UNA

PINTURITA

Por el equipo de VA

¿Lo tenían a Luciano Crespi; sí, Lucianito, uno de los hijos del gran Tulio Crespi, precursor si los hay en la construcción de autos de carrera en La Argentina. Luciano escondía otra forma de disfrutar lo que hace; pintando. «Siempre me gustó la pintura, me acuerdo que cuando corría en Buenos Aires, siempre me hacía una escapada a algún museo para mirar arte; me encantaba. No sé, cuando no pintaba, mirar cuadros me llenaba de intriga y misterio, hasta que me largué a pintar», cuenta a VisiónAuto. «Pintar un cuadro para mí no fue nada sencillo, mas bien impresionante y cuando lo ves pintado es como conversaras con el; vos pintás y el responde», reseña Crespi hijo.

En estos días acaba de exponer por primera vez; en realidad hace
poco cuando el Top Race corrió la Carrera del Año en el autódromo
porteño, dio el primer paso: en la sala de prensa se lucieron pinturas surgidas de su pincel; el tema automovilismo en sus diversos modos, fue el que prevaleció. «Nunca había expuesto, para hacerlo me ayudó mucho Carlos Regazzoni (artista reconocido, elegido para pintar uno de los autos de Top Race a utilizarse desde 2011); cuando lo conocí a el me enfoqué mucho mas a la pintura», cuenta Luciano.

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Ehh!, ¿como comparar al automovilismo con la pintura?, «el
automovilismo es una pasión inmensa, pero la pintura también me encanta; pueden convivir perfectamente conmito. Me gusta pintar temas de automovilismo, me siento muy a gusto, esto me surgió después de un seminario dictado por Regazzoni y en un mes había realizado mi primer trabajo, mas que nada me surgió por afinidad y claridad que uno tiene acerca de como es un auto de carrera. En definitiva, y mas todavía me gusta plasmar cosas, figuras, medio locas, muy poco estructuradas; que se yo, lo mío es vocacional y puede ser también comercial».

El automovilismo y la pintura, reitera Luciano, «conviviviendo se asemejan en el placer y grado de concentración, y en el resultado cuando queda lindo es como hacer una gran vuelta arriba de un auto de competición».

En el atelier que tiene en su casa en Balcarce, pinta; lo hace con
pintura acrílica, «y hasta fin de año estoy en «Gato Viejo», el
lugar de Regazzoni. «El hecho que enseñe Carlos es como que me enseñara un piloto de F-1»,
afirma convencido. Papá Tulio,orgulloso, no deja de sorprenderse ante la «otra» vocación de
Luciano.

UN POCO DE AUTOS

Inevitable, ¿como no hacer un toque al automovilismo deportivo,no?. «El Top Race me gusta mucho, es una categoría equilibrada, no somos empresarios con súper contactos, con dinero. La categoría se adecúa a la posición de cada uno para hacer un buen papel. Además me gusta como está conducida, ojalá todas fueran mas acotadas».

Dos toques de Luciano sobre el Turismo Carretera y el TC 2000; «Laburar en el Turismo Carretera sometido a un auto, y que te vaya bien económicamente no es fácil; si te resbalás te caes fuerte…».»¿El TC 2000?», uh!, perdí interés después de lo que pasó con la familia Crespi (recuerda el litigio legal que involucró años atrás a varios socios encabezados por el Flaco Traverso; su padre Tulio estuvo entre ellos; contra la conducción de Pablo Peón).

Fotos Prensa Top Race

02-11-2010
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