SACRIFICIO Y REGULARIDAD.

Estaba al caer… y cayó. Coronando una temporada casi perfecta y con un toque de suspenso por un vuelco en los entrenamientos, Nicolás Posco recuperó a un Ford Fiesta muy dañado, hizo una gran clasificación, se impuso en su serie y corrió una final inteligente para conseguir un tan ansiado como merecido campeonato de la Clase 2 del Turismo Nacional, en una apasionante y peleada final en el Rosendo Hernández de San Luis.

Fue un premio a la regularidad y al esfuerzo, porque Posco fue el gran dominador de la temporada con un arranque feroz (ganó en la segunda y tercera fecha), acumuló una ventaja cada vez más grande y, además, aprovechó la ardiente lucha que se dio entre sus perseguidores para correr de manera inteligente y terminar abrochando el título de manera anticipada con un auto que ha nacido para acumular gloria.

Posco padre, Ale Bucci y Nico Posco, y un festejo merecido.
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¿Por qué? Porque este Ford Fiesta, construido por Pepe Martos, es el mismo con el que el año pasado se consagró campeón de la Clase 2 Alejandro Bucci, hoy disfrutando como jefe de equipo. Pero, además, es el auto con el que Luciano Bucci, hermano de Alejandro, consiguió el título del TS1800 del Car Show Santafesino.

Pero no todo fue color de rosa para el de Moreno porque el viernes, en el inicio de la actividad, sufrió un duro vuelco en los entrenamientos tras la rotura de una cremallera, por lo que el auto había quedado bastante golpeado. Pero el titánico trabajo de los 10 mecánicos del equipo lo recuperaron para la clasificación, donde Nicolás consiguió un tercer puesto casi heroico, ganó su serie y largó segundo la final.

Así de dañado había quedado el Fiesta tras el vuelco del viernes.

Allí, sabiendo que la chance de campeonar era clara, corrió con sangre fría, no se metió en enredos y dejó que los Toyota Etios de Gastón Grasso, el ganador, y sus escoltas Julián Lepphaille -debía ganar para postergar el festejo de Posco- y Ariel Michieletto protagonizaran una ardiente batalla. Así, con el cuarto puesto final, Nicolás logró ponerle el broche de oro a una temporada brillante.

“Arrancamos con un fuerte accidente el viernes y lo revertimos con una carrera bárbara. Hoy nos llevamos el campeonato y no lo puedo creer. Quería ser campeón, ya tengo 31 años y tenía que dejar de cometer errores y correr en función del título. Todavía no lo puedo creer y va a pasar algún tiempo para caer en que soy campeón del TN”, dijo el flamante campeón.

Grasso de dio el gusto de ganar una carrera tan apretada como apasionante.

Sobre la carrera, Posco argumentó que “fuimos hasta donde pudimos, quisimos pasar a Gastón pero no podía porque de abajo él me hacía diferencia. No quise entrar en roces con Lepphaille y Michieletto y me corrí. Había que evitar toques para ser campeón”. Y deslizó la posibilidad de retirarse: “Ahora vamos a comer un gran asado con todo el equipo, porque esto no se logra todos los días. Ya cumplí el sueño y me podría retirar si quisiera”.

Con el campeonato sentenciado a favor de Posco (237 puntos), la lucha se centra en el subcampeonato, que se disputarán Julián Lepphaille (196,50), Juan Pablo Pastori (195,50), Gastón Grasso (183),Maximiliano Bestani (175,50), Gerónimo Nuñez (172), Fernando Ayala (166), Ariel Michieletto (161) y Miguel Ciaurro (160)el 16 de diciembre en Viedma.

 

Fotos: prensa APAT.

 

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1 COMENTARIO

  1. Les cuento que el equipo de Bucci tambien gano en Paraná por el Zonal Santafesino, con un auto igual, con J.M: Passera al volante en la categoría 1.800, hizo un carreron.

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