NO CONFORME CON HABER GASTADO unos 250 millones de euros en la compra y  remodelación del circuito de Red Bull Ring, que este fin de semana posibilita el regreso del Gran Premio de Austria al calendario de la Fórmula 1 tras once años…… el empresario Dieter Mateschitz, dueño de Red Bull, quiso que todo luciera prolijito, no sólo en el circuito sino en la pintoresca zona  de Spielberg que lo rodea en la campiña austríaca. Para eso siguió abriendo la billetera y financió la pintura y el arreglo floral de los jardines de 5.000 casas cercanas al circuito. Por supuesto que los colores que privaron fueron el amarillo, naranja y azul que caracterizan a Red Bull…

«Otro ricos deberían tomar ejemplo»,  destacó uno de los afortunados ciudadanos de Spielberg, sobre la generosa actitud de Mateschitz, consecuente con su condición de hombre más rico de Austria, y poseedor de una fortuna de 9.200 millones de dólares según lo informado por la revista Forbes.

Segun estimaciones el Gran Premio de Austria provocaba en la zona un impacto económico de 34 millones de euros, ya que se espera un movimiento de 200.000 aficionados durante todo el fin de semana. Por de pronto en el primer día de actividad oficial hubo muchas complicaciones con el tránsito en las rutas al circuito. Todo esta buena onda no impidió que hubiese cuestionamientos y pedidos de auditoria para analizar el impacto ambiental del circuito en la zona. Aunque fueron las excepciones a la regla de la satisfacción general porque apenas hubo diez ciudadanos que presentaron sus quejas

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Por el equipo de VA

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2 COMENTARIOS

  1. un empresario que invierte. que cosa más rara… es que estoy tan acostumbrado a los empresarios argentinos, que esto me parece increible!!

  2. Ejemplo a serguir por el empresariado argentino y alguno que ponga unos mangos para salvar el Galvez y apostar por talentos a la F1, fijense que a Dieter no le fue mal.

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