TE DICEN QUE ESTÁ TODO BIEN, PERO PARECE QUE ANDA TODO MAL…
De la Fórmula 1 hablamos, por supuesto, ¿qué creíste? En este pesado calor de la Florida, que se supone que le dejará paso a una tormenta de órdago el domingo de la carrera (y atención a las novedades que puedan producirse…), se habla de todo. Uno sale de la sala de prensa, recorre la bandeja con vista al campo de juego de este Hard Rock Stadium vuelto el hogar de la F-1 por este finde, baja en ascensor, atraviesa unas escaleras y ya está a un paso de los pits. En ese recorrido, curioseando por los garages y también en las distintas charlas de los pilotos que ya mañana harán mutis por el foro, se escuchan tibias aprobaciones y, también, palazos fenomenales.
El CEO de la F-1, Stefano Domenicali, no para de contarnos lo bien que está la categoría, todo lo que crece y, por lo tanto, que ya es mucho más que lo que ocurre en la pista. Claro, en vista de lo que se vio hasta ahora en 2026, más vale dirigir el foco a lo otro, al glamour, al color, a los jóvenes, a las redes, todos valores que en esta carrera encuentran un alto grado de expresividad.

«Los cambios son positivos», se dice, respecto de las modificaciones puestas en juego desde esta carrera, para que los pilotos conduzcan más y gestionen menos y, fundamentalmente, para que la imagen no se dañe tanto.
Pero pasa Max Verstappen, el hombre más impresionante de la F-1 actual a juicio de una leyenda, y tira que «los cambios producirán apenas un cosquilleo. Espero que para el año que viene podamos hacer realmente grandes cambios». Esta declaración es altamente sugestiva: ¿será que supedita su continuidad a esos eventuales «grandes cambios»?
Para el líder del torneo, Kimi Antonelli, «los cambios representan un primer paso hacia la solución correcta; estamos trabajando de manera colectiva». Muchos de los pilotos interpretan ese positivismo por el lado de la seguridad, para que no vuelvan a producirse accidentes como el de Oliver Bearman en Japón.

«Realmente necesitamos ver cómo funcionan esos cambios una vez que estemos en condiciones de carrera, condiciones de clasificación, porque es muy difícil con estas reglas predecir cualquier cosa», señaló Sergio Pérez, el mexicano de Cadillac que es tan popular aquí en la Florida. «Pero después de este fin de semana descubrimos que se necesitan más cambios, yo esperaría que se hiciesen. También hay otro parate (de tres semanas) antes de Canadá, así que podríamos hacer más cambios aun si son necesarios».

Y entonces llegó Lance Stroll e hizo un strike. La temperatura está alta pero él le prendió fuego al ambiente con sus declaraciones. «Estos cambios son defectuosos», disparó. «La Fórmula 1 es un negocio y (Domenicali) quiere protegerlo y hacer que se vea bien. Pero nosotros somos pilotos y sabemos lo que se siente al conducir buenos autos. Así que hay dos perspectivas diferentes al respecto», señaló, con cierto tino. «La gente sigue viendo este deporte pase lo que pase, y también ve Netflix, así que la F-1 está contenta. Pero los pilotos, los aficionados, la gente que de verdad sabe de carreras, saben cómo era antes, los pilotos que saben lo que es conducir coches de verdad, de los buenos. Es innegable que ahora mismo no está tan bien como podría estar. Está muy lejos de estar tan bien como podría estar».
Todo un diagnóstico, más viniendo de alguien que normalmente no demuestra demasiado entusiasmo por nada relacionado con su trabajo.
«Lo peor es que se veía venir. Todo el mundo decía, desde hace un año y medio, que añadir este aspecto eléctrico, quitar carga aerodinámica a los coches para no agotar tan rápido la batería y todo eso, no pintaba bien. Ahora tenemos lo que esperábamos. Probablemente sea más frustrante para Aston Martin que para Mercedes. Pero así es la Fórmula 1. Es lo que hay»
Stroll (foto) llegó al extremo de decir que un coche de F-1 hoy se disfruta mil veces menos que un auto de F-3, El canadiense aprovechó el receso para correr un Aston Martin GT3 en Francia y también probar algunos coches de Fórmula 3. «Es mil veces más divertido y mejor conducirlo, porque con el pie derecho le pedís lo que querés y obtenés lo que querés», dijo en alusión a la ausencia de algoritmos que intermedien la gestión del piloto sobre el auto. «Estamos lejos de dónde deberíamos estar».

La controversia seguirá. Mientras tanto, la pista mostrará mañana si, además, Stroll y su compañero Fernando Alonso siguen lejos de dónde deberían estar con sus Aston Martin…
Especial desde Miami (Estados Unidos)
30-4-2026




















