EL AUTÓDROMO JOSÉ CARLOS PACE EN EL BARRIO PAULISTA DE INTERLAGOS, NO HAY CASO, TIENE AURA.
En su pista con subidas y bajadas, desde los tiempos de los siete mil metros reducidos a poco más de cuatro mil por imperio de las necesidades modernas del negocio y la televisión, se han visto carreras inolvidables de Fórmula 1.
¿Las razones?, para todos los gustos: Ayrton Senna enloqueciendo a multitudes y ganando como su memorable primera victoria en su país, un 24-3-91 con la caja de cambios en su Mclaren trabada en sexta marcha, tan extenuado que apenas pudo levantar la copa para el ganador en el podio. El envidiado espíritu brasileño, un microclima sin par, golpes de escena a lo largo de los años y una invitada casi infaltable, la lluvia factor preponderante, aliada al agobiante clima tropical -humedad, calor- como para completar un menú atrapante. Este año, en especial para el gran número de hinchas argentinos, con el valor agregado ante la tercera vez que Franco Colapinto en F-1, corría en Brasil.
El sábado previo al Gran Premio de San Pablo 2026 (en la tarde dominguera a las 15 horas en la Argentina, TV por ESPN/Disney premium y Fox Sports), sirvió para corroborar lo transmitido por Interlagos a lo largo de su historia, un aquelarre.
Los entrenamientos y después la clasificación pasada por agua; diluvió y obligó a las excesivamente cautas autoridades de la FIA, encargadas de arbitrar la carrera, inmersas en dudas pese a las sofisticadas herramientas disponibles, a poco de arrancar la clasificación mandaron bandera roja debido al aguacero. Interrupción prolongada en exceso más allá que la lluvia no cesara, tediosa, insoportable e irrespetuosa la espera para la multitud en las archibancadas, bancando como se pudiera la lluvia y la baja abrupta de la temperatura.

Hasta cuando se abrió otra ventaja en el cielo oscuro al atenuarse el agua que caía, los comisarios obligados a decidir, debieron mandar a la pista a los autos dotados de técnologías exquisitas, apoyados en neumáticos científicos, y que sin embargo, no corren con lluvia según los nuevos canones. ¿Que dirían peritos de épocas pasadas de correr bajo el agua con Ayrton a la cabeza?. ?¿Inseguro? pese a los elevadísimos estándares de seguridad existentes en los coches, también extendidos a los circuitos si bien, es cierto, nunca será ideal.
AUTO ANFIBIO

En ese contexto cargado de incertidumbre, temores y sofocones y contrareloj, pudo completarse la clasifica de la cual, emergió como el más rápido Lando Norris, el campeón fugaz con el McLaren escaló hasta la pole a medida que el agua aflojó, los tiempos mejoraron y el ordenamiento se fue normalizando en alguna medida, luego que al principio estuvieran adelante pilotos inusuales.
Norris consiguió la pole en San Pablo por tercera vez consecutiva.
Resultaría una clasificación mentirosa, habida cuenta la ola de penalizaciones estipuladas para pilotos cuyos autos recibieran cambios de elementos excesivos a los permitidos en el reglamento, en particular los motores eléctricos que confraternizan con los convencionales térmicos.
Por esas razones, cayeron al fondo de la grilla, George Russell de Mercedes, segundo clasificado y muy enojado con su equipo por no permitirle tirar una ultima bala por la pole, perdió cinco lugares y partía séptimo. El reciente papá primerizo Charles Leclerc en Ferrari, cuarto, también sancionado largaba 14º.
Liam Lawson, de nuevo gran demostración en el Racing Bulls, salía tercero ante la sanción a Leclerc, que del mismo modo promovió a Nico Hulkenberg de Audi, al cuarto cajón en la grilla..
«Sentí que quería empujar mucho más, pero no podía por las condiciones de la pista; se trataba de dar dos vueltas al principio y no cometer errores, exactamente lo que hicimos», contó Norris.
La situación trastocó intenciones de los dos brasileños, el debutante en Haas, Rafael Cámara (lidera el campeonato de Fórmula 2) iniciaba 11º después rendir aprobado su debut, finalizado cuando despistado golpeó contra las defensas. Y Gabriel Bortoleto con un Audi, también accidentado arrancaba 19º.
Más atrás otros sancionados: Lewis Hamilton en su Ferrari, Max Verstappen con el Red Bull y Sergio Pérez, de Cadillac, por esos cambios en sus unidades de potencia, mientras a Verstappen al reemplazar el motor a combustión.
COLAPINTO BAJO EL AGUACERO NO PUDO REMAR
Ante la lluvia y mientras avanzaba la larga espera de autos y pilotos en boxes, debieron modificarse planes en todos. En los Alpine no dieron con la puesta a punto justa y tanto Colapinto como Pierre Gasly, quedaron eliminados y preocupados en la Q1.
Franco hizo el 17º tiempo, pero por sanciones aplicadas a rivales, avanzó dos lugares para largar 15º. Su compañero Gasly, 16º.
Condicionados para correr el Gran Premio, y más aún si volviera la lluvia. Franco y su Alpine no pudieron adaptarse al agua que caía la lluvia desde que entraron a clasificar, en momentos que todo podía pasar, todos salieron con la intención de marcar un tiempo lo antes posible. Ese inicio fue una verdadera locura, pilotos adelante que nunca aparecen en esos lugares, posiciones que variaban en segundos hasta casi la finalización con Colapinto y Gasly impedidos de saltar en esa lotería a la Q2.
A diferencia de los Alpine, Verstappen se autoexcluyó de la Q2, la sanción sabida no le dio cabida a continuar (16º en Q1). El que siguió y dio la sorpresa fue Fernando Alonso con el Aston Martin de los problemas interminables. Cuando hay que manejar y en semejantes condiciones, saben aparecer los distintos como el toria.
APLICADAS LAS SANCIONES: LA GRILLA DE LARGADA
Promedio de Norris: 177,735 Km/h.
Notas: Russell penaliza cinco posiciones por el sexto reemplazo de motor
Leclerc diez lugares para atrás al utilizar el quinto motor
Hamilton penalizado con 75 posiciones por varios cambios en el motor
Verstappen perdió 30 posiciones al cambios la unidad de potencia
Pérez 30 lugares hacia atrás por otro impulsor por quinta vez.
Fotos: Alpine F1 (portada)
07-11-2026











