QUE LAS HAY, LAS HAY.

Arrancó la Súpertemporada del Mundial de Resistencia (WEC) con las 6 Horas de Spa-Francorchamps y salió todo redondito para la categoría. ¿Por qué? Porque la gran atracción, el nombre más fuerte, el que acaparó todos los flashes, se llevó el triunfo en su carrera debut. Sí, Fernando Alonso, a bordo del Toyota Hybrid TS050 N°8 junto con el suizo Sebastien Buemi y el japonés Kazuki Nakajima. Y José María López, con el Toyota N° 7, terminó consiguiendo un 2° puesto que, tras largar desde boxes, no deja de ser bueno, aunque…

“Alonso estaba preparado para ganar la carrera con un minuto de ventaja sobre el coche 7, que tenía a Conway al volante. Pero salió un coche de seguridad y la distancia se redujo a tan sólo seis segundos cuando quedaban 50 minutos para el final. Fernando y Mike siguieron al volante después de su último repostaje, que llegó a 25 minutos del final. Después de aquello, el equipo decidió mantener posiciones para evitar riesgos innecesarios después de correr a fondo durante 1.100 kilómetros”, reza el comunicado que el Toyota Gazoo Racing WEC sacó tras la carrera.

Así de juntitos estuvieron el Toyota #8 con Alonso al volante y el #7 con Conway. Pero, órdenes son órdenes.
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Y claro, si se tiene en cuenta que Pechito, junto con Mike Conway y Kamui Kobayashi, debieron largar desde boxes y tras cumplirse el primer giro porque, luego de la pole conseguida el sábado fueron excluidos por una diferencia en el medidor del flujo de combustible, el 2° puesto no es para despreciar. Pero quedó la sensación de que, en el tramo final de la carrera y con Conway al volante -estuvo pegado a la cola del auto del asturiano-, el Toyota N° 7 podría haberse llevado el triunfo.

¿Qué pasó entonces? A menos de 20 minutos para terminar la carrera y luego de que Conway estuviese a punto de superar a Alonso, la entrada a boxes de ambos selló la historia: la parada del asturiano fue 10 segundo más veloz que la del británico y, allí, se terminó la pelea. Y,  dada la superioridad de los Toyota, único equipo oficial entre los LMP1, la clase más potente, el 1-2 termina siendo algo lógico (3°, a dos vueltas, llegó el Rebellion de Gustavo Menezes, Thomas Laurent y Mathias Beche, que heredó el puesto tras la exlcusión del trío Neel Jani-André Lotterer-Bruno Senna por una anomalía técnica), aunque parece que no todos se quedaron conformes con la decisión del equipo.

¿Notaste que en el podio, al lado de Pechito, sólo estuvo Conway? ¿Qué pasó con Kobayashi? En boca del propio japonés, no fue a recibir el trofeo -fue multado por ello- porque estuvo discutiendo los problemas con su ingeniero. Y, según el colega Miguel Ángel Motta, que estuvo en Bélgica, parece que Buemi fue otro que terminó con cara de pocos amigos…

¡Qué cara está la cebolla! La alegría de Pecho y del resto contrasta con el gesto adusto de Buemi. Ah, Kobayashi no subió al podio.

Lo cierto es que Alonso volvió a subirse a lo más alto del podio luego de casi 5 años, más precisamente tras 1819 días, esos que pasaron desde que ganó, en Barcelona y con una Ferrari, el Gran Premio de España de la Fórmula 1 un 12 de mayo de 2013. “Sienta tan bien estar en el podio que me quedaría aquí toda la noche. Recógeme mañana que voy a intentar dormir aquí”, afirmó un feliz asturiano que, a la hora de analizar la carrera, señaló que “sabía que iba a ser complicado desde el punto de vista del rendimiento. Enfocamos de forma segura la prueba, sabiendo que teníamos una buena ventaja, pero después con la entrada del coche de seguridad la ventaja desapareció y tuvimos que luchar hasta el final”.

Para Pechito, que demostró estar a la altura de la exigencia, valoró el 2° puesto: “Estoy contento. Hay que pensar que largar una vuelta atrás son casi dos minutos y medio. El haber tenido la posibilidad de pelear y estado a un segundo de ganar la carrera es increíble. Además, lamentó que “el único problema fue la penalización que nos hizo perder una vuelta y un poco más. Salimos a pista concentrados y sabiendo que teníamos que correr seis horas. En lo personal, los stints fueron buenos, siempre difíciles por el trafico. Hay mucho para mejorar“.

Ah, hubo dos golpazos que asustaron a todos. El primero, y más duro, fue que el sufrió Pietro Fittipaldi, nieto del legendario Emerson, que en la clasificación perdió el control del LMP1 del Dragonspeed (una falla eléctrica lo dejó sin dirección asistida) y terminó contra la contención en la mítica Eau Rouge y con sus dos piernas fracturadas.

Mirá:

El otro que sintió la dureza de la curva fue el británico Harry Tincknell, que también estampó su Ford GT, aunque no sufrió consecuencias físicas de gravedad.

Acá, el golpe:

En el resto de las clases, Roman Rusinov, Jean-Eric Vergne y Andrea Pizzitola se adjudicaron la victoria con el Oreca07-Gibson en la LMP2Stefan Mücke, Olivier Pla y Billy Johnson, con el Ford GT del Chip Ganassi Racing, vencieron en la GTE Pro, mientras que el trío Paul Dalla Lana-Pedro Lamy-Mathias Lauda, con un Aston Martin, se impusieron en la GTE Am, la menos de las categorías.

Ahora, se vienen las 24 Horas de Le Mans el el 16 y 17 de junio, una verdadera prueba de fuego para los Toyota que, en la edición pasada, penaron por la exigencia de la carrera.

 

Fotos: TGR WEC y WEC.

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1 COMENTARIO

  1. En el trio de Lopez, que tiempos hicieron en clasificacion y carrera? Concretamente: Lopez fue mas rapido o mas lento que sus compañeros?

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