«SI NOS VAMOS DE ESTA CARRERA con tres motores rotos, nos empezaremos a preocupar…», estimaba Pablo Peón en Toay cuando tenía reportados la rotura de una biela en el Peugeot de Damián Fineschi (foto) y un problema en la cadena de distribución del Toyota de Agustín Calamari.

Vaya a saberse cuál fue  el informe de problemas con los V8 que habrá recibido Peón en su celular a su llegada  a Europa, producida horas después de terminar la carrera porque, como recordarás, el presidente del Super TC 2000 no se quedó a ver  las series y la final de su categoría y el domingo temprano partió al Viejo Mundo.

Seguramente a los mencionados, sus informantes le agregaron las malas nuevas de la rotura del  impulsor del Fiat de Mariano Werner, y los problemas que durante todo el fin de semana persiguieron a Franco Vivian, y que no fueron nuevos ya que el piloto de Chevrolet declaró que los padeció en otras carreras salvo en la anterior de Rosario, casualmente la que ganó.

Asimismo habrá que ver en ese reporte cómo se tomaron los inconvenientes que paralizaron los Fiat de Facundo Ardusso y Christian Ledesma y que según  la apurada explicación oficial resultaron consecuencia de problemas hidraulicos. Y tampoco olvidar que pudo existir algun contratiempo más en otro auto.

Con todos estos datos, vale preguntarse si a la hora de hacer la cuenta real de los motores dañados se habrá llegado o superado el límite de tres impulsores rotos, tan temido por Peón

Sea cuál sea la cifra reconocida oficialmente, lo cierto es que la confiabilidad de los motores sigue preocupando a la dirigencia del Súper TC 2000.

 

Foto: Prensa Súper TC 2000

 

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5 COMENTARIOS

  1. La reparación de esos motores no debe ser barata, y las teminales se encuenran en franca resición economica deben estar cuidando el sope, inmaginemo las dificultades que deben presentarse a los autos «satelites» o particulares para obtener un motor optimo, no digo de punta: optimo. La inversión debe ser alta. La falta de ingreso de piezas etc. agravan la situación. Saludos.

  2. La verdad que da para preocuparse el tema.
    Los motores tienen roturas muy importantes:

    – Bielas
    – Cigueñales
    – Cadena de distribución….
    – La falla de vivian…muestra que «los tecnicos de la categoria» nunca entendieron como funciona la electronica ni los sensores de estos motores…no pueden estar tanto tiempo con una misma falla…
    Y las fallas mecanicas tan groseras quiero creer que se debe a una falta de recambio de piezas vitales por tener las piezas en el puerto…sino nos fuimos a la banquina con estos motores…

  3. Y pablito se la pasa viajando..doce fechas de mier..al año y en la mitad no esta, es un capo..se va a ver tenis..grand slam..carreras..no se lo ve muy preocupado..

  4. Es muy preocupante este tema, no creo que todas estas roturas sean solamente por falta de mantenimiento. Pienso que a casi 3 años de tener estos motores, ya quedó demostrado que no se aguantan los esfuezos de un auto de turismo… el «hermanamiento» fue imposible. Para colmo, las carreras aca son muy cortas, no más de 40 minutos y tampoco los circuitos son para ir a fondo todo el tiempo… la exigencia es mínima.
    Me imagino que lo peor que le puede pasar a una terminal es que se muestre por la tele como «su auto» se le rompe el motor. Cómo le explican a la gente que mucho no sabe que el motor es genérico y lo provee la categoría? Si esto no cambia urgente, las terminales dudo que sigan en la categoría o pedirán el cambio de motor. Estarán viendo con buenos ojos al proyecto de la clase 4 del TN?

  5. Cuando Peón se vuelva de Europa, se baje directo en Alta Gracia, se siente con Berta y le pregunte cuánto sale ponerle Turbo a los motores que tenían antes, los que ahora usa el TC2000.

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