LA VISITA DE MOHAMED BEN SULAYEM, PRESIDENTE DE LA FIA, PUDO INFLUIR EN EL ARRIBO A LA SOLUCIÓN POSIBLE, DE LA DURA DISPUTA ENTRE LA ACTC Y EL ACA. EL ACUERDO AÚN DEBATIÉNDOSE DADO LA PERSISTENCIAS DE DIFERENCIAS QUE PARECÍAN SALDADAS, SE PONDRÍA EN MARCHA RECIÉN EN 2027.
Dar por finalizado una pelea de alto voltaje institucional y político, entre los dos fiscalizadores que arbitran en el automovilismo argentino, no dejaba de sugerir especulaciones.
El tema que monopoliza el interés es concretar la vuelta de la Fórmula 1 a la Argentina. El Congreso Americano de la FIA celebrado en Buenos Aires después de 15 años, y encabezado por Ben Sulayem, disparó el anhelo unánime de poder mirar acelerar y frenar a Verstappen, Hamilton, al irreverente Antonelli, al campeón Lando Norris y, esencialmente a nuestro Franco Colapinto.
Y ante esa alternativa aún muy difusa y demasiado aventurada, el objetivo supremo exige que en el automovilismo nacional, la «casa esté en orden«. Una muestra para sumar confianza y credibilidad, a modo de seguir encontrando eco en la FIA, como daba la impresión en los pasillos del Congreso FIA en los elegantes pasillos del Four Seasons donde tuvo lugar. Eso sí la manzana debía esperar para madurar.
El camino emprendido por el Automóvil Club desde que resolvió volver al juego grande del deporte motor mundial. Sabés que, ante la posibilidad de volver a ver a la Fórmula 1 en el país, habiendo transcurrido al presente 28 años de ausencia, el interés apareció fortalecido por el voluntarismo argentino así como las ansias, para Visionauto aceleradas en exceso…
La letra chica del acuerdo en el venían trabajando mano a mano Carman y Mazzacane, entre otras condiciones, algunas por resolver, abarca a categorías. El pase de algunas a la esfera de la ACTC, resultó una de las primeras consecuencias negativas cuando comenzó el diferendo. Y es uno de los puntos cruciales -sin coincidencias como otros- para arrribar a la solución.
Con cierto margen, podría mencionarse a su vez, que la solución incluiría un reordenamiento de categorías y federaciones. Las últimas, entre las que se encuentran fiscalizadas por la ACTC, volverían a ejido del ACA. Del mismo modo categorías como Turismo Pista, poblada como ninguna, pretendida para regresar a la Av Libertador 1850. La posición del T-Pista, renuente a pegar la vuelta. Turismo Carretera 2000, escisión del TC2000 que abierta la grieta, rumbeó hacia la calle Bogotá en el Barrio de Caballito. Debería también regresar y de ese modo acaso, engrosar el parque de autos tan disminuído que no ha logrado revertir el TC2000. Las cartas sobre la mesa.
A Vision le contaron que el jefe de gabinete del gobierno nacional, Diego Santilli, habría estando jugando un rol clave. La afinidad in crescendo de Santilli con la ACTC, cada vez más entusiasmado con las carreras de la entidad sin dudas cercanía generada por las participaciones de su hijo Nicanor como piloto de categorías del ascenso, aceitó el vínculo. Y más allá del rol de Santilli en el gobierno del presidente Javier Milei, su imagen es bien vista en la cúpula del ACA con Carman al frente.
31-08-2026
nota en desarrollo




