidente al cierre del Grand Prix. “Con los blandos el coche iba muy bien, y con ellos tenía un ritmo más consistente. Pero me dijeron que no me iban a poner esos neumáticos en la última parada.” Mercedes sólo tenía gomas blandas usadas y creyó que las duras nuevas serían más veloces. 

 

Las estrategias de Sepang: se ve como Vettel hizo durar 20 vueltas a las gomas blandas (del giro 17 al 37), lo mismo que Raikkonen (del 14 al 34). Los Mercedes apenas si aguantaron 14/15 vueltas con ese compuesto. Probablemente por esa razón el equipo le calzó a Hamilton gomas duras nuevas en lugar de las blandas usadas que disponía, cuando restaban todavía 18 giros para el final de la carrera.

 

“Decir que solo perdimos a causa de la temperatura sería un poco frívolo –afirmó Toto Wolff, director deportivo de Mercedes- Ellos tienen un buen auto, buenos pilotos, un buen motor, nosotros tenemos que poner rápidamente algunos desarrollos nuevos en el auto”.

Respecto a las quejas de Hamilton por la estrategia empleada, Wolff dijo que eso no es el problema. “Tenemos que descubrir por qué estamos fallando en largos stints en condiciones calurosas. Me parece que fuimos un poco agresivos en la puesta a punto de los autos para esas condiciones de tan altas temperaturas ambiente y del asfalto. Por eso nos vimos obligados a hacer tres paradas, lo que en las simulaciones era lo correcto. Pero después sufrimos con el tráfico, dañamos los neumáticos siguiendo a otros autos”.

Mercedes era medio local en Malasia... así que la derrota tuvo peor sabor.

 

En Shanghai, dónde se disputará el próximo Grand Prix en dos semanas, Mercedes ganó la primera carrera desde su vuelta a la F-1, en 2012, con Rosberg al volante, y también la última, en 2014, a manos de Hamilton. Pero Ferrari se quedó con la edición 2013, con Fernando Alonso. ¿Volverá a repetir Maranello?. Ni ellos lo creerían…

Por P.V.

Fotos: Cortesía de Pirelli

 

 

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