LAS POLE DE MARIANO EN TC JUGANDO DE LOCAL.

En 2010 cuando quedaba lejos el campeonato, en 2014, 2017 y en la visita concretada ahora. El entrerriano suma 23 pole position, estadística nada despreciable en su caso, ránking encabezado por el ausente Matías Rossi, 38 veces autor del mejor tiempo en una clasificación. ¿Volverá el Misil en algún momento al TC?, por de pronto ha dicho que no lo piensa, y de la misma manera respondió cuando le mencionaron al Turismo Nacional.

Así quiso el entrerriano que lo miraran sus rivales. Desde atrás.

Werner, un guerrero hecho y derecho del automovilismo, áspero, de esos por los cuales vale la pena pagar una entrada y subirse a la tribuna de un autódromo (¿cuando irá a volver tan sana e incomparable experiencia?). Sólo hay momentos que se «ablanda», es cuando sus hijos lo pueden. Como Salvador, casco colocado, hizo de las suyas luego que había hecho el mejor tiempo. Recién con 32 años, continúa encaramándose entre los que aquilatan marcas de relevancia a través del paso del tiempo. Ha corrido 195 veces en TC, logrado 21 récord de vuelta y acumula 16 victorias.

En 2020 alcanzó su primer título de campeón en Turismo Carretera; en 2021 luego del comienzo algo enrredado, con Ford nuevo y formando parte del equipo del Gurí Martínez, han ido puliendo detalles y subieron la vara. Con 88,50 puntos, le restaba un buen trecho para ponerse a la par del puntero del campeonato, al momento Agustín Canapino (163,50). En el TC tan cambiante y sorpresivo, el que se «duerme es cartera», por eso nadie puede relajarse. La meta primeriza es ganar al menos una carrera, luego meterse entre los 12 de la Copa de Oro y, finalmente, calzarse la corona de campeón. Werner muestra estar en condiciones de retener la corona.

Vedado el ingreso al público hasta nuevo aviso por el Covid, Mariano no ha podido lucir ante sus coprovincianos el nº 1 identificatorio del campeón. Esa ausencia de la gente, la paga la categoría, el espectáculo y los pilotos. El calor humano de los hinchas del TC, no sabe de reemplazos y su rol en el automovilismo todo, aunque tantas veces, parecieran algunos no percibirlo, es esencial.

En Paraná, quedó planteada una carrera entre Werner, Facundo Ardusso cada vez más encumbrado arriba de la Chevy del JP, Agustín Canapino, convertido en una máquina de sumar puntos con el Chevrolet de la Squadra Canapino, dirigida por el propio Titán en nuevos roles enfrentados ante el lamentado fallecimiento de Alberto. Después habían asomado en los papeles Juan Cruz Benvenuti en el Toro oficial, el vigente Christian Ledesma del Chevrolet de Las Tocas, el polifacetico Leo Pernia torinero en su faceta teceísta, el chinito Ciantini también del JP pero en Dodge y Julián Santero, siempre a mirarlo cada vez que se sube a un auto de carrera.

Desde ya, no se concibe al Turismo Carretera si el TC Pista a su lado. Agustín De Brabandere, en el Ford del equipo G129 de la Rana Mauro Giallombardo autor del mejor tiempo al cabo de 40 presencas, el de Concepción del Uruguay. Pedro Boero, en el Torino del RUS Med Team pegadito escolta, e Iván Ramos (Dodge) luego. No había que dejar afuera de los candidatos a Agustín, el hijo del Gurí Martinez, en su Ford cuarto y Kevin Candela, quinto. Los muchachos de TC Pista saben de carreras sin concesiones.

 

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