PARECE QUE FUE AYER…

Pero pasaron largos 24 años de aquella fatal Vuelta de Lobos en la que Roberto Mouras, el gran ídolo de los hinchas de Chevrolet, encontró al muerte luego de que, en la décima vuelta, se le reventase el neumático delantero izquierdo de su Chevy para luego impactar contra un talud, con la mala fortuna de que el golpe fue de lleno contra el lateral donde se ubicaba el Toro.

Mouras, de 44 años, falleció casi en el acto mientras que su acompañante, Amadeo González, pereció luego de dos días de estar hospitalizado. Lo cierto es que, desde ese fatal 22 de noviembre de 1992, la leyenda del de Carlos Casares se hizo cada vez más grande, desconociendo cualquier tipo de rivalidades entre las marcas.

Por eso, tanto pilotos como dirigente y fanáticos de los fierros recordaron a Mouras masivamente desde las redes sociales, evocando a un piloto que marcó una época en el TC y cuyo estampa permanece imborrable en la memoria de todos.

La estampa de Toro junto con la Chevy, su gran amor en el Turismo Carretera.
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Por el equipo de VA.

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2 COMENTARIOS

  1. Un grande con todas las letras, un piloto excepcional y mejor persona. Pasan los años y sigue vivo en el recuerdo de todos los hinchas, sin distinción de marcas.

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