¡QUE OBJETIVO!

«Gonchi». El piloto uruguayo que prometía de verdad, se mató el 11 de septiembre de 1999 en una carrera del por entonces CART (hoy Indycar) en Estados Unidos, en el circuito de Laguna Seca, California. Tenía 28 años. Era su segunda participación en CART, el accidente se produjo en lass pruebas de clasificación cuando su auto se despistó a unos 260 km/h y se estrelló contra un muro de cemento en la curva Corkscrew. El impacto hizo que su coche volara y cayera dado vuelta al otro lado del muro en una imagen que quedó grabada en la memoria de muchos. Antes había corrido en Europa en Fórmula 3000 habiendo sido rival de  Gastón Mazzacane, de quien fue compañero de equipo y también Norberto Fontana.

Nani Rodríguez conversa con visionauto y visionauto radio.

Nani su hermana; apasionada como Gonchi, lo acompañó desde que salió de Uruguay confiado en que sus dos muñecas y el talento natural, lo podían llevar lejos en el automovilismo internacional, «como a mi hermano, me corre nafta y aceite por las venas», le dice a visionauto y visionauto radio en la charla mantenida.

El recordado Gonchi, pudo llegar muy lejos.

La mujer, luego de la muerte de su hermano, junto a amigos y seguidores crearon en 2000 la Fundación Gonzalo Rodríguez con el objetivo central de mejorar la calidad de vida de los niños uruguayos, a través de diversos programas de acción social, usando al deporte como herramienta principal.central. En 2007, la fundación amplió su alcance y comenzó a involucrarse también en la educación y seguridad vial.

Dentro de su mecanismo de financiamiento, realiza una cena de caridad al finalizar cada temporada de la Fórmula 2 en la que entrega los Winning Attitude Awards a las acciones más destacadas de pilotos y equipos de la categoría.

Acá mirá un video institucional de la Fundación.

La Fundación Gonzalo Rodríguez es una Organización No Gubernamental sin fines de lucro, compuesta por profesionales de diversas áreas, basada en Uruguay y con un enfoque regional en Latinoamérica y el Caribe, encontrándose la Argentina entre esos países donde desarrollan diversos tipos de acciones. «El objetivo de la Fundación, es promover la movilidad segura de los niños con el fin de contribuir en la reducción del número de lesionados y fallecidos por siniestros de tránsito, de esa forma entiendo que es el camino para mantener viva la memoria de mi hermano como fuente de inspiración de nuestro trabajo, inspirándonos en los valores de vida que tenía Gonchi, trabajamos con honestidad, compromiso, solidaridad por los chicos para que no haya víctimas en accidentes de tránsito, así como tampoco en personas grandes», comenta Nani.

Rodríguez comentó detalles de los objetivos y acciones de la Fundación.

Cuando habla, pausadamente, transmite el sentimiento y admiración por Gonchi y el entusiasmo por llevar adelante los cometidos de la Fundación; Nani fue la hincha número 1 de su hermano y lo siguió por los circuitos del mundo, «para mí el era un ser de luz, una persona divina, increíble, que vivía con total pasión lo que hacía», recuerda.

«Como digo, la idea de la Fundación fue y sigue siendo, mejorar la calidad de vida de los niños en especial, comenzamos en el año 2000 en Uruguay cuando el presidente Tabaré Vázquez declaró al deporte como obligatorio en las escuelas públicas de mi país», cuenta y apunta que «el primer socio estratégico de la Fundación, fue la FIA por medio del querido Charlie Whitting quien murió hace un tiempo; en la época que Gonzalo corrió nos ayudó mucho, siempre nos acompañó y respaldó; eramos unos chicos por entonces!, también recuerdo a cuando nos encontrabamos en los autódromos en Europa con Gastón Mazzacane y Norberto Fontana».

Para crear la Fundación, Nani Rodríguez habló con el presidente de la FIA de esos años, Max Mosley, «y siempre con la ayuda de Charlie Whitting, Mosley nos apoyó; tanto que el primer proyecto de la Fundación lo financió la FIA junto al Banco Mundial». «Y bueno -agrega- acá estamos, seguimos con el mismo entusiasmo, pensando, trabajando en que no haya más chicos y mayores, lastimados en accidentes de autos del mismo modo que en motos. En este sentido instruímos en como se debe viajar en una moto, las lesiones que pueden producirse, así como en vehiculos, aconsejar la forma en que tienen que viajar los chicos. Las motos son una gran preocupación, capacitamos a quienes otorgan licencias para conducirlas, en Jujuy hicimos una prueba piloto con quienes otorgan las licencias; hay que ser didáctico, claro; ¡cada vez hay más muertos por accidentes en motos!; a su vez otro cometido muy importante que nos impusimos, es concurrir a las escuelas a brindar información y charlas a los chicos».

La Fundación Gonzalo Rodríguez tiene la sede en Montevideo y además, cuenta con una filial en la Argentina. «Otro de los aspectos de los que nos ocupamos, es investigar la situación de cada país para luego, abordar temas para mejorar lo atinente al tránsito y seguridad vival, impulsando leyes, ofreciendo charlas siempre con la intención de dejar enseñanzas y luego interesar a gobiernos o municipalidades a que respalden económicamente la puesta en práctica», apunta.

«En Uruguay -dice- empezamos y avanzamos mucho, y luego nos extendimos a la Argentina y Chile donde también capacitamos a personal de oficinas gubernamentales, les ofrecemos una formación que les cambia la cabeza». En nuestro país justamente, es donde más presencia han logrado, «en Jujuy; Junín, provincia de Buenos Aires, Guaymallen, Mendoza; Corrientes y Neuquén, son lugares donde más hemos incursionado, en estos casos en conjunto con la Agencia Nacional de Seguridad Vial de la Argentina. Nos ocupamos de las cosas cotidianas que tanto preocupan en estos temas; por otro lado hemos recorrido ya un gran números de escuelas y, donde notamos los mejores resultadso ha sido en la ciudad de Guaymallen». Entre los temas puntuales que tratan e informan desde la Fundación, «se encuentran los de educar, concientizar, por ejemplo que las velocidades frente a una escuela no deben exceder los 25/30 km/h, no se puede pasar a 50/65 km/h. A su vez -detalla la hermana de Gonchi- indicamos que deben colocarse vallas para que los chicos no bajen a la calle, poner carteles indicadores, sendas peatonales, en definitiva poner en el foco de la comunidad a la seguridad vial. Queremos cambiar las cabezas en materia de educación vial en especial a los chicos y sin dejar de tener en cuenta a los mayores, modificar hábitos que suelen ser muy perjudiciales».

-¿Cómo fueron para vos aquellos primeros tiempos luego de la muerte de tu hermano?
-Ay, muy dolorosos claro, su muerte alejó un poco mi cuerpo del automovilismo, no quería ver más carreras de autos, una vez recuerdo fuí a la curva Parabólica de Monza, y sentí eso, como que mi cuerpo reaccionaba distinto a antes de lo de Gonchi; fue raro porque como digo, por mis venas corre nafta y aceite, he vivido al automovilismo con mucha intensidad en mi vida. Por eso viví en forma tan fuerte lo de mi hermano corriendo, era de esos que quiere la gente, peleaba al máximo, se entregaba, recuerdo nomás sus batallas con Juan Pablo Montoya, tenían una forma de manejar parecida. Por eso, porque lo amé tanto como hermano y deportista, es que sigo amando al automovilismo. Fue por esto también que pensé en crear la Fundación, para colaborar en todo lo posible para evitar muertes en las calles, educar, concientizar y, trabajamos duro para avanzar, para recaudar fondos para llevar adelante los proyectos y volcarlos a la comunidad. La verdad, siento que con el trabjo en la Fundación, me realicé como persona y que ayudo a que la memoria de Gonchi se mantenga viva; y siento que Gonchi ya no me pertence sino que es de la gente que lo siguió, que lo quiso y admiró.

-¿Que harías si uno de tus hijos te dijera que quiere ser corredor de autos?.
-(piensa un instante). Mmm, que difícil!; riesgo en el  automovilismo es grande, te hace pensar; ahora bien, ocurre que si a a uno se le pone algo en la cabeza, se hace difícil que no avance…

Fotos: Fundación Gonzalo Rodríguez y visionauto.

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